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22 de octubre de 2012

Playlist de Versiones Guatequeras

Entiendase guateque por fiesta americana con ponche, chorreras y pajaritas para ellos, y floripondios en las muñecas y mucha pestaña para ellas.

Empecé el blog con una playlist de versiones que creía que eran originales (Playlist Versiones Propias) pero como el círculo tiene que empezar a cerrarse, creo que me voy a permitir otra lista de versiones. Esta vez -aunque no en todos los casos- sabía que se trataba de copias pero, por cuestiones que ya desvelaré en otro momento, han aparecido todas juntas y me he dado cuenta de que valían como banda sonora ideal para el baile de fin de curso de Sandy y Danny Suco.


Yo La Tengo todo lo que hacen, lo hacen bien. Con "Cast a shadow" era fácil porque es una canción súper bonita pero, con todo el cariño que le tengo a Beat Happening, en este caso es incluso mejor que el original.
El año que cayó la de Dios es Cristo en Benicàssim y nos quedamos sin ver, entre otros, a Pavement, teníamos un vecino asturiano en la tienda de al lado que sólo nos habló para pedirnos papel (y yo le di una hoja de mi bloc de notas... en serio) pero el último día, después del diluvio y de haber vuelto a la zona de acampada tras dormir en el suelo del instituto donde nos habían alojado, resultó que el asturiano era muy majo y nos contó que tenía un bar en Oviedo y que bla bla (éramos todo chicas y más jóvenes que él, creo que quería echarse un poco el moco). A mí el enfado por no haber visto a Pavement no se me pasaba pero dio la casualidad de que, antes de irnos todos, el asturiano vino a nuestra tienda y tuvo la mala suerte de encontrarme sólo a mí (digo lo de mala suerte por la mala leche y antipatía del momento y mi timidez perpetúa de aquella época, no por otra cosa). Venía a regalarnos un cassette que había grabado él mismo y que -ah, se siente- me quedé yo, claro. Muchos de los grupos eran favoritos, como The Jesus & Mary Chain, Pavement o Yo La Tengo, pero había otros, como Beat Happening, por los que siempre estaré agradecida al asturiano por habérmelos descubierto. Lo mejor, o lo más curioso (marujo), era que dentro del cassette ponía "Para Elena". Pero ese cassette nunca llegó a Elena...

"Cast a shadow" está en el disco Black Candy, que se puede escuchar completo aquí
El año anterior a ese Benicàssim -mi primer festival, chispas- tuve la gran suerte de ver a Lush. Era una de las bandas que quería ver y no defraudaron, aunque me encontré con un grupo mucho más serio y diferente de lo que esperaba. 
La verdad es que no descubrí que "I wanna be your girlfriend" era una versión hasta que salió el "Girlfriend" de Avril Lavigne y la rayada fue máxima porque no entendía cómo el estribillo podía parecerse tanto a Lush. Resultó que The Rubinoos fueron los que denunciaron a la Lavigne por copiamocos y así me enteré de que era una versión. Iba a poner el vídeo con la comparación de las canciones de la discordia pero paso porque me ha dado angustia. 
Prefiero poner el vídeo de "500" de Lush que siempre me ha dado muy buen rollo. Con la idea de esas cabezas que bailan en el coche fui a ese Benicàssim pero Lush tenían mucho más que canciones alegres. Es curioso que ese mismo año, 1996, también tuviera en mi lista de grupos para ver era otros aparentemente muy happy, Heavenly, que desgraciadamente no llegaron a tocar porque el batería -hermano de la cantante- se había suicidado. Ese mismo año lo haría el batería de Lush.



En general, siempre prefiero el original o, al menos, la versión más conocida de una canción y, después de la pinchada de Rafa Cervera, todavía más. Pero hay veces, especialmente con los clásicos, que es difícil saber de quién es qué e incluso con qué versión quedarse. A mí me encanta el "Out of time" de los Ramones. Por supuesto, los Rolling Stones también me encantan (aunque tampoco sé si la original será suya), no hace falta reñir, y además les tengo que agradecer que de su influencia hayan salido cosas tan buenas por parte de otros grupos (incluidos The Rubinoos). 
A veces escucho clásicos de garage y todavía creo que están versioneando a Wau y los Arrrghs, cuando en realidad, evidentemente, es al revés. Pues eso, que a veces lo del original y la copia no está muy claro. Lo que sí lo está es que pinchar dos canciones a la vez ni es original ni es una versión ni digo lo que creo que es porque estaría feo.

En aquel Benicàssim del 96 se dijo que iban a tocar Weezer pero parece ser que Rivers Cuomo tuvo un accidente y fueron sustituidos por los Stone Roses. La verdad es que, menos mal, porque no creo que mi sistema nervioso adolescente lo hubiese soportado. 
Cuomo es un enfermo que no puede parar de hacer canciones pero, además, saca tiempo para las versiones y, casi siempre, le quedan muy bien. En "Don't worry baby" se esfuerza para rendir homenaje con grabaciones caseras a sus adorados Beach Boys. Me preguntó si quedará algo de aquel enfermo; yo creo que sí, supongo que seguirá con la doble personalidad, como el año que vi a Weezer (el único) dos veces: en el Brixton Academy tocó serio, no habló con el público y apenas miró por encima de las gafas de pasta, pero en Hammersmith (tres o cuatro meses después, una gira muy rara) parecía Freddie Mercury y ni siquiera llevaba las gafas. No sé. Un poco raro siempre ha sido pero bonico y fan agradecido, también.


Y aunque no lo parezca, Axl Rose también debe ser un fan agradecido. Y los Guns'n'Roses están tremendos en este "Since I don't have you" original de The Skyliners. Para mí los GNR fueron el primer grupo del que me consideré fan -aunque tenía unas luchas internas muy gordas porque también me gustaban los New Kids On The Block aunque no los escuchase ni la mitad de veces que el concierto de los Guns en París en el 92 que le hice grabar a mi hermano de los 40 Principales. Todavía guardo la gorra y la chapa que me compré en las paraetas de la falla del Raval; que pienso yo que eso es amor, porque seguro que tuve que sacrificar muchas Coca-colas y muchas golosinas para poder comprármelas. No puedo evitar una sonrisa de condescendencia cuando veo ahora a los chavalitos con sus camisetas de los Guns'n'Roses del H&M o el Pull'n'Bear.
Recuperar veinte años después ese cassette para ir al Costa de Fuego a ver al señor Rose reconvertido en la Eva Nasarre del heavy, no tiene precio. Y entre las luces, los fuegos artificiales y el confeti, a algunos ratos de las tres horas que duró el concierto, se intuía que de verdad era el mismo señor que me hizo ver la luz y flipar con sus camisetas de Kill Your Idols.



8 de octubre de 2012

Playlist de Cine

Playlist de cine... de barrio. Canciones que nos recuerdan a películas pero también películas de las que nos tenemos que acordar por culpa de esas canciones, que parece lo mismo pero no lo es. 



Mike Patton no sólo hace una versión de la música de El Padrino con Fântomas sino que, además se está convirtiendo, en un auténtico Corleone musical. Es guay del Paraguay, es el **** amo, vaya. He tenido la suerte de ver este "The Godfather" en directo y el señor Patton era capaz, al mismo tiempo, de gritar, relajar, volver a gritar y llevar la batuta porque traía un batería suplente que no sabía muy bien cuándo tenía que entrar. Increíble. Quería poner el vídeo porque tengo un trozo grabado pero el resultado se parece demasiado a un intento cutre de La Bruja de Blair; me acababa de comprar una vídeo camarita y me entró la vena experimental. Ahora ya he aprendido que se graba mejor quietecita, algo que, por otro lado, ya es bastante experimental teniendo en cuenta mi pulso. El señor Patton, que ahora aparece en escena con traje chaqueta y acento gringo-mexicano (me lo han chivado), es único e irrepetible pero no puedo resistirme a poner un "parecido razonable" y que así el blog acabe ya de ser el Festival del Humor al que secretamente siempre he aspirado: ¡Patton es innegablemente el hermano mayor de Diego RJ de El Sótano de Radio 3!


Empieza la sesión de cine de barrio con una película que reconozco que no he visto (creo). Se trata de Angus y tiene una pinta estupenda: adolescentes de los '90, un incomprendido que se llama Angus... y ya no he seguido leyendo, pero he visto que en español se tradujo como El peque se va de marcha. Sin comentarios. La cuestión es que me encontré el CD de la banda sonora de esta película en una tienda de segunda mano y, además del "You Gave Your Love To Me Softly" de Weezer, también contenía joyitas como el "Kung Fu" de Ash y temas de Pansy Division, Mazzy Star o Squeeze. Así que, si alguien se tomó la molestia de hacer esa recopilación, yo no voy a dejar escapar la ocasión de volver a escuchar ese pedazo de tema de Weezer.

Segunda película de la sesión que, además, casualidades de la vida, es del mismo año que Angus: 1995 (como para negar que soy una "noventera"). Este sí que doy fe de que es un peliculón: Amor Loco (Mad Love) de Drew Barrymore con un corte de pelo que todas quisimos imitar (y las que lo hicieron se arrepintieron), y de un chico que he descubierto que es ¡Chris O'Donell antes de que fuera Robin y todas esas cosas! Bueno, más mala que pegarle a un padre, pero es lo que tenía el cine de Silla; te tragabas dos películas diferentes cada domingo y pasabas la tarde entretenida con esas sanísimas gominolas de fresa que debían de ser súper orgánicas y naturales ya que te dejaban las manos rojas, rojas.
Me marcó -para mal- que "Love Buzz" abriese los títulos de crédito de esa película, no se me ha olvidado en la vida. Kurt Cobain no hacía ni un año que se había muerto, por el amor de Dios. Pero bueno, reconozco que, como era al principio de la película, y era Nirvana, me encantaron esos títulos de crédito con la Barrymore en moto de agua, aunque ahora me he hecho un poco más sofisticada respecto a mis gustos con los títulos de crédito.



Después de las películas de adolescentes en los noventa, seguimos con las películas de adolescentes en los noventa que ahora hacen películas. Sin querer me ha salido un especial Jason Reitman, que por edad (1977), también debió tragarse en su adolescencia maravillas como Mad Love. No sabía que él era el director de Young Adult (me he equivocado y he puesto en imágenes de Google "Adult World" y no veas...)  pero buscando por ahí también me he enterado de que es hijo del director de los Cazafantasmas y Poli de guardería.
 Lo más destacable de Young Adult es sin duda "The Concept", que además tiene mucha importancia en la trama, aunque reconozco que la película, no sólo se deja ver, sino que me gustó y que Charlize Theron está estupenda. Entre otras cosas, tiene un momento que parece sacado de ese famoso capítulo del Príncipe de Bel Air cuando Will se queda atrapado con una novieta no me acuerdo dónde y ella empieza a quitarse todos los postizos ante el asombro de él; era igual sólo que, al tratarse Charlize Theron, es un momento que hace sentir especialmente bien a la audiencia femenina. Y, por supuesto, como adolescente noventera que soy, me encantó (tal y como le hice saber a todo Cristo una noche que iba de fiesta...) cuando se sube al coche, pone una cinta (nadie se cree que lleve un reproductor de cassette en un Mini Cooper nuevo pero no pasa nada: la magia del cine) y va cantando Teenage Fanclub como si hubieran sido en su día el número uno de los 40 Principales; me encantó más que nada porque yo hubiera hecho lo mismo, aunque todos sabemos que los Teenage Fanclub nunca fueron número uno de los 40 Principales y que nunca tuvimos un novio en el instituto que fuera tan guapo como Patrick Wilson y que además regalase cassettes con canciones de Teenage Fanclub.

Reitman también es el director de Juno (juro que no lo he hecho a propósito, de hecho, hasta me da rabia que me haya salido esta carambola), un Mad Love de nuestros tiempos donde lo mejor también es la selección musical: "Anyone else but you" de los Moldy Peaches no sólo es interpretada en la película por la insoportable Ellen Page y el exageradamente adorable Michael Cera, sino que en YouTube está plagado de gente que se la apropia para hacer su propia versión. Debe ser porque esta canción es Do It Yourself de verdad; imposible escucharla sin hacer karaoke, aunque tenga que ser impostando la voz y cogiendo mucho aire para hacer la parte del chico también.

Los auténticos Bonnie & Clyde
Yo quiero que las faldas de tubo me queden tan bien como a Faye Dunaway, aunque puestos a elegir un Clyde, me quedo con Dean Wareham en lugar de Warren Beatty.
Luna escondieron esta versión del "Bonnie & Clyde" de Serge Gainsbourg al final del disco Penthouse, que empieza curiosamente con otra peli de Dunaway: Chinatown (de verdad qué de casualidades, la realidad siempre supera la ficción). Aquí canta Wareham con mi chica favorita del indie: Laetitia Sadier de Stereolab, favorita porque es de las pocas, por no decir la única, que es alta y grande (me voy a tatuar: adolescente noventera forever...) y, por seguir con la tontería, confesaré que lo único bueno de que apareciese Britta Phillips en Luna fue que, por lo menos, podían tocar en directo esta versión (aunque la Sadier lo hace mejor, claro).

Cierro con una canción que se queda fuera de la playlist porque sería demasiado freaky incluirla, pero por importancia de una canción en una película y porque es una de mis películas favoritas de todos los tiempos, la añado ahora: se trata de un fragmento de Dublineses (The Dead) con Angelica Houston a medio camino entre la mujer del Gabinete del Dr. Caligari y la Mare de Dèu de la Vallivana.

9 de julio de 2012

Playlist de Segundas Partes

A veces "segundas partes" sí son buenas y sobre eso trata esta playlist. Iba a poner sólo esas segundas partes pero he pensado que donde come uno, comen dos y donde comen seis... también caben doce.

Playlist arriesgada y difícil porque con tanto temazo se puede sufrir empacho. No se vale lo de empezar con algo de impacto o guardarse lo bueno para el final. Lista a rebosar, que me tiene el corazón totalmente partido. Total, que llevo toda la tarde sin poderme concentrar. A ver qué sale...



Para mí Luna y Galaxie 500 no tuvieron nada que ver hasta que ya era mayorcita. Enamorada de Dean Wareham, no sabía que este señor tenía un pasado. Conocía a Galaxie 500 sólo por una versión de Nirvana del "Here she comes now" (impresionante) que hizo sonar Paco Pérez Bryan en un programa especial del primer aniversario de la muerte de Kurt Cobain. Supongo que el hombre diría que, en realidad, es de la Velvet Underground pero yo de eso no me enteré, sólo copié en el papelito del cassette: "Here she comes - versión Galaxy 500" (que no acerté 100% pero estuve bastante fina). Así que, igual que creía que "Ceremony" también era original de Galaxie 500,  me pasé muchos años respetando a Galaxie 500 porque Nirvana les versioneaban. Esas cosas de aquellas épocas en las que no había Internet y tampoco pasaba nada.
Damon, Naomi y Dean. Los dos primeros pasan de "reunions"
A la pregunta -bastante tonta, por otro lado- de si me gustan más Damon & Naomi o Luna, para mí no hay color.
Esperar los nuevos discos de Luna no tenía precio; no porque creyeses que iban a ser mejores que el Penthouse o el Pup Tent sino porque sabías que si había disco nuevo significaba que venían a tocar en directo y eso es [traducción simultánea] "mielita". Casi lloro de emoción cuando Wareham decidió tocar los temas de Galaxie 500 pero si se llegan a juntar Luna, con Sean Eden y los dos pelaos, y vuelven a hacer esas versiones en directo como la del "Everybody's talking"... ay ay ay, sólo de pensarlo me da algo. Y si se juntan y tocan "Bobby Peru" (que al final ya no la tocaban), me muero en el momento. Ese "I really don't mind you keep your secrets from me but please don't keep them from yourself" es una de mis frases favoritas de sabiduría popular; una de esas que me encanta utilizar hasta la saciedad en conversaciones de arreglar el mundo, como la de la abuela de Camila de "si un problema no tiene solución, entonces es que no es un problema" o la del Company que dijo que alguien dijo que "los clásicos no son clásicos porque los leamos mucho sino porque ellos nos leen a nosotros" o la de la pintada de "Amnistía y cerveza fría". En fin, esas frases de fondo de armario que todo el mundo debe tener.

Volver a ver a Diabologum no sé cuántos años después de la última vez, aunque sólo fuera un concierto y sepa que seguramente ya no se repetirá, ha sido la mejor de las segundas partes. Con otras reuniones de grupos sí me ha podido más la nostalgia pero en el caso de Diabologum, parecía tan imposible volver a verlos, que fue increíble.
Aún así, contenta y feliz de que Diabologum acabasen tras el #3 porque, después de esa maravilla cuyo adelanto era "365 jours ouvrables" (que luego no tenía nada que ver con el resto del disco pero sigue siendo un temazo), lo mejor que podían haber hecho fue crear Experiènce y Programme (que no los he puesto porque son un poco raros pero, por calidad, podría perfectamente).
Cuando Experiènce sacó el Aujourd'hui, Maintenant se produjo un pequeño momento de recelo pero sólo con escuchar cómo empezaba la canción que da nombre al disco, ya se nos pasó. Les podía haber pasado como a muchos otros grupos con dos "cabezas pensantes" en los que sólo uno ha tenido éxito pero no. Porque la verdad, de los Stone Roses, por ejemplo, el grupo que se hizo el John Squire, los Seahorses, puf, madre mía; Ian Brown ha sido un poco más digno, sobre todo por vídeos como este. Qué bonito el Soho de London city...

De Spacemen 3 poco tengo que decir porque, igual que me pasó con Galaxie 500 o los Pixies, por edad no los llegué a vivir en su momento. Y eso se nota. Tampoco me las voy a dar de joven porque de la lista casi que no quedan activos ni los de las segundas partes. Reconozco a Jason Pierce en "Revolution" pero el roce hace el cariño y a Jason Pierce lo disfruté realmente con Spiritualized, cuando sacó aquel grandísimo Ladies & Gentleman we are floating in space.
Lo vi en su momento y después, gracias a Dios. A Dios o a quien sea, aunque debe ser Dios porque la última vez que lo vi parecía Jesucristo resucitado. Fue después de que volviese a la vida tras un jamacuco que no debió ser nada agradable. Muy grande el conciertito que se marcó en Rough Trade con menos músicos de lo habitual pero con un coro de señoras "gospelianas" fantásticas y los chiquillos correteando por allí tan contentos y felices de ver a su papá vivo aunque parecía que se le iba la vida desde el escenario. Pelos de punta con "Lord can you hear me when I call?" (para la playlist he elegido "Come on" porque es más animada y todo un clásico en nuestro programa de radio). Spiritualized live forever.
Si a mucha gente le parece una aberración que prefiera Luna a Damon & Naomi, lo de los Pixies advierto que puede herir muchas sensibilidades... 
Pues sí. Que conste que me fui de Londres a Barcelona a propósito para ver la "one and only reunion" de los Pixies (que me luego de "one and only" lo que te dije, claro) pero cuando años después se juntaron también las Breeders... y tocaron "Cannonball"... y ¡¡¡hasta temas de The Amps!!! (mi primer y único vinilo Chispas)... me lo pasé en grande. Reconozco que el concierto de los Pixies tuvo un "Where is my mind" apoteósico y mágico de verdad pero no lo puedo evitar: Kim Deal es mi ídola. 
Me da igual que parezca un poco sobrada y que no se quisiera hacer una foto con nosotros (¡pero se giró! y ¡dijo: "no"!), soy fan de esa mujer. Entre papá (Frank Black) y mamá (Kim Deal), me quedo con ese "Gigantic" de aquel Primavera Sound en el parking a reventar del Poble Espanyol y el momento de "In heaven" (que ahí el tito Black también se lo curra, no digo que no) que fue para llorar de emoción.
Otro de esos momentos de los que nos acabará privando internet: ver Eraserhead a la edad de unos cuantos y descubrir que tu momento Pixies favorito va y que no es de los Pixies.
Los que mejor han hecho eso de "renovarse o morir" para mi juicio, han sido sin duda New Order. Tenerlos puestos de manera que, después de tener un grupo como Joy Division, sean capaces de dar por zanjado todo lo que habían hecho con un tipo al que se supone un genio y puedan reinventarse con otro grupo que no tiene nada que ver con nadie y que tiene la misma frescura y honestidad que tenía el primero... uf, eso es muy grande. Gran filosofía; si hubieran hecho otro Joy Division, se hubieran equivocado.
Entre "Disorder" de Joy Division y "Cannonball" de las Breeders la playlist también se podría haber llamado "playlist de líneas míticas de bajo", porque madre mía qué bestialidad.
Si alguien no ha visto a New Order en directo, que vaya. Es de esos conciertos que, no sabes muy bien por qué, pero te conoces todas las canciones y encima, al final, el Bernard Sumner suelta cosas como "esta es la mejor canción indie de todos los tiempos" y se arranca con el "Love will tear us apart" de Joy Division. A mí me pilló por sorpresa (ups, ya he fastidiado el final) y me encantó; me podía haber dado por un "cómo se atreve, sólo Ian Curtis podía hacerlo" pero la verdad es que, cuando escuchas esas canciones con New Order (en plural, porque hubo más) es cuando te das cuenta de que son las dos caras de una misma moneda; no es que rompiesen con el pasado -porque eso no se puede hacer-, simplemente acabaron una cosa y empezaron otra.
Esta playlist partía de la premisa (en mi interior de pensar las playlists) de que tenían que ser grupos que se hubiesen disuelto y hubiesen dado lugar a segundas partes tan buenas o casi tan buenas o mejores -ahí ya cada uno que elija- como los grupos originales. Por eso con Weezer he hecho un poco de trampa, porque ellos nunca se llegaron a separar, simplemente se fue Matt Sharp y se montó otro grupo. Eso sí, la diferencia con otros casos es que él nunca más volvió.
Confieso que fui de las que se creyó eso de "el líder es bla bla pero en realidad el cerebro en la sombra es bla bla" y creí que sin Sharp no se iban a recuperar. Después de Pinkerton parecía que no iban a hacer nada más y encima apareció Sharp con ese gran disco, The Return Of,  que tenía mucho de las mejores caras-b de Weezer y que ponía las cosas todavía peor para su ex-banda... Ya no volverían aquellas dobles voces de temas como "The world has turned and left me" y estábamos todos tristes y desolados hasta que, por fin, llegó el exageradamente pop Green Album, que rompía con el Pinkerton, y me costó tanto de asimilar al principio que aún me acuerdo perfectamente del  "chafón" inicial que me pegué en los auriculares de la FNAC a los que había acudido corriendo en cuanto se publicó el álbum.
Al final, todos contentos porque resultó que Weezer sí siguieron -pese a lo que digan muchos prejuiciosos- sacando buenos temas y Matt Sharp seguirá quedando como el genio de los primeros años que hizo que nada fuera igual después de su marcha.
Tonterías, todo. Yo estoy con Ash. Me quedo con la primera y con la segunda parte. Primero hicieron la versión en directo de "Only in dreams" de Weezer pero luego también le guiñaron el ojo a Sharp e hicieron una de "Please let that be you", aunque las juventudes no la reconocieron y ahí es cuando aproveché yo para guiñarle el ojo a Tim Wheeler. No me hizo caso pero sé que él y yo sabemos que los dos somos de una generación que ha visto la "secuela" antes de ver la "precuela". 

5 de junio de 2012

Playlist Surfeando en las Cloacas

Seguimos con la trilogía (que igual no lo llega a ser) sobre el verano; esta semana con una lista de reproducción para hacer surf. Lo único que pasa es que me ha quedado un poco oscura y distorsionada (y eso que he quitado la versión de "Surfin' Birds" de los Cramps y he puesto la de los Ramones), de ahí la licencia poética del título. Y de paso me marco un homenaje al Mierdofón.


Espero que se me dé mejor hacer la playlist del surf que practicarlo porque, aunque lo intenté con ganas, fracasé estrepitosamente en mi misión de mantenerme de pie sobre la tabla. Vamos, mantenerme no, ni siquiera logré ponerme de pie. Acabé frustrando al pobre monitor y con el culo quemado.

Los que tampoco tienen mucha pinta de hacer surf son los Jesus & Mary Chain. La verdad es que manda narices que aparezcan dos veces en esta lista de reproducción cuando éstos, si han visto la playa, debe haber sido sólo en fotos. En Benicàssim los vimos bajar del autobús para meterse directamente en el recinto, aunque entonces aún se hacía en el velódromo, que está más cerca del mar e igual algo de brisa marina les llegó. Los pobres casi se achicharran en ese concierto improvisado que dieron por la tarde pero lo peor fue cuando la hermana de los hermanos Reid salió a cantar en un par de temas y la gente ¡empezó a tirarle cosas! (y por la noche la tía volvió a salir con un par). Pobrecicos, con lo agradecidos que son ellos, que hacen canciones como "Kill Surf City" como homenaje, sólo que ellos en lugar de decir que van a coger la tabla, dicen que van a coger una pistola... así son, oye, a cada cual su leche Pascual.


Hay canciones que son patrimonio de la humanidad. Reconozco además que soy muy poco rigurosa y no le hago mucho caso al intérprete. El "Surf Talibán" es fantástico sea de quien sea la original. Igual que el "Surfin' Bird", que me ha costado la vida elegir entre los Ramones y los Cramps, aunque seguramente no será original de ninguno de los dos. Con la "música clásica" me confundo mucho... Luego me paso medio concierto -como ayer en los Cynics- en plan "aaaah, pero ¿esta canción es de estos?". Sobre todo con los "garajeros", van a ponerse a pensar en los derechos de autor...

Yo La Tengo son una banda "destroza" clásicos, aunque me parece que "Little Honda" no es una versión (y tampoco es de surf, es de motos, creo, pero en fin, son detalles sin importancia). Capaces de hacer propia cualquier versión y de tocar lo que les salga de... donde les salga. Y además bailan -la coreografía en directo con "You can have it all" no tiene desperdicio. Les podrán echar en cara la falta de imagen pero creo que incluso la imagen de "normales" es válida como imagen. Es lo que venden y yo se lo compro.
Me han contado que en el Primavera Sound se les oía muy mal y había gente que se iba. Me da mucha pena porque, no harán surf, pero en la vida me he aburrido en un concierto de Yo La Tengo o me ha parecido algo menos que extraordinario.

Vaya fotito más buena de Yo La Tengo que he encontrao...
Después de muuuuuuchos años escuchando a Weezer y de aprender algo de inglés, todavía no me entero de las letras. Son mi Prozac particular, mi antidepresivo natural, y sin embargo, a veces creo que no son tan "happy flowers" como parecen. De hecho recuerdo cuando explicaban en la radio, en De 4 a 3, qué quería decir "weezer"; si no recuerdo mal -que seguramente sí-, un weezer es el perro que se queda regazado cuando se llevan a un grupo de caza, y según entendí, así es como le llamaba el padre de Rivers Cuomo de pequeño. Es triste.
"Surf Wax America" supongo que no es realmente un himno surf, porque tampoco me veo al Cuomo o a Matt Sharp encima de la tabla, pero lo parece. No acabo de pillar si es irónica o no; si está con los surfistas repeinados o les tiene envidia o ninguna de las dos.

Me pasó algo parecido la primera vez que vi a Euros Childs. Tocó un tema muy lento, que a mí me pareció súper triste y casi me cae la lagrimilla y todo. Resulta que esa canción es "Surf Rage" y, básicamente dice "don't steal my wave, surf rage" (no me robes la ola, rabia surf); de cortarse las venas, vaya.
Puede que el "Surfin' USA" no sea el esperado pero para mí esta versión es prácticamente la original. La culpa la tienen Padres Forzosos y John Stamos (que no se puede ser más guapo), porque era muy fan y me veía todos los capítulos. Y claro, para mí los Beach Boys durante mucho tiempo fueron esos señores con camisas y peinados imposibles que visitaban al tío Jesse y compañía:

Atención a la miradita de Brian Wilson al fondo
Estaba traumatizada. Menos mal que existe el Pet Sounds que me hizo romper por primera vez una de mis reglas de oro: no comprar discos anteriores a mi fecha de nacimiento (menos mal que nací en un buen año). Una que era muy moderna de joven y no quería escuchar música de mayores; por mucho que dijeran que sonaba igual, prefería escuchar a Luna que a la Velvet Underground, que unos sacaban discos y venían a tocar en directo y los otros no. Ahora como todo el mundo está un poco machucho, pues ya me da lo mismo.

Total, que si me dicen cuando tenía 15 años que iba a pagar por ver a un señor de 74 tocar la guitarra, sin cantar y sin moverse, hubiera hecho un kame-ame de Bola de Dragón que ni Songoku de súper guerrero. Y sin embargo, qué gran momento vivimos con Nokie Edwards y temas como el "Hawaii Five-O". Qué grande el Surf-o-rama y cómo lo hemos echado de menos este año. Ese festival del que salimos proclamando: "el surforama ha cambiado mi vida". Del vermú a la música de los Ventures con Edwards, pasando por ese momento de "nosaltres, els valencians" con la "Muixeranga" surf de los A-Phonics. Para que luego digan que no se puede hacer surf en el Mediterráneo... ejem.


A todo esto, estaba escribiendo la entrada y se me ha ocurrido... ¡Felón y su Mierdofón al Surf-o-rama ya! Me voy a hacer unas camisetas o algo.

29 de mayo de 2012

Playlist de Verano

Primer chapuzón de la temporada este fin de semana y por lo tanto: ¡queda inaugurado el verano! El problema es que me salía una playlist de tropecientas canciones, así que lo he tenido que acotar al primer ingrediente fundamental del verano: el sol. 


Con el primer chapuzón han aparecido las primeras pecas y como los Gorky's Zygotic Mynci no podían faltar en una playlist del verano, he elegido "Freckles". No es un grupo que vaya a tocar la pachanga del pueblo en fiestas pero son perfectos para tumbarse bajo el sol, aunque sólo sea un ratito. Me estoy reconciliando con el sol gracias a la edad, a la ausencia del mismo durante unos cuantos verano y después de recorrer muchos protectores solares y perder la cuenta de los lunares que tengo en la espalda.
Ni soy persona de día ni persona de verano pero con los Gorky's me convierto si hace falta, porque como dicen en "How I long to feel that summer": "...and the days were so long and nothing could go wrong".

Lo de los Beach Boys es evidente. Y eso que, aunque "Wouldn't it be nice"  no es su canción más veraniega, a mí me siempre me ha parecido que lo era. Antes de los blogs, algunos hacíamos cintas y CD's recopilatorios de temas varios; tengo uno titulado "No Aloha" con canciones de verano entre las que está esta de los Beach Boys y algunas otras que no recordaba y que me darán para unas cuantas playlists más. Era un gran CD para escuchar en el patio de casa el último verano que tuvimos buen tiempo durante más de una semana en Londres, antes de que empezase el cambio climático: Mundial de fútbol 2006, en el paro y "buscando" trabajo con la mente desde la piscina (¡en Londres!). Fue nuestro "Verano Azul" particular, al menos hasta que se nos pinchó la Toy. 


Mira que dan de sí los amores de verano. "Amores de estío son como los brotes, que cuando florecen es para morir" que decía Nino Bravo. Mi amor por Ash empezó en la adolescencia, con un agobio importante. En el festival de Benicàssim de 1996 parece que sólo les daba para poner dos canciones desde los altavoces entre concierto y concierto. A mí al final me parecían la misma y tardé tiempo en distinguirlas: una era "Oh Yeah" de Ash y la otra "Slight Return" de los Bluetones. Lo gracioso es que Ash no tocaban y los Bluetones cayeron de cartel, por lo que no tenía mucho sentido ponerlos porque, aunque eran dos temazos, me dio mucha rabia comprobar que no era de ninguno de los grupos que tocaban. Lo gracioso es que entonces creí que mi amor forever sería para los Bluetones, porque su canción me gustaba más, pero no, al final me quedé con la más fea. Cosas de la adolescencia. Eso sí: los bailes del cantante de Bluetones son impagables y nunca los olvidaré...


A Ash les prometí amor eterno en otro Benicàssim, con uno de esos Momentos en Vivo para Morirse que debieron en gran parte a Weezer. Si hay una canción de sol es "Island in the sun" que marcó un verano que empezó y acabó con Weezer. En el primer concierto, Rivers Cuomo parecía que estuviera de funeral, presentaban el Make Believe que, así de golpe, me pareció más cercano a Camela que a Weezer y, como primer concierto de grupo favorito -el primero al que fui con falda para celebrarlo (madre mía, qué tonterías tiene una...)- fue una decepción. Pero de rebote me valió un amor de verano. En el segundo concierto de Weezer de aquel verano, Rivers tocó a pelo, guitarra en mano, el "Island in the sun" desde el centro del teatro y se me pusieron los pelos de punta, ya me encantaba el Make Believe y por fin lo dieron todo, pero el amor de verano me colgó cuando le llamé para que escuchase "El Scorcho", su canción favorita, y fue una decepción. Pero de rebote me valió un conciertazo, así que: tan feliz. 

Ostia, no lo he hecho a propósito pero la última vez que vi a ese amor de verano, él estaba tomándose unas cervezas en una terraza con unos colegas y yo pasé por allí, como quien no quiere la cosa, de camino a un concierto de Dinosaur Jr. Qué miedo me doy con tanta casualidad.
"Take a run on the sun" es de las canciones más marcianas de Joe Mascis y además también tiene un vídeo curioso, con esa guitarra que vale para todo, pero como las dos versiones del vídeo de "Island in the sun" también son muy chulas, al final no pongo ninguno de todos. [Pues que no está el "Take..." en Spotify, lo qué hay que ver. Nada, tendré que poner "Freak Scene"]

Para acabar y dar un poco de acción a la playlist: "Memory of a Festival" de dEUS. Un tema que también podría entrar en una lista de canciones para prepararse para salir de fiesta  pero que se cuela en esta playlist porque es veraniega, buenrollera y, evidentemente, muy festivalera.
Los festivales, aunque tengan gran parte de coñazo, son una buena manera de pasar los fines de semana del verano. Y si no hiciera tanta calor en algunos, serían todavía mejor porque más de una vez me he visto obligada a dormir a la intemperie porque no había manera de meterse en la tienda de campaña (y encima una vez me robaron el bolso que tenía como almohada). 
Este veranito caerá algún que otro festival, aunque me parece que este año dEUS no toca. Recuperaremos a los Suede, que también tienen alguna cancioncita que otra que es muy veraniega.

Así que nada, habrá que disfrutar del verano lo mejor que se pueda. Pidamos respeto al calor para que no sea muy pesado y festivales baratitos para pasar un buen rato. Amén.

26 de marzo de 2012

Playlist Obsesión

Ya no me aguanto más. Tenía esta playlist preparada desde hace semanas pero me la estaba reservando como cuando te dejas lo que más te gusta de la comida para el final. Hoy ya no he podido más y esta semana toca. Es una lista muy sui géneris que consiste básicamente en agrupar cinco temas que escucho sin parar; canciones que nunca podría interrumpir ni aunque me apuntasen con una pistola y que soy incapaz de escuchar sólo una vez cuando las pongo. 

El problema es que estaba acostumbrada a escuchar cada uno de estos temas en loop, de manera obsesiva  una vez tras otra sin parar y, con el formato playlist, no sabía si iba a poder escucharlas una sola vez y pasar a la siguiente. Por suerte, he estado ensayando desde hace dos o tres semanas gracias a un simulacro que he hecho en el iTunes y lo he superado. Está mal que yo lo diga, pero creo que me ha quedado una lista de reproducción muy apañada. 


Algunos temas, como la versión del Galaxie 500 de "Ceremony" que ya puse en Playlist Versiones Propias o como el "Revival" de Soulsavers, tienen efectos curativos. Ni aspirinas ni Tranquimazin ni sustancias ilegales. A veces necesito -del verbo "tener necesidad de"- escuchar estas canciones, en especial "Revival". Creo que son ya cinco años desde que me hipnotizó este gospel del siglo XXI y se me sigue paralizando el corazón cada vez que la escucho. Al principio ni sabía de quien era ni que era Mark Lanegan el que cantaba, y tampoco me importaba no saberlo, pero por fortuna acabé descubriendo que se trataba de los Soulsavers y por culpa de ello acudí a un festival donde tocaban (el ATP Nightmare Before Christmas 2008), sólo para poder escuchar esta canción en directo. No sólo eso: me monté una película tal, que convencí a unos amigos para que viniesen a propósito desde Barcelona y Holanda hasta el Reino Unido. La culpa de todo la tuvo "Revival". Pocas veces me pongo en primera fila pero en este concierto casi me subo al escenario... Para mí que el Lanegan no abría los ojos para no tener que verme el careto de loca de la pradera, aunque el del tipo de al lado tampoco era mucho mejor.

Descubrí "Revival" gracias a un recopilatorio que hicieron en Rough Trade Shops, titulado Counter Culture '07, que evidentemente ponían sin cesar y que me regalaron cuando dejé de trabajar allí (no en la tienda sino en la cafetería pero los de la tienda eran más majos y me despidieron con honores). Pasar horas y horas en una tienda de discos tiene sus ventajas y sus inconvenientes; cuando presentaron In Rainbows de Radiohead y lo ponían de ocho a ocho todos los santos días del mes, a mí me daban ganas de poner una bomba. Sin embargo, cuando estuvieron machacando con la recopilación, no me importó en absoluto. Había de todo y muchas cosas buenas, pero yo esperaba en especial dos canciones: "Revival" y ese gran comienzo de "You'll never get that guy" de The Manhattan Love Suicides.


Burnt out landscapes fue uno de los discos que me llevé en la súper compra del último día para aprovechar el descuento de empleado e incluso Neil, que es un tipo con un gusto muy raro especialista en "world music" (que sabe Dios qué es eso realmente), me dio su beneplácito cuando me vio con el CD de los Manhattan Love Suicides.
Tuve la suerte de ir a un concierto del grupo de Leeds  antes de que desapareciesen (he intentado encontrar su manifiesto de despedida pero han cambiado el MySpace y ya no está) y, aunque las fotos que he encontrado por ahí no se ajustan del todo a lo que vi, en su momento me hicieron mucha gracia porque me parecieron como una especie de Spice Girls del indie (que Dios sabrá también qué es eso realmente). Estos, en lugar de tener a la spice deportista, la pija y la que fuera, contaban con:
el guitarra típico de los grupos de Manchester con ese abrigo verde y el pelo a lo Paul Weller como si fuera un imitador de Oasis; la batería casi adolescente, muy andrógina y con una camiseta de los Ramones que había roto para que pareciese vieja pero que seguramente era del H&M; el bajo que directamente era gótico (o "emo", ya no sé cómo se dice) y que, además del maquillaje y el pelo cardado, llevaba hasta guantes de dedos recortados; y la cantante, que parecía que se fuese a romper, toda seria, poniendo morritos y explotando al máximo la caída de ojos, que perfectamente hubiera encajado en cualquiera de los muchos grupos bonitos que hay ahora, como The Pains Of Being Pure At Heart o Veronica Falls. Era un auténtico "destarifo" -supongo que por eso no duraron- pero a mí me parecieron muy entrañables y me hizo convencerme más de que, si yo tuviese un grupo, me gustaría que fueran The Manhattan Love Suicides.

Cuando una canción se convierte en un obsesión, creemos que el problema lo tenemos sólo nosotros. Sin embargo, cuando un tema es bueno, es bueno. Da igual de quien sea o si suena mucho a esto o a lo otro. "I am a girlfriend" es uno de esos ejemplos de un secreto que todo el mundo conoce. Cuando te encuentras a alguien enganchado al mismo tema que tú, se crea una complicidad sólo comparable a encontrarse a alguien de tu pueblo en el extranjero. Nobunny es un grupo para compartir. Me "flipa" mucho -pero mucho, mucho- que la gente (también conocidos como Radio Slaps) con la que descubrí este tema, y los que vinieron después, vayan a tocar con unos amigos de los susodichos: los incomensurables, gracias en parte al cantante de Nobunny, Hunx and his Punx.

La de Weezer es la canción de esta playlist con la que más tiempo llevo obsesionada pero, en realidad, sé que ha habido alguna que otra antes y unas cuantas después, lo que pasa es que ya no me acuerdo -es mucho pensar. Supongo que llegará un momento en el que esas canciones de las que ahora no puedo desengancharme ya no tendrán el mismo efecto. Con "I just threw out the love of my dreams" va a ser complicado. Siempre se debate -entre los que somos fans freaks, claro está- si esta canción pertenece a Rivers Cuomo o a Matt Sharp, que si es de Weezer o de los Rentals (la chica que canta estuvo con Sharp en este grupo) pero lo cierto es que es perfecta en todas sus formas. En YouTube hay un montón de versiones distintas de uno y otro grupo; hoy mismo he descubierto una acústica que aparece en una serie de vídeos colgados por un tal sandwichesonmymind donde Cuomo demuestra una vez más que es un currante, que está un poco loco y que, pese a todo el tiempo que pase y todo el dinero que gane, no tiene ni trampa ni cartón. Además, también demuestra que el "I just threw out..." es muy difícil de cantar; llevo años intentándolo pero me ahogo siempre. Como en el caso de "I am a girlfriend", el "atrape" que produce "Getting away with it (All messed up)" está científicamente demostrado. El trabajo de campo no falla y con esta canción tengo pruebas. En la boda de unos amigos la pusieron y creo que fue, junto con el "Common People" de Pulp y la del "ooooh ooooh ooh ooh..." de Arcade Fire hacia el final de la pinchada, cuando ya íbamos todos bien, el clímax del banquete. Momento de unión y éxtasis como cuando ponen el "With or without you" de U2 para cerrar los pubs. Hubiera sido la celebración perfecta si no fuera porque esa misma noche me enteré de que había fallecido el cantante del Niño Gusano y porque me habían matado el nervio de una muela esa misma mañana y todavía llevaba la boca medio dormida; fue un auténtico infierno tener que enfrentarse a ese señor chuletón que me decía "cómeme" e intentar controlar que la saliva no me cayese durante el banquete. Cosas que pasan.
Vídeo "buen rollero" y temazo que no encontré en mi casa cuando volví de la boda. No estaba en ninguno de mis discos de James, ni en la recopilación de grandes éxitos ni en el Laid. Convencida de que mi memoria emocional reconocería el tema, empecé una exhaustiva investigación por la red hasta que, por fin, di con "Gettin away with it...". No sé qué cara que puse pero Fátima, que trabajaba conmigo en la oficina y se sentaba frente a mí, me obligó a confesar lo que me traía entre manos y le tuve que pasar esta canción. Se enamoró. Nos pasamos dos semanas fundiendo una de las versiones en directo que aparecen en YouTube y maldiciendo a los clientes que nos molestaban cuando nos entraban llamadas. No soy la única obsesiva. Pero bueno, cada uno es como es. Hay gente que con sólo oír una canción una vez, ya tiene suficiente, o peor, los que la ponen unos segundos y la quitan. Yo soy más bien del tipo de persona capaz de pasarse la noche vomitando por culpa de un empacho de... sandía. Y es que: cuando me pongo, me pongo.

27 de febrero de 2012

Playlist de Canciones Desechadas

Las canciones de esta playlist no son rarezas, porque muchas de ellas son bastante conocidas, ni tampoco caras B, porque la mayoría estaban en EPs, así que he tenido que titularla "Canciones desechadas" porque son temas que -inexplicablemente- quedaron fuera de la discografía oficial de los grupos, de esos llamados "álbumes de estudio de larga duración". 

Normalmente, alguien a quien no le gusten mucho estos grupos, no llega a acceder a este tipo de canciones, por eso, aunque no lo he hecho a propósito, es lógico que me haya quedado una lista de reproducción muy de fan y, eso sí que no sé muy bien por qué, muy de karaoke. Sólo con que una persona llegue a disfrutar de ella aunque sólo sea la mitad de lo que lo estoy haciendo yo, ya me doy con un canto en los dientes.


Tengo apuntadas ideas para el blog en una libreta en la que desde el principio aparecía esta playlist pero "Magnesia" no era una de las seleccionadas. Lo es ahora casi por encargo, porque surgió en una conversación de sábado por la noche en la que discutíamos los diferentes grados de "ñoñor" de las presentes.
Este tema de La Buena Vida abría un EP con el mismo título. Confieso que me lo compré porque siempre me ha costado escuchar durante mucho rato a este grupo -nunca he sido muy de dulce- y pensé que si el disco sólo tenía cuatro canciones podría soportarlo. No es que no me gusten, al contrario, tienen temas que son bonitos con todas las letras: la b, la o, la n, la i, la t, la o y la s, todas en mayúsculas, pero los discos enteros me cuesta, qué le voy a hacer. "Magnesia", sin embargo, la escucharía sin parar. La canto intentando no ahogarme y cada vez me gusta más, aunque ahora tenga un regusto amargo por la muerte de uno los componentes del grupo el año pasado (debería buscar el nombre, lo sé, pero hoy mi conexión de Internet es horrible y no puedo hacer prácticamente nada, tengo que ahorrar los megabytes). [Pues resulta que "Magnesia" no está en Spotify, así que añado "Jamie" de Weezer, a la que me refiero más abajo, para cerrar la lista]

Amarga, y mucho, es "The Living End". Como muchas chavalas de mi edad -aunque, evidentemente, creía que era yo sola- hace quince años estaba enamorada de Brett Anderson. Muy lista yo, estaba convencida de que, en realidad, no me gustaban tanto los Suede por su música como por mi admiración por Anderson. A veces hasta llevaba el look completo: pelo corto con flequillo de lado largo (a lo Winona Rider, para que nos entendamos), pendientes de aro, y de negro riguroso con unos pantalones de fallero de mi hermano a los que les tuve que cortar el forro de los bolsillos para que me cupiesen las caderas y que me venían para ir a regar, pero yo creía que iba estupenda. 
Esa convicción cambió cuando los vi en directo por primera vez, y gran parte de la culpa la tuvo "Europe is our playground", una de las caras B que se pueden encontrar también en Sci-fi lullabies, que no había escuchado antes y que me pareció espectacular. 'Flipé' tanto en el concierto que el amor por mi Brett pasó a un segundo plano y me di cuenta de que me iba a quedar freaky y enferma para siempre. 
Años después, en el que se suponía que iba a ser el último concierto de Suede (me cago en sus muelas), tuve la suerte de escuchar "The Living End" en vivo. Volvió a salir la fan y hasta las lágrimas. Fue un espectáculo y un regalo irrepetible. Por eso me da miedo volver a verlos en directo. Adiós Suede.

El hombre al que no le gustaba posar... ni ná.
Benicàssim, 1996. Los Jesus & Mary Chain tienen que tocar este año después de que el anterior no llegaran a hacerlo. Los Bluetones, Los Planetas (qué disgusto, madre) y algún grupo más caen de cartel a última hora; la organización tiene que rellenar hueco. Escenario pequeño, atardece y sale un grupo con un cantante muy delgado. Los reconozco y me emociono, aunque en realidad no sé quiénes son y así se lo comunico al de al lado cuando me pregunta. Pienso en mi interior que son Deacon Blue (menos mal que me callé) pero luego me acuerdo que falta una chica y sigo sin situar la familiar cara del cantante. Entonces empieza... ¡"Snakedriver"! Eran los mismísimos señores Chain a plena luz del día. Repetirían por la noche con la luz y el ambiente adecuado, y volverían a empezar con ese tema que estaba en la banda sonora de El Cuervo.
Ese concierto debería haber estado también en la Playlist de Momentos En Vivo Para Morirse pero, como pasa con muchos de los recuerdos de las primeras veces, en este seguramente "cualquier parecido con la realidad hubiera sido pura coincidencia".

Me costó años averiguar cómo podía ser que una canción de Garbage que fue todo un hit (no puedo buscar el nombre pero era esa del "parapa pa parapa pa..."), se pareciese tanto a "Mi hermana pequeña". Descubrí con el tiempo que ambas beben del "Something's wrong" de los Jesus & Mary Chain pero estuve mucho tiempo rayada pensando que un grupo tan famoso pudiese conocer a Los Planetas.
He estado a punto de no ponerla en la playlist porque "Mi hermana pequeña" está un poco "sobada" de más y porque hay muchos otros temas "escondidos" de los granadinos que deberían haber estado en un disco. De hecho, lo están: en un recopilatorio, Canciones para una orquesta química, que juré que nunca me compraría porque incluye las caras A de los singles -que ya están en los discos- y me parecía un timo. Hoy me lo he comprado, ups. Me he dejado llevar por la razón, porque esos temas los tengo en cassette grabado de la radio y no los puedo subir al blog, y por el espíritu fan que nos invadió a unos cuántos el sábado en el concierto de Grupos de Expertos SolyNieve (con el cantante de Los Planetas, ese hombre que parece no tener derecho a envejecer según algunos comentarios, al frente).
Es muy divertido ser fan, especialmente ahora. Todo lo que tiene de "coñazo" ser adolescente cuando lo eres, lo tiene de divertido ser adolescente cuando ya no tienes edad para serlo. Llegas a ser consciente de que estás haciendo el ridículo pero... hay tantas cosas peores que se pueden hacer.
Uno de los temas de Los Planetas de los que salieron en EP (uno con un nombre muy largo) que más me gusta es "Prueba Esto". Hasta el vídeo me gusta; es de los pocos del grupo que se salva y lo hace sólo porque sale Juan de Pablos.

Si hay un grupo que merece la pena por sus canciones desechadas es Weezer. En realidad, como el resto de las de la lista, no es que las tirasen a la basura. Es más, esos temas que no están en los discos son casi más populares que los que los están. Con Weezer es todavía más exagerado: "Jamie", "Suzanne", "Devotion", "I just threw out the love of my dreams", versiones, etc. Las mejores canciones de Weezer son las escondidas.
"You gave your love to me softly" es un clásico. Es Weezer en estado puro. Es una píldora de emoción y fuerza. Bonita con ñoñor y sin ñoñor, en acústico y en directo. Un temazo, vaya. Weezer sí tienen muy buenos vídeos pero este, que ni es oficial y ni es siquiera videoclip, es uno de mis favoritos.
En esta lista en la que aparecen muchos de mis grupos favoritos, si me preguntase cuál es mi canción favorita de cada uno de ellos, lo pasaría mal. Con Pulp, sin embargo, lo tengo claro: "Seconds". Adoro sus discos y adoro todo lo que han hecho: imagen, vídeos, conciertos... como dice el propio Jarvis Cocker, son "una obra de arte completa". Pero este tema es inalcanzable. Empieza como "Do you remember the first time?", que sí que estaba en el His'n'hers, pero esta canción, que se coló en el Sisters EP, va creciendo y creciendo hasta que llega a un estribillo sublime. Es el mejor Pulp, cuando aún no se habían rendido al pop alto y claro, y hacían pop sucio y oscuro sacado de los '80 cuando, en pleno resacón de esa década, nadie lo hacía, ahí con un par. 
"Seconds" estuvo en esta playlist desde el principio, igual que "I can't stop partying", una canción que no es plenamente de Rivers Cuomo porque la letra es de un rapero. Cuomo la hizo suya con una música melancólica que nada tiene que ver con el espíritu festivo original de la canción. Interpretación majestuosa. Se la guardó para sus grabaciones caseras y sólo la toca con Weezer en algún directo. Que lo vean estos ojos, por favor.
No me enrollo más que, además de faltar a mis propias reglas (esas listas de 5 canciones... en fin, Serafin), mi conexión de Internet está al límite. 

16 de enero de 2012

Playlist Momentos En Vivo Para Morirse

He descubierto que soy alérgica a los anacardos, estoy intentando asimilar que es posible que tenga que llevar aparato a mis treinta y tantos años (aparato, sí, eso que ahora se llama brackets pero que no deja de ser un alambre en la boca), llueve mucho y esta tarde he vivido en mis carnes la famosa escena de "La Historia Interminable", cuando Atreyu intenta ayudar al caballo para que no se hunda, sólo que mi misión era tapar las goteras e intentar salvar mi cocina de la inundación total. Muy triste. Hoy es un lunes de invierno de verdad y por eso, pese a que el lunes es mi día favorito de la semana, tengo que hacer una playlist puramente nostálgica.

No se trata de una lista de grupos que considere especialmente buenos en directo -de hecho esa playlist es otra que ya caerá- sino que, aun con las gotas cayendo del techo y rebotándome en las gafas (horroroso, de verdad), he visto claros cinco momentazos que tuve la suerte de presenciar en vivo. Esta playlist precisa del volumen a tope y de algo de imaginación para ponerse en situación.


El primer momento de la lista es de este mismo año. Diabologum no son precisamente los Backstreet Boys pero para Mireia y para mí es como si lo fueran. Cuando me dijo este verano que los franceses tocaban juntos despúes de 13 años, me volvió la adolescencia de golpe. Poco importaba que el reencuentro fuera en un pueblo de Francia cuya ubicación no fue fácil encontrar y que tuviéramos que dejarnos "los dineros" en aviones, vuelos y crêpes en la capital gala (algo bueno tendría que tener no ser adolescente de verdad). Allá que nos fuimos con dos amigas más y allá que nos recibieron casi con alfombra roja. Evidentemente, no sólo no había ningún otro extranjero en el festival, sino que a veces parecían las fiestas del pueblo con grandes y pequeños reunidos en el Rockomotives, una cita que se da cada año en Vêndome, que celebraba su 20 aniversario y donde "allí me colé y en tu fiesta me planté".
Gran festival, gran cartel y experiencia cercana a la muerte en el esperado concierto de Diabologum. Ya los habíamos visto antes pero, precisamente por eso, era como recuperar un tesoro que habías perdido hace años y del que no esperabas volver a disfrutar. Conocimos al organizador del festival y lo primero que le preguntamos fue que si era verdad y que si habían venido los dos principales componentes del grupo (el hombre flipaba con que fuéramos tan "freakis" como para ir a ver a propósito a Diabologum); los vimos entre el público como unos señores normales que son y nos hicimos nuestras fotos de rigor. Sin embargo, sobre el escenario... madre mía. Como parece ser que Arnaud Michniak y Michel Cloup quedaron un poco como Morrissey y Johnny Marr de los Smiths, es decir: como el rosario de la aurora, vamos a decir que tuvieron un momentazo cada uno. Sólo tocaron su tercer disco, el #3, y es difícil elegir entre "Il Faut" de Michniak y "À Decouvrir Absolument" de Cloup, así que lo dejaremos en empate técnico porque yo estuve a punto de sufrir un ataque al corazón en ambos temas. Para rematar el concierto, apareció una de las actrices de La maman et la putain, una película francesa de súper culto, súper culto, no de las que parece que duren cuatro horas sino de las que duran cuatro horas de verdad. Esa colaboración, que fue muy entrañable, puede verse en un vídeo que tuve que hacer para organizar un poco los muchos grandes momentos de un fantástico fin de semana.

El Rockomotives es uno de los mejores festivales en los que he estado pero lo tiene difícil para competir con el ATP Nightmare Before Christmas de 2008. Ese fue uno de los eventos que hace ATP, normalmente en mayo pero también en diciembre, en un complejo turístico muy cutre que está en la costa oeste de Inglaterra. Aprovechan la temporada baja para que la entrada incluya no un cacho de césped reseco para poner o intentar poner la tienda de campaña, sino un apartamentito con su ducha de agua caliente, su calefacción y su camita fantástica. Los conciertos se celebran en locales que, normalmente, son pubs o mini discotecas para los turistas, así que el sonido es muy bueno porque no parece que estés de festival sino que vayas una sala de conciertos de verdad, aunque estés rodeado de máquinas tragaperras y el suelo esté enmoquetado. Está al lado de mar y, aunque en diciembre hace un frío que me río, el sitio es súper bonito. Además, en el complejo se incluye una piscina cubierta con toboganes y burbujas y de todo que se puede utilizar durante el festival. Y si tu apartamento no incluye cocina, puedes pagar un poquito más y te dan desayuno y comida en un restaurante con buffet libre: sus huevos fritos, sus salchichitas, unas tostaditas en el bolso para luego... No lo dudes, ¡ATP es tu festival!

Cartel del ATP Nightmare Before Christmas 2008
No sé de dónde he sacado el tema de los Melvins, "Now a limo", porque la verdad es que no los sigo mucho. Ni a ellos ni al otro "curator" (en cada edición se elige una especie de anfitrión que se supone que selecciona a los grupos que tocan), que era el genio Mike Patton de Faith No More y Fântomas. Así que no teníamos mucha idea de lo que íbamos a ver pero nos sonaban algunos nombres (Butthole Surfers, Meat Puppets, Soulsavers, Isis) y parecía una buena idea como festival.
El factor sorpresa en un concierto siempre es fundamental; si no te esperas el momentazo, siempre va a ser más momentazo. Sin expectativas que cubrir, mucho mejor. Y el caso es que ya habíamos visto tocar a Mastodon porque muchos grupos tocaban dos veces (así nadie se quedaba sin verlos) y, aunque no los conocíamos antes y lo que hacen se supone que no es que sea lo mío, nos gustaron tanto que decimos repetir. Esta vez suplieron la falta de uno de sus guitarras con la colaboración de Buzz Osborne de Melvins y Fântomas (o actor secundario de los Simpsons), pero es que encima al final se unieron también los dos baterías de los Melvins, por lo tanto eran: dos guitarras, un bajo y tres baterías. Una auténtica salvajada. [La lista original era con "Now a limo" pero como ahora está hecha en Spotify, mejor pongo el tema original de la pedazo versión de los Melvins que Mastodon se marcó con los Melvins]
"Available" es una canción que The National no tocaron la última vez que los vi en directo. Y no me extraña porque, si lo hicieran, se quedarían sin cantante. Ese momento tuvo lugar en el Sheperd's Bush Empire de Londres, no recuerdo si en 2006 o 2007 pero presentaban su álbum The Boxer. Habían actuado en una tienda de discos donde yo trabajaba haciendo cafés y poniendo cervezas, y me enamoraron con el directo. Habíamos puesto el disco para promocionarlo antes del concierto promocional, valga la redundancia, pero cuando empezaron a tocar fue otra cosa. The National son uno de esos grupos que hay que ver, porque mejoran muchísimo en concierto y porque ya tienen la suficiente cantidad de temas como para quedarse sólo con los más grandes. Es una pena, sin embargo, que no toquen "Available". Mi recuerdo de esa canción -la mejor de Sad songs for dirty lovers- es que, de repente, se hizo un hueco entre el público y se iluminó todo como si nos estuvieran abduciendo los marcianos o resultase que Dios existiese de verdad y se estuviese manifestando. Sin exagerar (que yo no soy nada propensa a eso). Matt Berninger ni cantaba ni gritaba, se desgañitaba como si se le fuese la vida en esta canción tan guarra, y la expresión "darlo todo" se quedaba corta. El mismo espíritu de entrega de Berninger lo tiener también William DuVall, el sucesor de Layne Staley en los Alice in Chains y una auténtica bestia parda sobre el escenario. Cuando estos míticos del grunge (o de lo que sea) volvieron hace un par de años con un cantante sustituto, todos los ex-cerditos (por aquello de "la vaca muge y el cerdo grunge") fuimos con ese gran pensamiento de: "Buah, seguro que es una mierda porque nunca será lo mismo que antes, con Staley, que era grande e irremplazable". Pues no es que no lo sea, pero después del concierto todos salimos diciendo: "Menos mal que los hemos visto ahora y no cuando Staley iba tan puesto que ni podía cantar ni prácticamente mantenerse en pie". Nunca podré comparar y me hubiera encantado ver a Staley pero la verdad es que creo que nadie le echó de menos esa noche.
Layne Staley
Me había preparado para el concierto de Alice in Chains de 2009 como para el de Diabologum: rescatando mi lado más adolescente. Junto a Leotrón, un personaje de Benidorm que habita en Londres, había estado "ensayando" a capella algunas del las canciones del Dirt y otros grandes éxitos. Él quería que nos repartiésemos las voces de Staley y Jerry Cantrell pero parece ser que yo no distingo muy bien entre los agudos y los graves. Fue divertido recuperar a Alice in Chains en una fiesta techno de un amigo común pero me hizo darme cuenta de que no tendría mucho futuro como cantante. Todo el concierto fue espectacular pero cuando tocaron "Them Bones", con toda esa marea de camisetas negras y melenudos enloquecidos, vi pasar por delante de mí toda mi vida en flashes del tipo: "Nunca más me quejaré por el precio de una entrada", "Nunca más diré que paso de ir a conciertos demasiado comerciales", "Nunca más me sentiré culpable por ir a ver a un grupo que prácticamente ya no escucho", "Ser grunge no estuvo tan mal". Y cosas así. El último momentazo de esta playlist es una versión porque, aunque adoro a Weezer por encima de Ash, el factor sorpresa gana la partida. En Benicàssim 2001 (creo) los irlandeses se ganaron al público con una experiencia que dejó mudo a todo el personal, incluso a los fans de la canción original que veíamos con recelo el intento cuando sonaron los primeros acordes (¡y nadie la reconocía! Qué gente). Al final de su versión de "Only in dreams" se acercaron las guitarras de Tim Wheeler y Charlotte Hatherley hasta rozarse. En realidad fue como una recreación musical de la relación Mulder y Scully de Expediente X. Que si se "morrean", que no se "morrean", que sí, que no... Y todo el mundo en un ay, con el corazón en un puño y la boca abierta. Estoy segura de que todos los presentes recordarán aún ese final de concierto. He vuelto a ver a Ash tocando "Only in dreams" en directo pero sin Scully no hay Mulder que valga. Luego ves en el YouTube que hicieron el mismo número en Tokyo y vete a saber dónde más (a partir del minuto 5 viene el momento de los rombos), y te das cuenta de que no era sólo para ti.