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22 de octubre de 2012

Playlist de Versiones Guatequeras

Entiendase guateque por fiesta americana con ponche, chorreras y pajaritas para ellos, y floripondios en las muñecas y mucha pestaña para ellas.

Empecé el blog con una playlist de versiones que creía que eran originales (Playlist Versiones Propias) pero como el círculo tiene que empezar a cerrarse, creo que me voy a permitir otra lista de versiones. Esta vez -aunque no en todos los casos- sabía que se trataba de copias pero, por cuestiones que ya desvelaré en otro momento, han aparecido todas juntas y me he dado cuenta de que valían como banda sonora ideal para el baile de fin de curso de Sandy y Danny Suco.


Yo La Tengo todo lo que hacen, lo hacen bien. Con "Cast a shadow" era fácil porque es una canción súper bonita pero, con todo el cariño que le tengo a Beat Happening, en este caso es incluso mejor que el original.
El año que cayó la de Dios es Cristo en Benicàssim y nos quedamos sin ver, entre otros, a Pavement, teníamos un vecino asturiano en la tienda de al lado que sólo nos habló para pedirnos papel (y yo le di una hoja de mi bloc de notas... en serio) pero el último día, después del diluvio y de haber vuelto a la zona de acampada tras dormir en el suelo del instituto donde nos habían alojado, resultó que el asturiano era muy majo y nos contó que tenía un bar en Oviedo y que bla bla (éramos todo chicas y más jóvenes que él, creo que quería echarse un poco el moco). A mí el enfado por no haber visto a Pavement no se me pasaba pero dio la casualidad de que, antes de irnos todos, el asturiano vino a nuestra tienda y tuvo la mala suerte de encontrarme sólo a mí (digo lo de mala suerte por la mala leche y antipatía del momento y mi timidez perpetúa de aquella época, no por otra cosa). Venía a regalarnos un cassette que había grabado él mismo y que -ah, se siente- me quedé yo, claro. Muchos de los grupos eran favoritos, como The Jesus & Mary Chain, Pavement o Yo La Tengo, pero había otros, como Beat Happening, por los que siempre estaré agradecida al asturiano por habérmelos descubierto. Lo mejor, o lo más curioso (marujo), era que dentro del cassette ponía "Para Elena". Pero ese cassette nunca llegó a Elena...

"Cast a shadow" está en el disco Black Candy, que se puede escuchar completo aquí
El año anterior a ese Benicàssim -mi primer festival, chispas- tuve la gran suerte de ver a Lush. Era una de las bandas que quería ver y no defraudaron, aunque me encontré con un grupo mucho más serio y diferente de lo que esperaba. 
La verdad es que no descubrí que "I wanna be your girlfriend" era una versión hasta que salió el "Girlfriend" de Avril Lavigne y la rayada fue máxima porque no entendía cómo el estribillo podía parecerse tanto a Lush. Resultó que The Rubinoos fueron los que denunciaron a la Lavigne por copiamocos y así me enteré de que era una versión. Iba a poner el vídeo con la comparación de las canciones de la discordia pero paso porque me ha dado angustia. 
Prefiero poner el vídeo de "500" de Lush que siempre me ha dado muy buen rollo. Con la idea de esas cabezas que bailan en el coche fui a ese Benicàssim pero Lush tenían mucho más que canciones alegres. Es curioso que ese mismo año, 1996, también tuviera en mi lista de grupos para ver era otros aparentemente muy happy, Heavenly, que desgraciadamente no llegaron a tocar porque el batería -hermano de la cantante- se había suicidado. Ese mismo año lo haría el batería de Lush.



En general, siempre prefiero el original o, al menos, la versión más conocida de una canción y, después de la pinchada de Rafa Cervera, todavía más. Pero hay veces, especialmente con los clásicos, que es difícil saber de quién es qué e incluso con qué versión quedarse. A mí me encanta el "Out of time" de los Ramones. Por supuesto, los Rolling Stones también me encantan (aunque tampoco sé si la original será suya), no hace falta reñir, y además les tengo que agradecer que de su influencia hayan salido cosas tan buenas por parte de otros grupos (incluidos The Rubinoos). 
A veces escucho clásicos de garage y todavía creo que están versioneando a Wau y los Arrrghs, cuando en realidad, evidentemente, es al revés. Pues eso, que a veces lo del original y la copia no está muy claro. Lo que sí lo está es que pinchar dos canciones a la vez ni es original ni es una versión ni digo lo que creo que es porque estaría feo.

En aquel Benicàssim del 96 se dijo que iban a tocar Weezer pero parece ser que Rivers Cuomo tuvo un accidente y fueron sustituidos por los Stone Roses. La verdad es que, menos mal, porque no creo que mi sistema nervioso adolescente lo hubiese soportado. 
Cuomo es un enfermo que no puede parar de hacer canciones pero, además, saca tiempo para las versiones y, casi siempre, le quedan muy bien. En "Don't worry baby" se esfuerza para rendir homenaje con grabaciones caseras a sus adorados Beach Boys. Me preguntó si quedará algo de aquel enfermo; yo creo que sí, supongo que seguirá con la doble personalidad, como el año que vi a Weezer (el único) dos veces: en el Brixton Academy tocó serio, no habló con el público y apenas miró por encima de las gafas de pasta, pero en Hammersmith (tres o cuatro meses después, una gira muy rara) parecía Freddie Mercury y ni siquiera llevaba las gafas. No sé. Un poco raro siempre ha sido pero bonico y fan agradecido, también.


Y aunque no lo parezca, Axl Rose también debe ser un fan agradecido. Y los Guns'n'Roses están tremendos en este "Since I don't have you" original de The Skyliners. Para mí los GNR fueron el primer grupo del que me consideré fan -aunque tenía unas luchas internas muy gordas porque también me gustaban los New Kids On The Block aunque no los escuchase ni la mitad de veces que el concierto de los Guns en París en el 92 que le hice grabar a mi hermano de los 40 Principales. Todavía guardo la gorra y la chapa que me compré en las paraetas de la falla del Raval; que pienso yo que eso es amor, porque seguro que tuve que sacrificar muchas Coca-colas y muchas golosinas para poder comprármelas. No puedo evitar una sonrisa de condescendencia cuando veo ahora a los chavalitos con sus camisetas de los Guns'n'Roses del H&M o el Pull'n'Bear.
Recuperar veinte años después ese cassette para ir al Costa de Fuego a ver al señor Rose reconvertido en la Eva Nasarre del heavy, no tiene precio. Y entre las luces, los fuegos artificiales y el confeti, a algunos ratos de las tres horas que duró el concierto, se intuía que de verdad era el mismo señor que me hizo ver la luz y flipar con sus camisetas de Kill Your Idols.



26 de marzo de 2012

Playlist Obsesión

Ya no me aguanto más. Tenía esta playlist preparada desde hace semanas pero me la estaba reservando como cuando te dejas lo que más te gusta de la comida para el final. Hoy ya no he podido más y esta semana toca. Es una lista muy sui géneris que consiste básicamente en agrupar cinco temas que escucho sin parar; canciones que nunca podría interrumpir ni aunque me apuntasen con una pistola y que soy incapaz de escuchar sólo una vez cuando las pongo. 

El problema es que estaba acostumbrada a escuchar cada uno de estos temas en loop, de manera obsesiva  una vez tras otra sin parar y, con el formato playlist, no sabía si iba a poder escucharlas una sola vez y pasar a la siguiente. Por suerte, he estado ensayando desde hace dos o tres semanas gracias a un simulacro que he hecho en el iTunes y lo he superado. Está mal que yo lo diga, pero creo que me ha quedado una lista de reproducción muy apañada. 


Algunos temas, como la versión del Galaxie 500 de "Ceremony" que ya puse en Playlist Versiones Propias o como el "Revival" de Soulsavers, tienen efectos curativos. Ni aspirinas ni Tranquimazin ni sustancias ilegales. A veces necesito -del verbo "tener necesidad de"- escuchar estas canciones, en especial "Revival". Creo que son ya cinco años desde que me hipnotizó este gospel del siglo XXI y se me sigue paralizando el corazón cada vez que la escucho. Al principio ni sabía de quien era ni que era Mark Lanegan el que cantaba, y tampoco me importaba no saberlo, pero por fortuna acabé descubriendo que se trataba de los Soulsavers y por culpa de ello acudí a un festival donde tocaban (el ATP Nightmare Before Christmas 2008), sólo para poder escuchar esta canción en directo. No sólo eso: me monté una película tal, que convencí a unos amigos para que viniesen a propósito desde Barcelona y Holanda hasta el Reino Unido. La culpa de todo la tuvo "Revival". Pocas veces me pongo en primera fila pero en este concierto casi me subo al escenario... Para mí que el Lanegan no abría los ojos para no tener que verme el careto de loca de la pradera, aunque el del tipo de al lado tampoco era mucho mejor.

Descubrí "Revival" gracias a un recopilatorio que hicieron en Rough Trade Shops, titulado Counter Culture '07, que evidentemente ponían sin cesar y que me regalaron cuando dejé de trabajar allí (no en la tienda sino en la cafetería pero los de la tienda eran más majos y me despidieron con honores). Pasar horas y horas en una tienda de discos tiene sus ventajas y sus inconvenientes; cuando presentaron In Rainbows de Radiohead y lo ponían de ocho a ocho todos los santos días del mes, a mí me daban ganas de poner una bomba. Sin embargo, cuando estuvieron machacando con la recopilación, no me importó en absoluto. Había de todo y muchas cosas buenas, pero yo esperaba en especial dos canciones: "Revival" y ese gran comienzo de "You'll never get that guy" de The Manhattan Love Suicides.


Burnt out landscapes fue uno de los discos que me llevé en la súper compra del último día para aprovechar el descuento de empleado e incluso Neil, que es un tipo con un gusto muy raro especialista en "world music" (que sabe Dios qué es eso realmente), me dio su beneplácito cuando me vio con el CD de los Manhattan Love Suicides.
Tuve la suerte de ir a un concierto del grupo de Leeds  antes de que desapareciesen (he intentado encontrar su manifiesto de despedida pero han cambiado el MySpace y ya no está) y, aunque las fotos que he encontrado por ahí no se ajustan del todo a lo que vi, en su momento me hicieron mucha gracia porque me parecieron como una especie de Spice Girls del indie (que Dios sabrá también qué es eso realmente). Estos, en lugar de tener a la spice deportista, la pija y la que fuera, contaban con:
el guitarra típico de los grupos de Manchester con ese abrigo verde y el pelo a lo Paul Weller como si fuera un imitador de Oasis; la batería casi adolescente, muy andrógina y con una camiseta de los Ramones que había roto para que pareciese vieja pero que seguramente era del H&M; el bajo que directamente era gótico (o "emo", ya no sé cómo se dice) y que, además del maquillaje y el pelo cardado, llevaba hasta guantes de dedos recortados; y la cantante, que parecía que se fuese a romper, toda seria, poniendo morritos y explotando al máximo la caída de ojos, que perfectamente hubiera encajado en cualquiera de los muchos grupos bonitos que hay ahora, como The Pains Of Being Pure At Heart o Veronica Falls. Era un auténtico "destarifo" -supongo que por eso no duraron- pero a mí me parecieron muy entrañables y me hizo convencerme más de que, si yo tuviese un grupo, me gustaría que fueran The Manhattan Love Suicides.

Cuando una canción se convierte en un obsesión, creemos que el problema lo tenemos sólo nosotros. Sin embargo, cuando un tema es bueno, es bueno. Da igual de quien sea o si suena mucho a esto o a lo otro. "I am a girlfriend" es uno de esos ejemplos de un secreto que todo el mundo conoce. Cuando te encuentras a alguien enganchado al mismo tema que tú, se crea una complicidad sólo comparable a encontrarse a alguien de tu pueblo en el extranjero. Nobunny es un grupo para compartir. Me "flipa" mucho -pero mucho, mucho- que la gente (también conocidos como Radio Slaps) con la que descubrí este tema, y los que vinieron después, vayan a tocar con unos amigos de los susodichos: los incomensurables, gracias en parte al cantante de Nobunny, Hunx and his Punx.

La de Weezer es la canción de esta playlist con la que más tiempo llevo obsesionada pero, en realidad, sé que ha habido alguna que otra antes y unas cuantas después, lo que pasa es que ya no me acuerdo -es mucho pensar. Supongo que llegará un momento en el que esas canciones de las que ahora no puedo desengancharme ya no tendrán el mismo efecto. Con "I just threw out the love of my dreams" va a ser complicado. Siempre se debate -entre los que somos fans freaks, claro está- si esta canción pertenece a Rivers Cuomo o a Matt Sharp, que si es de Weezer o de los Rentals (la chica que canta estuvo con Sharp en este grupo) pero lo cierto es que es perfecta en todas sus formas. En YouTube hay un montón de versiones distintas de uno y otro grupo; hoy mismo he descubierto una acústica que aparece en una serie de vídeos colgados por un tal sandwichesonmymind donde Cuomo demuestra una vez más que es un currante, que está un poco loco y que, pese a todo el tiempo que pase y todo el dinero que gane, no tiene ni trampa ni cartón. Además, también demuestra que el "I just threw out..." es muy difícil de cantar; llevo años intentándolo pero me ahogo siempre. Como en el caso de "I am a girlfriend", el "atrape" que produce "Getting away with it (All messed up)" está científicamente demostrado. El trabajo de campo no falla y con esta canción tengo pruebas. En la boda de unos amigos la pusieron y creo que fue, junto con el "Common People" de Pulp y la del "ooooh ooooh ooh ooh..." de Arcade Fire hacia el final de la pinchada, cuando ya íbamos todos bien, el clímax del banquete. Momento de unión y éxtasis como cuando ponen el "With or without you" de U2 para cerrar los pubs. Hubiera sido la celebración perfecta si no fuera porque esa misma noche me enteré de que había fallecido el cantante del Niño Gusano y porque me habían matado el nervio de una muela esa misma mañana y todavía llevaba la boca medio dormida; fue un auténtico infierno tener que enfrentarse a ese señor chuletón que me decía "cómeme" e intentar controlar que la saliva no me cayese durante el banquete. Cosas que pasan.
Vídeo "buen rollero" y temazo que no encontré en mi casa cuando volví de la boda. No estaba en ninguno de mis discos de James, ni en la recopilación de grandes éxitos ni en el Laid. Convencida de que mi memoria emocional reconocería el tema, empecé una exhaustiva investigación por la red hasta que, por fin, di con "Gettin away with it...". No sé qué cara que puse pero Fátima, que trabajaba conmigo en la oficina y se sentaba frente a mí, me obligó a confesar lo que me traía entre manos y le tuve que pasar esta canción. Se enamoró. Nos pasamos dos semanas fundiendo una de las versiones en directo que aparecen en YouTube y maldiciendo a los clientes que nos molestaban cuando nos entraban llamadas. No soy la única obsesiva. Pero bueno, cada uno es como es. Hay gente que con sólo oír una canción una vez, ya tiene suficiente, o peor, los que la ponen unos segundos y la quitan. Yo soy más bien del tipo de persona capaz de pasarse la noche vomitando por culpa de un empacho de... sandía. Y es que: cuando me pongo, me pongo.

27 de febrero de 2012

Playlist de Canciones Desechadas

Las canciones de esta playlist no son rarezas, porque muchas de ellas son bastante conocidas, ni tampoco caras B, porque la mayoría estaban en EPs, así que he tenido que titularla "Canciones desechadas" porque son temas que -inexplicablemente- quedaron fuera de la discografía oficial de los grupos, de esos llamados "álbumes de estudio de larga duración". 

Normalmente, alguien a quien no le gusten mucho estos grupos, no llega a acceder a este tipo de canciones, por eso, aunque no lo he hecho a propósito, es lógico que me haya quedado una lista de reproducción muy de fan y, eso sí que no sé muy bien por qué, muy de karaoke. Sólo con que una persona llegue a disfrutar de ella aunque sólo sea la mitad de lo que lo estoy haciendo yo, ya me doy con un canto en los dientes.


Tengo apuntadas ideas para el blog en una libreta en la que desde el principio aparecía esta playlist pero "Magnesia" no era una de las seleccionadas. Lo es ahora casi por encargo, porque surgió en una conversación de sábado por la noche en la que discutíamos los diferentes grados de "ñoñor" de las presentes.
Este tema de La Buena Vida abría un EP con el mismo título. Confieso que me lo compré porque siempre me ha costado escuchar durante mucho rato a este grupo -nunca he sido muy de dulce- y pensé que si el disco sólo tenía cuatro canciones podría soportarlo. No es que no me gusten, al contrario, tienen temas que son bonitos con todas las letras: la b, la o, la n, la i, la t, la o y la s, todas en mayúsculas, pero los discos enteros me cuesta, qué le voy a hacer. "Magnesia", sin embargo, la escucharía sin parar. La canto intentando no ahogarme y cada vez me gusta más, aunque ahora tenga un regusto amargo por la muerte de uno los componentes del grupo el año pasado (debería buscar el nombre, lo sé, pero hoy mi conexión de Internet es horrible y no puedo hacer prácticamente nada, tengo que ahorrar los megabytes). [Pues resulta que "Magnesia" no está en Spotify, así que añado "Jamie" de Weezer, a la que me refiero más abajo, para cerrar la lista]

Amarga, y mucho, es "The Living End". Como muchas chavalas de mi edad -aunque, evidentemente, creía que era yo sola- hace quince años estaba enamorada de Brett Anderson. Muy lista yo, estaba convencida de que, en realidad, no me gustaban tanto los Suede por su música como por mi admiración por Anderson. A veces hasta llevaba el look completo: pelo corto con flequillo de lado largo (a lo Winona Rider, para que nos entendamos), pendientes de aro, y de negro riguroso con unos pantalones de fallero de mi hermano a los que les tuve que cortar el forro de los bolsillos para que me cupiesen las caderas y que me venían para ir a regar, pero yo creía que iba estupenda. 
Esa convicción cambió cuando los vi en directo por primera vez, y gran parte de la culpa la tuvo "Europe is our playground", una de las caras B que se pueden encontrar también en Sci-fi lullabies, que no había escuchado antes y que me pareció espectacular. 'Flipé' tanto en el concierto que el amor por mi Brett pasó a un segundo plano y me di cuenta de que me iba a quedar freaky y enferma para siempre. 
Años después, en el que se suponía que iba a ser el último concierto de Suede (me cago en sus muelas), tuve la suerte de escuchar "The Living End" en vivo. Volvió a salir la fan y hasta las lágrimas. Fue un espectáculo y un regalo irrepetible. Por eso me da miedo volver a verlos en directo. Adiós Suede.

El hombre al que no le gustaba posar... ni ná.
Benicàssim, 1996. Los Jesus & Mary Chain tienen que tocar este año después de que el anterior no llegaran a hacerlo. Los Bluetones, Los Planetas (qué disgusto, madre) y algún grupo más caen de cartel a última hora; la organización tiene que rellenar hueco. Escenario pequeño, atardece y sale un grupo con un cantante muy delgado. Los reconozco y me emociono, aunque en realidad no sé quiénes son y así se lo comunico al de al lado cuando me pregunta. Pienso en mi interior que son Deacon Blue (menos mal que me callé) pero luego me acuerdo que falta una chica y sigo sin situar la familiar cara del cantante. Entonces empieza... ¡"Snakedriver"! Eran los mismísimos señores Chain a plena luz del día. Repetirían por la noche con la luz y el ambiente adecuado, y volverían a empezar con ese tema que estaba en la banda sonora de El Cuervo.
Ese concierto debería haber estado también en la Playlist de Momentos En Vivo Para Morirse pero, como pasa con muchos de los recuerdos de las primeras veces, en este seguramente "cualquier parecido con la realidad hubiera sido pura coincidencia".

Me costó años averiguar cómo podía ser que una canción de Garbage que fue todo un hit (no puedo buscar el nombre pero era esa del "parapa pa parapa pa..."), se pareciese tanto a "Mi hermana pequeña". Descubrí con el tiempo que ambas beben del "Something's wrong" de los Jesus & Mary Chain pero estuve mucho tiempo rayada pensando que un grupo tan famoso pudiese conocer a Los Planetas.
He estado a punto de no ponerla en la playlist porque "Mi hermana pequeña" está un poco "sobada" de más y porque hay muchos otros temas "escondidos" de los granadinos que deberían haber estado en un disco. De hecho, lo están: en un recopilatorio, Canciones para una orquesta química, que juré que nunca me compraría porque incluye las caras A de los singles -que ya están en los discos- y me parecía un timo. Hoy me lo he comprado, ups. Me he dejado llevar por la razón, porque esos temas los tengo en cassette grabado de la radio y no los puedo subir al blog, y por el espíritu fan que nos invadió a unos cuántos el sábado en el concierto de Grupos de Expertos SolyNieve (con el cantante de Los Planetas, ese hombre que parece no tener derecho a envejecer según algunos comentarios, al frente).
Es muy divertido ser fan, especialmente ahora. Todo lo que tiene de "coñazo" ser adolescente cuando lo eres, lo tiene de divertido ser adolescente cuando ya no tienes edad para serlo. Llegas a ser consciente de que estás haciendo el ridículo pero... hay tantas cosas peores que se pueden hacer.
Uno de los temas de Los Planetas de los que salieron en EP (uno con un nombre muy largo) que más me gusta es "Prueba Esto". Hasta el vídeo me gusta; es de los pocos del grupo que se salva y lo hace sólo porque sale Juan de Pablos.

Si hay un grupo que merece la pena por sus canciones desechadas es Weezer. En realidad, como el resto de las de la lista, no es que las tirasen a la basura. Es más, esos temas que no están en los discos son casi más populares que los que los están. Con Weezer es todavía más exagerado: "Jamie", "Suzanne", "Devotion", "I just threw out the love of my dreams", versiones, etc. Las mejores canciones de Weezer son las escondidas.
"You gave your love to me softly" es un clásico. Es Weezer en estado puro. Es una píldora de emoción y fuerza. Bonita con ñoñor y sin ñoñor, en acústico y en directo. Un temazo, vaya. Weezer sí tienen muy buenos vídeos pero este, que ni es oficial y ni es siquiera videoclip, es uno de mis favoritos.
En esta lista en la que aparecen muchos de mis grupos favoritos, si me preguntase cuál es mi canción favorita de cada uno de ellos, lo pasaría mal. Con Pulp, sin embargo, lo tengo claro: "Seconds". Adoro sus discos y adoro todo lo que han hecho: imagen, vídeos, conciertos... como dice el propio Jarvis Cocker, son "una obra de arte completa". Pero este tema es inalcanzable. Empieza como "Do you remember the first time?", que sí que estaba en el His'n'hers, pero esta canción, que se coló en el Sisters EP, va creciendo y creciendo hasta que llega a un estribillo sublime. Es el mejor Pulp, cuando aún no se habían rendido al pop alto y claro, y hacían pop sucio y oscuro sacado de los '80 cuando, en pleno resacón de esa década, nadie lo hacía, ahí con un par. 
"Seconds" estuvo en esta playlist desde el principio, igual que "I can't stop partying", una canción que no es plenamente de Rivers Cuomo porque la letra es de un rapero. Cuomo la hizo suya con una música melancólica que nada tiene que ver con el espíritu festivo original de la canción. Interpretación majestuosa. Se la guardó para sus grabaciones caseras y sólo la toca con Weezer en algún directo. Que lo vean estos ojos, por favor.
No me enrollo más que, además de faltar a mis propias reglas (esas listas de 5 canciones... en fin, Serafin), mi conexión de Internet está al límite. 

10 de enero de 2012

Playlist Lo Bueno Si Breve

Poco misterio se desprende del título de esta lista de reproducción. Canciones de menos de dos minutos que no necesitan tener más. Como no era cuestión de tanto copiar y pegar para formar una playlist que durase apenas cinco minutos, he hecho una selección de diez temas. Ha sido difícil elegir porque había muchas candidatos que cumpliesen los requisitos de admisión en esta lista; al final, como se suele decir, son todos las que están pero no están todos los que son.



Varios de los grupos que aparecen en esta playlist son propensos a hacer canciones cortas y directas, aunque no por ello menos complejas. Nobunny son uno de esos grupos. Entre su primer disco, Love Visions, y el segundo, First Blood (no sé exactamente a qué se refieren con este título pero... se han quedado descansados), sólo hay tres temas que superen los tres minutos. La elección, sin embargo, estaba clara: "Mess me up". Un minuto y cuatro segundos para realizar una extraña (y supongo que irónica) declaración de amor incondicional: escúpeme, rómpeme el corazón... y si por una de aquellas te apetece dejarme, pues muy bien. No quiero recordarme a mí misma -ni puedo hacerlo adecuadamente- cantando esto a grito pelado, junto a una amiga, en un autobús lleno pese a las altas horas de la madrugada y creyendo además que lo hacíamos de maravilla. Menudo viajecito que le dimos al personal.

Nobunny son de lo mejor que ha salido de EE.UU. en los últimos años. Es difícil sin embargo llevar la cuenta de todos los grupos más o menos buenos que nos llegan de aquellos lares. Parece que ahora los británicos se están poniendo las pilas pero a finales de la década de los años pasados (no sé cómo se llama al periodo desde el 0 al 10), California y Nueva York han visto nacer a un montón de jovenzuelos con pantalones de pitillo y camisetas con el cuello desbocado que han hecho felices a los fabricantes de gafas Ray Ban de imitación. Times New Viking entran en esta categoría. Bueno, he dado por supuesto que eran americanos, aunque igual resulta que son de Northampton y quedo fatal. La verdad es que sé muy poco de este grupo. Me encontré la canción "Drop Out" en un recopilatorio de Matador Records y me encantó pese a que es lo-fi muy lo-fi; gracias a que descubrí la semana pasada que en los iPods existen carpetas ocultas, lo he podido recuperar. He estado intentando averiguar a qué disco pertenece pero me he liado viendo que esta gente ha teloneado a Guided By Voices y a Pavement, y al final no sé como se llama el álbum. Pero está claro que tienen buenos padrinos. Yo La Tengo, que son muy buena gente, los utilizó como imagen para una de las canciones de su Popular Songs, supongo que pensaron que a lo mejor así saltaban al estrellato de una vez.

Dávila 666 igual también son un "grupo de moda" pero mientras dure que nos quiten lo "bailao". Estos chicos de Puerto Rico fueron una recomendación de mi compañera de karaoke en el autobús. Como buena sobrada de la vida que soy, pasé bastante del vídeo que me mandó y, tras echarle un vistazo de unos diez segundos, los desterré en el olvido. Sin embargo, en el Primavera Sound 2011 vi que actuaban y decidí darles una oportunidad (y de paso grabar con un pulso inaudito en mí). Tocaron dos veces pero sólo hizo falta la primera canción para empezar a ver con otros ojos a un grupo que en primer momento llegué a comparar con los Hombres G (a saber por qué). Se han convertido en mi banda particular de 2011 y espero con ansia que vuelvan de gira algún día. No fue amor a primera vista pero ahora es amor total.
"Mala" es una canción de Tan Bajo, el segundo disco de Dávila 666. Igual que me pasa con Nobunny, pese a que en el primer álbum hay temas más directos y más "temazos", en conjunto prefiero la segunda entrega. Esto no sé a cuento de qué lo pongo pero lo voy a dejar. Dicho queda.
Una de las decisiones más difíciles al montar esta playlist ha sido tener que elegir un único tema de Milo goes to college de Descendents. Esta obra maestra contiene 15 canciones y dura poco más de 22 minutos, lo que resulta en una media de 1'46 minutos por tema (el seis es periodo pero no sé cómo ponerlo con el teclado). Un disco de 1982 que ha engendrado multitud de réplicas, algunas de las cuales, por desgracia, se han convertido en parodia. Descubrir de cuándo era este disco fue casi tan alucinante como el disco en sí; averiguar que Milo no sólo fue de verdad a la universidad sino que hoy en día es un doctor en bioquímica que sigue tan estupendo como hace más de 25 años, es la guinda del pastel. Esta colección de pequeñas joyas es un caso extraño de disco porque va en crescendo: empieza bien pero sigue mejor y acaba con tres temas que son para morirse. Quería incluir "Hope" en lugar de "Jean is dead" en la playlist pero me ha fastidiado un segundo; dura dos minutos exactamente pero ya había decidido que fueran menos de dos y no quería faltar a mis principios.
Vamos más atrás aún en el tiempo para demostrar que lo breve también puede marcar para siempre. Esto parece muy filosófico pero simplemente me estoy refiriendo a grupos como los Cramps o los Ramones, que no han necesitado mucho para ser grandes.
"The Crusher" de The Cramps es uno de los tantos mazazos que tiene este grupo. Como dicen en inglés, es muy "in your face". Este grupo es como una coctelera de buen gusto que hace unos chupitos que sientan estupendamente. Nos facilitan el trabajo de tener que escuchar multitud de discos y buscar las mejores versiones; ellos nos los encuentran y nos ofrecen su mejor cara. No me extraña nada la pasión que sienten algunos por estos monstruos. Deberían hacer un censo de gente tatuada con el logo verde de estos clásicos.
El tema de los Oblivians "She's a hole" está en la lista por un milagro del Señor. Me encontré el disco -bueno, lo compré, barato, pero lo compré- entre otros desechos de segunda mano y me lo llevé porque me gustó la portada, porque era un recopilatorio con un montón de canciones (la ecuación cantidad/precio me daba muy buen resultado) y porque me sonaba algún que otro nombre de los de la lista. Pues menudo tesoro, señores. No sé muy bien de qué es el recopilatorio pero se llama Beat Generation - Crypt y contiene auténticas maravillas, no sólo con Oblivians sino también con The Gories o Jon Spencer Blues Explosion entre muchos otros. Estoy muy contenta con mi disco pero, pese a la felicidad que me embriaga, no puedo dejar de preguntarme: ¿quién querría deshacerse de un disco así?
"Got a lot to say" no sólo es una de mis canciones favoritas de los Ramones sino que además está en mi playlist personal de canciones que me definen. Podría sentirme identificada con algo más complejo pero lo cierto es que eso de "tengo mucho que decir pero ahora mismo no me acuerdo", ha sido una constante en mi vida. Es gracioso que los Ramones hayan acabado conociéndome como nadie porque no es un grupo que me entrase fácil. Está claro que no tuvo nada que ver la parte musical; todavía no he conocido a nadie que diga que no le gustan los Ramones. Mi problema estaba en un recuerdo de la infancia: durante bastante tiempo asociaba al grupo con uno de los primeros vídeos que me vienen a la memoria. Esto debería ser muy guay pero no lo es. El vídeo del cementerio me daba un miedo que me moría. Me da vergüenza reconocerlo porque lo he visto ahora y la verdad es que da risa pero a mí de pequeña, esa delgadez y esos pelos, me causaban mucho respeto.
Los Jesus & Mary Chain también conocían la técnica del cardado pero no me daban miedo. Los artífices de "Taste of Cindy" son, racionalmente, mi grupo favorito de la vida. Hago el inciso del "racionalmente" porque si por alguna de aquellas acabase en "La Máquina de la Verdad" y me preguntasen que cual es mi grupo favorito, yo diría que los JAMC y seguramente saldría que es mentira. Sin embargo, si lo pienso, son mi grupo favorito. Cuando mi cabeza se dio cuenta de que "Snakerider" de la banda sonora de El Cuervo, una versión con apisonadora del "Surfin' USA" que tenía por ahí y la pastelada de "Sometimes always" eran del mismo grupo, me rendí a sus pies. Tres temas muy diferentes pero con una única manera de hacer, una fórmula tan característica que todavía hoy atrapa a gente nueva. Pese a tener un disco bastante menos bueno que el resto, no tienen un disco malo en toda su trayectoria (que no ha sido corta). He tenido la suerte de verlos y flipármelo en directo varias veces. Son escoceses. El cantane es guapo. Y además molan mucho.
La carrera de The Moldy Peaches no se parece mucho a la de los JAMC. Lo suyo no fue una canción breve pero intensa, fue una vida (musical) con un resultado breve pero intenso. El disco homónimo (prácticamente el único) de este grupo será recordado por la canción de marras de la película Juno pero, en realidad, todas las canciones que contiene son una maravilla. "Lazy confessions" es una muestra más del buen resultado que ofrece la mezcla de Adam Green y Kimya Dawson. Supongo que ellos se darían cuenta del potencial y por eso decidirían formar un grupo pero no deja de resultar curioso que ella sea nueve años mayor que él. El niño prodigo y el talento oculto se unieron para regalarnos unos años de canciones que deberían ser reivindicadas con más fuerza.
Rivers Cuomo es el líder de la banda en la que probablemente estaría yo pensando cuando se me descubriesen las mentiras en "La Máquina de la Verdad". Este señor es un auténtico genio o, por lo menos, un señor muy trabajador. En los disco con sus grabaciones caseras hay muchos temas sin acabar e ideas sacadas de los archivadores donde guarda hojas y hojas con canciones. "I admire you so much" es fruto de la enfermedad de incontinencia musical de Mr. Cuomo. Me parece que no se puede hacer más en 47 segundos.