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22 de mayo de 2012

Playlist Croqueta en la Moqueta

Cojo prestado el título de esta playlist a Los Brackets, espero que no les importe, aunque en realidad va a ser una lista de reproducción más bien "mariquita", no va a hacer falta tirarse por los suelos y punkarrear guarramente.

Simplemente es una lista para bailar y sudar. Después del concierto de Mujeres del otro día y el dolor de piernas del día siguiente, me di cuenta de que necesito practicar un poco esto del rock'n'roll. Así que he decidido preparar un "workout" para la que se avecina, como si fuera una lista de reproducción de la Jane Fonda del rock.


He tenido un error de cálculo y me ha salido una lista de 14 canciones pero, en realidad, la media es de poco más de dos minutos por tema (son 32 minutos por 14 canciones acertadas...).
Hay que echarle, eso sí, algo de imaginación, porque prácticamente todos los temas de la lista funcionan mejor en directo que en este formato, pero a falta de calor humano y empujones, siempre se puede recurrir a subir el volumen y pegarnos unos bailes encima del sofá a lo Macaulay Culkin, aunque a mí, personalmente, me da vértigo y me parece súper peligroso, pero bueno, cada uno bajo su propia responsabilidad.

En realidad, el rock'n'roll no es para mí. No soporto que me empujen durante más de 5 segundos, odio que me tiren la cerveza, especialmente si es la mía (y aunque la tire yo) y además tengo una indudable habilidad para acabar en el suelo cuando no toca. Desde los tiempos de los conciertos del almacén de La Casera, donde iban los dos punkis del pueblo a pedirte dinero para la moto -en ese pueblo donde no se tarda más de diez minutos en llegar andando a cualquier sitio-, siempre, pese a mi considerable masa corporal, acababa bailando la polca y rodando por los suelos cuando no tocaba. Cual perro de Pavlov he aprendido que la primera fila no es para mí. Mejor en un rinconcito con un buen espacio para mover el "cucu" y lo que se tercie mover, aunque aún así...


El primer concierto que vi de No Age ya tuvo invasión de escenario pero la gente era tan jovencita que en lugar de punk, post punk o lo que sea, parecía una fiesta de fin de curso, como cuando nos parecía lo más atrevido subirnos al "podium" de la discoteca. 
En los fans de No Age es donde empecé a ver lo que luego se ha bautizado como "dickhead" o "moderno", al parecer, una nueva tribu urbana a la que nadie quiere ni admite pertenecer.


Sin embargo, la segunda vez -o más bien tercera- que vi a No Age sí que hubo sudor, sudor y más sudor... Tocaban en Camden Town teloneando a Los Campesinos, con lo cual: concierto corto y odio eterno a los "headliners" por corta rollos y soseras. Como muchos otros, abandoné el local pronto y tuve la suerte de encontrarme a Noreen y a Phil de Rough Trade, que son más majos que todas las cosas majas juntas y me chivaron que No Age iban a hacer otro concierto (¡gratis!) en un bar que es poco más grande que el salón de mi casa. En "Everybody's Down" fue el fin del mundo; al principio todo el local agachado -unos encima de otros- y al final todo el mundo con ataque de epilepsia colectivo como si todos tocásemos la batería con Dean Allen Spunt. 
Una vez superado el pánico inicial, me empezó a dar mucha risa porque toda la escena me recordaba a los pasacalles de las fiestas de mi pueblo, con el famoso "ya llegó el verano, ya llegó la fruta y el que no se 'gite' és un fill de p..." y otras proclamas del estilo. Pensé que si la gente se lo flipaba tanto seguramente sería porque no deben tener fiestas de pueblo, los pobres, aunque he reconocer que en el concierto bebí muchísimo menos y me lo pasé mejor.

Mi ex-barrio de Londres ha sido el germen y es ahora el cuartel general de los "modernos". Hay un cruce de nuevas y antiguas escenas donde, pese a los recelos entre unas y otras, se cruzan grupos de antiguo y nuevo garage y antiguo y nuevo punk. Algo que espero que puedan aprovechar Radio Slaps, más que nada porque son amigos y se merecen una parte del pastel. Más allá del "amor de madre" que les pueda tener, creo que son muy buenos. Y no lo creo sólo yo. 
El lunes pasado estuvieron teloneando a Hunx and His Punx, que se llevaron al cantante de Nobunny, coautor de muchos de sus temas. Al parecer el señor cabeza de conejo, al natural, es un tipo muy agradable y con los pies en el suelo pese a los calzoncillos de abuelo y el tatuaje de corazón que parece dibujado con bolígrafo Bic. Pero quién soy yo para hablar de tatuajes garrulos... [Radio Slaps ni están en Grooveshark ni existen siquiera como grupo. Los he sustituido por Bad Sports y su "Can't just be friends" y "Sweet Sweet Mandi" del Kings of the Weekend]


En realidad empecé escuchando más a Nobunny en su versión tranquila, con ese fantástico Raw Romance de las canciones bonitas. Por eso he puesto "Live It Up", que es de mis favoritas y aunque sea de otro disco, también es un poco "pastel". 
Nobunny te quiere y nosotros queremos a Nobunny, sean modernos o no. Ya toca volver a verlos. Cuando tocaron en La Edad de Oro, todavía no estaba acostumbrada al horario español y estuve con nervios desde mucho antes de que empezase un concierto que estaba programado para la hora en que todavía estábamos pidiendo los bocadillos de la cena. Es algo con lo que nunca acabaré de convivir a gusto pero creo que lo voy llevando mejor. 

Los Black Lips también parece que son ya oficialmente un grupo de modernos, aunque según me han contado algunas fuentes secretas, los americanos tuvieron una época en la llegaron a conocer de cerca las fiestas populares de los pueblos levantinos, y no me refiero al concierto de Alaquás.  
Confieso que cuando los vi en una actuación "secreta" en Londres que costaba un huevo -para el tipo de conciertos que solíamos ver en ese club-, al principio no me entraron muy bien. Me parecieron unos guays del Paraguays (que es lo que se decía antes del concepto "moderno") y desde fuera veía que nos estaban vendiendo la moto. Pero todo es ponerse. Fue hacer un poco de culebrilla y meterme por el medio del mogollón de jóvenes -sin empujar mucho ni abusar-, y ya me pareció otra cosa. Al final la noche fue grande y pudimos colarnos en el backstage, no por conocer al grupo porque no les dije ni "mu", sino porque te podías sentar y fumar (y cotillear un rato, todo hay que decirlo, que también es muy divertido). 


Tengo que ver a Dávila 666 en condiciones porque en el Primavera no pude quedarme al concierto entero y el que hicieron por la tarde fue muy corto y en un sitio muy pequeño. Estaría bien que volvieran a traerlos al Funtastic. No quiero hacerme demasiadas ilusiones con el retorno del festival porque todo el mundo dice tantas cosas buenas que seguro que este año más de uno soltará eso de "ya no es lo que era". Iremos e intentaremos sobrevivir. 
Los señores Dávila se intuían muy divertidos en directo. En tres canciones me lo pasé mejor que en gran parte del festival. Espero que alguien los traiga aunque los tengan que arrastrar desde Puerto Rico. Había pensado unirme a la moda de los programas de viajes y patentar un formato que fuera "Rock & Roll por el Mundo" pero he desechado la idea porque me temo que me va a fallar la financiación. 

He tenido que poner a los Dávila 666 entre Black Lips y Mujeres porque si no "Amusement" parecía otra canción de los americanos. Sin pudor ninguno. La cuestión ya no es copiar y que no te pillen, la cuestión es aprobar con nota, y éstos tienen sobresaliente. 
Qué manera de sudar en el concierto del otro día. Los pies no me iban a más, quería ser como la de Flashdance en ese momento de "He's a maniac" pero creo que me quedé en una especie de Chiquito de la Calzada acelerado. 
Tras el concierto de Mujeres, intenté comportarme como una fan y me acerqué con Carol a comprar discos. Los muchachos los firmaban y todo. Quise hacerme la simpática y le conté al cantante que le habían gustado mucho a un colega de Londres que los había visto allí por casualidad el sábado anterior. A todo esto, no había manera de abrir la mierda del CD y al final acabé rompiendo el plástico de golpe y tirándole mi cerveza por encima. Entre que accidentalmente volví a tirarle de nuevo la cerveza, que no pareció impresionarle en absoluto mi emoción por el hecho de que hubiesen tocado en mi antigua calle, y que creo que no entendía la mitad de lo que le decía en mi valenciano de L'Horta, mis segundos de intento de groupie se quedaron en el más absoluto fracaso. Conclusión: me compré la cerveza para darles cambio y al final me quedé sin cerveza.

La primera vez que vi a Mujeres me pareció un sacrilegio que se atreviesen a hacer una versión de "Demolición" en Valencia, como si no supieran que nadie la puede hacer como Wau y los Arrrghs. Había escuchado en su MySpace la versión de "Come On", que está muy bien y les honra por conocer y venerar a Los Saicos, pero como Juanito y compañía: difícil. 
Cuando vi el documental Saicomanía -cuyo trailer (arriba) no tiene desperdicio, toda una obra maestra de la realización audiovisual-, creo que me cambió la vida. No los conocía y me parece que son enormes. Sin embargo, confieso que para el directo, con todos los respetos, que nos den Mujeres, nos den Waus y nos lo den todo. Cada cosa tiene su momento, supongo. 
Viene una temporada de varios conciertos con Wau y los Arrrghs de por medio, así que me va a hacer falta practicar con esta playlist. No estaré en primera fila ni haré la croqueta, huiré de los empujones (o los devolveré más fuerte), me colaré en los backstages sólo para poder fumar y no triunfaré como groupie, pero que me quiten lo bailao. 

26 de marzo de 2012

Playlist Obsesión

Ya no me aguanto más. Tenía esta playlist preparada desde hace semanas pero me la estaba reservando como cuando te dejas lo que más te gusta de la comida para el final. Hoy ya no he podido más y esta semana toca. Es una lista muy sui géneris que consiste básicamente en agrupar cinco temas que escucho sin parar; canciones que nunca podría interrumpir ni aunque me apuntasen con una pistola y que soy incapaz de escuchar sólo una vez cuando las pongo. 

El problema es que estaba acostumbrada a escuchar cada uno de estos temas en loop, de manera obsesiva  una vez tras otra sin parar y, con el formato playlist, no sabía si iba a poder escucharlas una sola vez y pasar a la siguiente. Por suerte, he estado ensayando desde hace dos o tres semanas gracias a un simulacro que he hecho en el iTunes y lo he superado. Está mal que yo lo diga, pero creo que me ha quedado una lista de reproducción muy apañada. 


Algunos temas, como la versión del Galaxie 500 de "Ceremony" que ya puse en Playlist Versiones Propias o como el "Revival" de Soulsavers, tienen efectos curativos. Ni aspirinas ni Tranquimazin ni sustancias ilegales. A veces necesito -del verbo "tener necesidad de"- escuchar estas canciones, en especial "Revival". Creo que son ya cinco años desde que me hipnotizó este gospel del siglo XXI y se me sigue paralizando el corazón cada vez que la escucho. Al principio ni sabía de quien era ni que era Mark Lanegan el que cantaba, y tampoco me importaba no saberlo, pero por fortuna acabé descubriendo que se trataba de los Soulsavers y por culpa de ello acudí a un festival donde tocaban (el ATP Nightmare Before Christmas 2008), sólo para poder escuchar esta canción en directo. No sólo eso: me monté una película tal, que convencí a unos amigos para que viniesen a propósito desde Barcelona y Holanda hasta el Reino Unido. La culpa de todo la tuvo "Revival". Pocas veces me pongo en primera fila pero en este concierto casi me subo al escenario... Para mí que el Lanegan no abría los ojos para no tener que verme el careto de loca de la pradera, aunque el del tipo de al lado tampoco era mucho mejor.

Descubrí "Revival" gracias a un recopilatorio que hicieron en Rough Trade Shops, titulado Counter Culture '07, que evidentemente ponían sin cesar y que me regalaron cuando dejé de trabajar allí (no en la tienda sino en la cafetería pero los de la tienda eran más majos y me despidieron con honores). Pasar horas y horas en una tienda de discos tiene sus ventajas y sus inconvenientes; cuando presentaron In Rainbows de Radiohead y lo ponían de ocho a ocho todos los santos días del mes, a mí me daban ganas de poner una bomba. Sin embargo, cuando estuvieron machacando con la recopilación, no me importó en absoluto. Había de todo y muchas cosas buenas, pero yo esperaba en especial dos canciones: "Revival" y ese gran comienzo de "You'll never get that guy" de The Manhattan Love Suicides.


Burnt out landscapes fue uno de los discos que me llevé en la súper compra del último día para aprovechar el descuento de empleado e incluso Neil, que es un tipo con un gusto muy raro especialista en "world music" (que sabe Dios qué es eso realmente), me dio su beneplácito cuando me vio con el CD de los Manhattan Love Suicides.
Tuve la suerte de ir a un concierto del grupo de Leeds  antes de que desapareciesen (he intentado encontrar su manifiesto de despedida pero han cambiado el MySpace y ya no está) y, aunque las fotos que he encontrado por ahí no se ajustan del todo a lo que vi, en su momento me hicieron mucha gracia porque me parecieron como una especie de Spice Girls del indie (que Dios sabrá también qué es eso realmente). Estos, en lugar de tener a la spice deportista, la pija y la que fuera, contaban con:
el guitarra típico de los grupos de Manchester con ese abrigo verde y el pelo a lo Paul Weller como si fuera un imitador de Oasis; la batería casi adolescente, muy andrógina y con una camiseta de los Ramones que había roto para que pareciese vieja pero que seguramente era del H&M; el bajo que directamente era gótico (o "emo", ya no sé cómo se dice) y que, además del maquillaje y el pelo cardado, llevaba hasta guantes de dedos recortados; y la cantante, que parecía que se fuese a romper, toda seria, poniendo morritos y explotando al máximo la caída de ojos, que perfectamente hubiera encajado en cualquiera de los muchos grupos bonitos que hay ahora, como The Pains Of Being Pure At Heart o Veronica Falls. Era un auténtico "destarifo" -supongo que por eso no duraron- pero a mí me parecieron muy entrañables y me hizo convencerme más de que, si yo tuviese un grupo, me gustaría que fueran The Manhattan Love Suicides.

Cuando una canción se convierte en un obsesión, creemos que el problema lo tenemos sólo nosotros. Sin embargo, cuando un tema es bueno, es bueno. Da igual de quien sea o si suena mucho a esto o a lo otro. "I am a girlfriend" es uno de esos ejemplos de un secreto que todo el mundo conoce. Cuando te encuentras a alguien enganchado al mismo tema que tú, se crea una complicidad sólo comparable a encontrarse a alguien de tu pueblo en el extranjero. Nobunny es un grupo para compartir. Me "flipa" mucho -pero mucho, mucho- que la gente (también conocidos como Radio Slaps) con la que descubrí este tema, y los que vinieron después, vayan a tocar con unos amigos de los susodichos: los incomensurables, gracias en parte al cantante de Nobunny, Hunx and his Punx.

La de Weezer es la canción de esta playlist con la que más tiempo llevo obsesionada pero, en realidad, sé que ha habido alguna que otra antes y unas cuantas después, lo que pasa es que ya no me acuerdo -es mucho pensar. Supongo que llegará un momento en el que esas canciones de las que ahora no puedo desengancharme ya no tendrán el mismo efecto. Con "I just threw out the love of my dreams" va a ser complicado. Siempre se debate -entre los que somos fans freaks, claro está- si esta canción pertenece a Rivers Cuomo o a Matt Sharp, que si es de Weezer o de los Rentals (la chica que canta estuvo con Sharp en este grupo) pero lo cierto es que es perfecta en todas sus formas. En YouTube hay un montón de versiones distintas de uno y otro grupo; hoy mismo he descubierto una acústica que aparece en una serie de vídeos colgados por un tal sandwichesonmymind donde Cuomo demuestra una vez más que es un currante, que está un poco loco y que, pese a todo el tiempo que pase y todo el dinero que gane, no tiene ni trampa ni cartón. Además, también demuestra que el "I just threw out..." es muy difícil de cantar; llevo años intentándolo pero me ahogo siempre. Como en el caso de "I am a girlfriend", el "atrape" que produce "Getting away with it (All messed up)" está científicamente demostrado. El trabajo de campo no falla y con esta canción tengo pruebas. En la boda de unos amigos la pusieron y creo que fue, junto con el "Common People" de Pulp y la del "ooooh ooooh ooh ooh..." de Arcade Fire hacia el final de la pinchada, cuando ya íbamos todos bien, el clímax del banquete. Momento de unión y éxtasis como cuando ponen el "With or without you" de U2 para cerrar los pubs. Hubiera sido la celebración perfecta si no fuera porque esa misma noche me enteré de que había fallecido el cantante del Niño Gusano y porque me habían matado el nervio de una muela esa misma mañana y todavía llevaba la boca medio dormida; fue un auténtico infierno tener que enfrentarse a ese señor chuletón que me decía "cómeme" e intentar controlar que la saliva no me cayese durante el banquete. Cosas que pasan.
Vídeo "buen rollero" y temazo que no encontré en mi casa cuando volví de la boda. No estaba en ninguno de mis discos de James, ni en la recopilación de grandes éxitos ni en el Laid. Convencida de que mi memoria emocional reconocería el tema, empecé una exhaustiva investigación por la red hasta que, por fin, di con "Gettin away with it...". No sé qué cara que puse pero Fátima, que trabajaba conmigo en la oficina y se sentaba frente a mí, me obligó a confesar lo que me traía entre manos y le tuve que pasar esta canción. Se enamoró. Nos pasamos dos semanas fundiendo una de las versiones en directo que aparecen en YouTube y maldiciendo a los clientes que nos molestaban cuando nos entraban llamadas. No soy la única obsesiva. Pero bueno, cada uno es como es. Hay gente que con sólo oír una canción una vez, ya tiene suficiente, o peor, los que la ponen unos segundos y la quitan. Yo soy más bien del tipo de persona capaz de pasarse la noche vomitando por culpa de un empacho de... sandía. Y es que: cuando me pongo, me pongo.

10 de enero de 2012

Playlist Lo Bueno Si Breve

Poco misterio se desprende del título de esta lista de reproducción. Canciones de menos de dos minutos que no necesitan tener más. Como no era cuestión de tanto copiar y pegar para formar una playlist que durase apenas cinco minutos, he hecho una selección de diez temas. Ha sido difícil elegir porque había muchas candidatos que cumpliesen los requisitos de admisión en esta lista; al final, como se suele decir, son todos las que están pero no están todos los que son.



Varios de los grupos que aparecen en esta playlist son propensos a hacer canciones cortas y directas, aunque no por ello menos complejas. Nobunny son uno de esos grupos. Entre su primer disco, Love Visions, y el segundo, First Blood (no sé exactamente a qué se refieren con este título pero... se han quedado descansados), sólo hay tres temas que superen los tres minutos. La elección, sin embargo, estaba clara: "Mess me up". Un minuto y cuatro segundos para realizar una extraña (y supongo que irónica) declaración de amor incondicional: escúpeme, rómpeme el corazón... y si por una de aquellas te apetece dejarme, pues muy bien. No quiero recordarme a mí misma -ni puedo hacerlo adecuadamente- cantando esto a grito pelado, junto a una amiga, en un autobús lleno pese a las altas horas de la madrugada y creyendo además que lo hacíamos de maravilla. Menudo viajecito que le dimos al personal.

Nobunny son de lo mejor que ha salido de EE.UU. en los últimos años. Es difícil sin embargo llevar la cuenta de todos los grupos más o menos buenos que nos llegan de aquellos lares. Parece que ahora los británicos se están poniendo las pilas pero a finales de la década de los años pasados (no sé cómo se llama al periodo desde el 0 al 10), California y Nueva York han visto nacer a un montón de jovenzuelos con pantalones de pitillo y camisetas con el cuello desbocado que han hecho felices a los fabricantes de gafas Ray Ban de imitación. Times New Viking entran en esta categoría. Bueno, he dado por supuesto que eran americanos, aunque igual resulta que son de Northampton y quedo fatal. La verdad es que sé muy poco de este grupo. Me encontré la canción "Drop Out" en un recopilatorio de Matador Records y me encantó pese a que es lo-fi muy lo-fi; gracias a que descubrí la semana pasada que en los iPods existen carpetas ocultas, lo he podido recuperar. He estado intentando averiguar a qué disco pertenece pero me he liado viendo que esta gente ha teloneado a Guided By Voices y a Pavement, y al final no sé como se llama el álbum. Pero está claro que tienen buenos padrinos. Yo La Tengo, que son muy buena gente, los utilizó como imagen para una de las canciones de su Popular Songs, supongo que pensaron que a lo mejor así saltaban al estrellato de una vez.

Dávila 666 igual también son un "grupo de moda" pero mientras dure que nos quiten lo "bailao". Estos chicos de Puerto Rico fueron una recomendación de mi compañera de karaoke en el autobús. Como buena sobrada de la vida que soy, pasé bastante del vídeo que me mandó y, tras echarle un vistazo de unos diez segundos, los desterré en el olvido. Sin embargo, en el Primavera Sound 2011 vi que actuaban y decidí darles una oportunidad (y de paso grabar con un pulso inaudito en mí). Tocaron dos veces pero sólo hizo falta la primera canción para empezar a ver con otros ojos a un grupo que en primer momento llegué a comparar con los Hombres G (a saber por qué). Se han convertido en mi banda particular de 2011 y espero con ansia que vuelvan de gira algún día. No fue amor a primera vista pero ahora es amor total.
"Mala" es una canción de Tan Bajo, el segundo disco de Dávila 666. Igual que me pasa con Nobunny, pese a que en el primer álbum hay temas más directos y más "temazos", en conjunto prefiero la segunda entrega. Esto no sé a cuento de qué lo pongo pero lo voy a dejar. Dicho queda.
Una de las decisiones más difíciles al montar esta playlist ha sido tener que elegir un único tema de Milo goes to college de Descendents. Esta obra maestra contiene 15 canciones y dura poco más de 22 minutos, lo que resulta en una media de 1'46 minutos por tema (el seis es periodo pero no sé cómo ponerlo con el teclado). Un disco de 1982 que ha engendrado multitud de réplicas, algunas de las cuales, por desgracia, se han convertido en parodia. Descubrir de cuándo era este disco fue casi tan alucinante como el disco en sí; averiguar que Milo no sólo fue de verdad a la universidad sino que hoy en día es un doctor en bioquímica que sigue tan estupendo como hace más de 25 años, es la guinda del pastel. Esta colección de pequeñas joyas es un caso extraño de disco porque va en crescendo: empieza bien pero sigue mejor y acaba con tres temas que son para morirse. Quería incluir "Hope" en lugar de "Jean is dead" en la playlist pero me ha fastidiado un segundo; dura dos minutos exactamente pero ya había decidido que fueran menos de dos y no quería faltar a mis principios.
Vamos más atrás aún en el tiempo para demostrar que lo breve también puede marcar para siempre. Esto parece muy filosófico pero simplemente me estoy refiriendo a grupos como los Cramps o los Ramones, que no han necesitado mucho para ser grandes.
"The Crusher" de The Cramps es uno de los tantos mazazos que tiene este grupo. Como dicen en inglés, es muy "in your face". Este grupo es como una coctelera de buen gusto que hace unos chupitos que sientan estupendamente. Nos facilitan el trabajo de tener que escuchar multitud de discos y buscar las mejores versiones; ellos nos los encuentran y nos ofrecen su mejor cara. No me extraña nada la pasión que sienten algunos por estos monstruos. Deberían hacer un censo de gente tatuada con el logo verde de estos clásicos.
El tema de los Oblivians "She's a hole" está en la lista por un milagro del Señor. Me encontré el disco -bueno, lo compré, barato, pero lo compré- entre otros desechos de segunda mano y me lo llevé porque me gustó la portada, porque era un recopilatorio con un montón de canciones (la ecuación cantidad/precio me daba muy buen resultado) y porque me sonaba algún que otro nombre de los de la lista. Pues menudo tesoro, señores. No sé muy bien de qué es el recopilatorio pero se llama Beat Generation - Crypt y contiene auténticas maravillas, no sólo con Oblivians sino también con The Gories o Jon Spencer Blues Explosion entre muchos otros. Estoy muy contenta con mi disco pero, pese a la felicidad que me embriaga, no puedo dejar de preguntarme: ¿quién querría deshacerse de un disco así?
"Got a lot to say" no sólo es una de mis canciones favoritas de los Ramones sino que además está en mi playlist personal de canciones que me definen. Podría sentirme identificada con algo más complejo pero lo cierto es que eso de "tengo mucho que decir pero ahora mismo no me acuerdo", ha sido una constante en mi vida. Es gracioso que los Ramones hayan acabado conociéndome como nadie porque no es un grupo que me entrase fácil. Está claro que no tuvo nada que ver la parte musical; todavía no he conocido a nadie que diga que no le gustan los Ramones. Mi problema estaba en un recuerdo de la infancia: durante bastante tiempo asociaba al grupo con uno de los primeros vídeos que me vienen a la memoria. Esto debería ser muy guay pero no lo es. El vídeo del cementerio me daba un miedo que me moría. Me da vergüenza reconocerlo porque lo he visto ahora y la verdad es que da risa pero a mí de pequeña, esa delgadez y esos pelos, me causaban mucho respeto.
Los Jesus & Mary Chain también conocían la técnica del cardado pero no me daban miedo. Los artífices de "Taste of Cindy" son, racionalmente, mi grupo favorito de la vida. Hago el inciso del "racionalmente" porque si por alguna de aquellas acabase en "La Máquina de la Verdad" y me preguntasen que cual es mi grupo favorito, yo diría que los JAMC y seguramente saldría que es mentira. Sin embargo, si lo pienso, son mi grupo favorito. Cuando mi cabeza se dio cuenta de que "Snakerider" de la banda sonora de El Cuervo, una versión con apisonadora del "Surfin' USA" que tenía por ahí y la pastelada de "Sometimes always" eran del mismo grupo, me rendí a sus pies. Tres temas muy diferentes pero con una única manera de hacer, una fórmula tan característica que todavía hoy atrapa a gente nueva. Pese a tener un disco bastante menos bueno que el resto, no tienen un disco malo en toda su trayectoria (que no ha sido corta). He tenido la suerte de verlos y flipármelo en directo varias veces. Son escoceses. El cantane es guapo. Y además molan mucho.
La carrera de The Moldy Peaches no se parece mucho a la de los JAMC. Lo suyo no fue una canción breve pero intensa, fue una vida (musical) con un resultado breve pero intenso. El disco homónimo (prácticamente el único) de este grupo será recordado por la canción de marras de la película Juno pero, en realidad, todas las canciones que contiene son una maravilla. "Lazy confessions" es una muestra más del buen resultado que ofrece la mezcla de Adam Green y Kimya Dawson. Supongo que ellos se darían cuenta del potencial y por eso decidirían formar un grupo pero no deja de resultar curioso que ella sea nueve años mayor que él. El niño prodigo y el talento oculto se unieron para regalarnos unos años de canciones que deberían ser reivindicadas con más fuerza.
Rivers Cuomo es el líder de la banda en la que probablemente estaría yo pensando cuando se me descubriesen las mentiras en "La Máquina de la Verdad". Este señor es un auténtico genio o, por lo menos, un señor muy trabajador. En los disco con sus grabaciones caseras hay muchos temas sin acabar e ideas sacadas de los archivadores donde guarda hojas y hojas con canciones. "I admire you so much" es fruto de la enfermedad de incontinencia musical de Mr. Cuomo. Me parece que no se puede hacer más en 47 segundos.