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10 de abril de 2012

Playlist de los Buenos Días

Lista de reproducción matutina por exigencias de la Semana Santa pero también perfecta para superar las crisis post-vacacionales. Una ración de energía y buenos sentimientos para empezar el día con alegría, que decía aquella... Una playlist que es más de cómo quisiera que fuera que de lo que realmente es, porque a mí me cuesta la vida levantarme. A ver si esto ayuda. 

Hace falta alegría e inocencia por la mañana, que luego una ya se va poniendo canalla, para lo bueno y para lo malo, a lo largo del día.


Me gusta poco la complicación, así que el inicio de esta lista estaba cantado (nunca mejor dicho): "Wake Up Boo!" de los Boo Radleys. El equivalente indie de ese mítico anuncio de Nestlé, el de los cereales: "Levántate, levántate, dan ganas de levantarse, con cereales Nestlé". Una de mis canciones favoritas de la vida por muy ñoña y simple que sea, y sin embargo, siempre la he tenido que recuperar de memoria porque nunca he conseguido el álbum. Hice un buen intento cuando vi un disco de los Boo Radleys en una tienda de segunda mano y me lo agencié; lo que no entiendo es por qué no miré la contraportada para ver qué canciones llevaba porque en el Kingsize no está este grandísimo tema. Al final me parece que el destino del disco ha sido volver a la tienda de segunda mano porque no lo encuentro. Supongo que nunca pude superar la decepción de poner el CD, ir pasando temas y ver que había comprado -independientemente de que sea bueno o no- una cosa que no era. 


Me siento súper moderna poniendo a MGMT. Ahora supongo que vuelven a ser una garrulada porque las modas cada vez van más deprisa pero hace cuatro años a mí esto me parecía, después del shock inicial que me produzco tanto barroquismo, the more of the more. Como buen disco contextual (entiéndase: que hay que entender en dentro del tiempo y espacio en que apareció), ya no escucho nunca el Oracular Spectacular y la verdad es que tampoco lo escuché demasiado cuando lo compré. Sin embargo, por fortuna, esta obra hizo polvo mis oídos cuando salió porque lo ponían todas las mañanas en la tienda de discos donde trabajaba. 
A las ocho de la mañana los únicos que estábamos allí trabajando éramos una servidora, haciendo cafés, y en la tienda Neil, un neozelandés que siempre llevaba camisetas de equipos de fútbol de Segunda División. La música que este tipo nos ponía por las mañanitas era tan rara o más que este amor por el fútbol de alguien de Nueva Zelanda (luego nos enteramos que su hermano, carpintero, llegó a jugar el Mundial de Naranjito y fue todo un acontecimiento en su familia porque hasta entonces era la única vez que su país jugaba esa competición). Neil era un personaje y un artista pero estaba más quemado que la moto de un hippie y su selección matutina era para cortarse las venas. Se empeñaba en ponernos constantemente algo que sonaba como los "monólogos" del camello de The Story of the Weeping Camel (gran película, pero vaya tela con los lloros del camello...), así que cuando llegaban MGMT y ese gran inicio de disco con "Time to pretend" a media mañana, a mí parecía que me hubiesen dado un chute como el que Travolta le planta a Uma Thurman en Pulp Fiction. Abandonaba zombieland y empezaba por fin el día.

Que se acabe el mundo tal y como lo conocemos y te encuentres bien no puede ser un ejercicio más saludable, positivo y sabio. Renovarse o morir. "It's the end of..." de R.E.M. es un temazo que serviría para iniciar cualquier momento del día pero por la mañana es perfecto. Da igual que nieve, llueva, sea pronto o tarde, lo importante es sentirse "fine". A mí esta mañana se me ha acabado la leche pero no pasa nada: ya tengo excusa para visitar el bar de abajo y pegarme un desayuno de esos de definición de la RAE. Esta reacción tan razonable y razonada me ha costado años de meditación y autoterapia en plan: "repite conmigo: si se acaba la leche no pasa nada, no es el fin del mundo, y si lo es, es sólo el fin del mundo as we know it". Antes me pillaba unos rebotes... descubrir entre legañas que alguien se ha terminado la leche es de los peores sentimientos que se pueden sentir por las mañanas. Ahora sólo me puedo culpar a mí misma si se acaba la leche; supongo que eso también ha influido para haber superado este trauma. 
Esta canción, además de ponerme las pilas y hacerme olvidar las penas, también me recuerda a otro tema de R.E.M. y a una de mis series favoritas: Búscate la vida, que es, al fin y al cabo, lo que no nos queda más remedio que hacer a todos cada mañana.

Por las mañanas también hace falta algo de calma y, sinceramente, es más probable que con las galletas y la leche con Nescafé (cuando tengo leche, claro) escuche a Mojave 3 que a las otras canciones más "animadas" de esta playlist, especialmente si es primavera y es domingo. Excuses for travellers es uno de esos discos que hay que tener. Es como el Tomato Emperor Ketchup de Stereolab: da igual que no lo escuches a menudo, que no sea un grupo que te entusiasme, que no tenga que ver con otras cosas que te gustan o que esté desfasado, es imperativo poseer ese disco. El de Mojave 3 lo tengo en cassette grabado, en CD original y ahora en formato mp4 también, por si acaso. "Any day will be fine" es una preciosidad que dibuja sonrisas como soles y que provocaría la paz en el mundo si todos las escuchásemos nada más levantarnos. 
Thunder, lightning, strike también es un disco único, en el sentido de que es el único disco que tengo de The Go Team! Este es un disco matutino y funcional. Lo mismo sirve de banda sonora para los días soleados, que para viajar en autobús (también podría haber estado en la Playlist para viajar), que para sustituir el "saludo al sol" y el pilates por una nueva forma de ponerse en forma. La cantante de este grupo es más dura que un muñeco Duracell. 
Había pensado en grabarme a mí misma haciendo, o mejor dicho, intentando hacer las coreografías que se marca esta muchacha mientras canta, pero luego he pensado que, aunque me pusiese el careto pixelado (que no sé ni cómo se hace), se notaría mucho que soy yo y quedaría demasiado freaky. En cualquier caso, se pueden buscar vídeos de este grupo multitudinario y bonico que salió a principios de la década pasada (parece que haga mucho tiempo pero no es tanto). A principios de los años 2000 aparecieron un montón de grupos británicos que ya se les veía venir: del segundo disco no pasan. Supongo que para los adolescentes de aquellos años quedarán como mitos y grupazos pero la verdad es que muchos iban justitos y es muy difícil sobrevivir. De todos modos, siempre nos podremos quedar con algo bueno, no sólo con The Go Team!, que tenían un estilo completamente distinto al del resto, sino también con grandes singles -que no es poco- como este otro gran despertador:
De lo efímero a lo clásico. No sé cuántas versiones distintas habrá del "Blue Monday" de New Order. Y es que, como decía un profesor de la facultad en referencia a los libros (aunque en realidad no lo decía él pero que no me acuerdo de quién lo decía realmente): "los clásicos no son clásicos porque mucha gente los lea sino porque ellos nos leen a nosotros", o algo así. Con este tema pasa algo así; no sé qué tiene pero aún no he oído a nadie que diga que no le gusta. 
Alguien cuya identidad me ha pedido que permanezca en el anonimato, me sugirió esta canción para empezar las mañanas. Pese a que, tal y como deduje por el resto de sugerencias, esa persona, que empieza por Mari y acaba por Che, parece que tiende a escuchar para despertarse cosas muy heavies (no de "ay, qué fuerte me parece" sino de AC/DC y Metallica), resulta que "Blue Monday" es común denominador. Incontestable. Parece monótona pero no deja de sorprender; la hemos escuchado mil millones de veces pero no nos cansa nunca. Ojalá nuestros días también sean así. 
A los buenos días. 

20 de marzo de 2012

Playlist Radiofónica

Me he salido de la rutina por unos días y ya echo de menos la radio. Además de sus funciones básicas, que para mí se reducen a que pongan música, la radio da estructura a mis días. Antes hacía radio y cuando cambié de país fue lo primero que eché de menos; ese primer martes por la noche sin "El Contestador de Brian" fue tremendo. Hoy en día todavía tiene un gran valor para mí y para muchos de los grupos que me gustan, así que: ahí va una playlist dedicada a este medio. Y sin interferencias.


"Radio Free Europe" de R.E.M. es otro tema clásico que conocí gracias a los cassettes de Juan que ya mencioné en la Playlist Bajonera . El recopilatorio donde aparecía esta canción está especialmente logrado y también incluía "It's the end of the world", de la misma época que la otra canción del grupo de Michael Stipe. Había vida más allá del "Losing my religion". Era un momento en el que te hacían o te hacías cintas con canciones que sacabas de donde podías. En mi caso, la ausencia de tocadiscos en mi casa y la tardía aparición del reproductor de CD, que no llegó -agárrense- hasta la Navidad de 1998, me obligó a recurrir a la radio. Ahora hay mucha oferta pero entonces imagino que incluso los que hacían los programas tenían problemas para encontrar música. Cuando salía el nuevo single o disco de alguien, lo ponían todas las semanas hasta aburrir. Así te podías poner en guardia para el próximo programa: con la cinta de grabar preparada por donde tocaba y agazapada junto al transistor con el play, el rec y el pause pulsados a la vez para estar lista cuando pusiesen "lo nuevo de". 

Lo peor es que, cuando empecé a hacer radio, la mayor parte del material del que disponíamos eran  esas cintas caseras. Miquel se volvía loco cuando le decía: "Primer esta, després esta i li pegues la volta, i esta...". Pasábamos por completo, pese a que estábamos en Ràdio L'Om, de esas cuñitas de Radio 3 que aparecían a mitad canción, igual que tampoco existían los finales interrumpidos por la voz de otro locutor ni las intros suprimidas de algunas canciones. Creíamos que le hacíamos un favor al mundo por poner esa canción nueva de Fulanito o Menganito que tanto nos gustaba. 
Menos mal que me he dado cuenta de la de Joy Divison antes de publicar, porque si se me hubiese pasado, el problema no hubiese sido que alguien me hubiera matado sino que lo hubiera hecho yo. "Transmission", que era donde Ian Curtis más miedo daba, y ese "dance, dance, dance to the radio" no podían faltar. Aquí está actuando para uno de los más grandes de la historia del medio: John Peel. Los sensibles abstenerse, por favor.
Hubo una época en la que tuve algún ramalazo Curtis por culpa precisamente de la radio. Nada clínico ni preocupante sino más bien una simple y ligera "ida de olla". Durante mi época de instituto, el programa de Juan de Pablos era diario y empezaba a las doce de la noche pero el hecho de tener que madrugar mucho no me impedía esperar todos los días a que llegase la medianoche. No era por gusto, era por necesidad. Me resultaba humanamente imposible dormirme sin escuchar la sintonía de Flor de Pasión
Con el siguiente tema de la playlist he hecho trampa porque ni es una canción que tenga que ver con la radio, ni creo haberla escuchado nunca por ahí, ni nada que se le parezca. La conseguí de un CD recopilatorio (profesional) de las revistas que tiraban en una tienda de discos en la trabajé; creo que sólo rescaté ese tema, "Wolf like me", (el CD acabó en una "charity") porque me encantó pero no he vuelto a escuchar ninguna otra canción de ese grupo. Temazote. TV On The Radio, que es el nombre del grupo y la excusa para poner esta canción en esta lista, no necesitan hacer nada más el resto de su vida. 
Tampoco necesita mucha explicación "Rock'n'roll Radio" de los Ramones. He intentado hacer una especie de homenaje a aquellas cintas caseras y he hecho un "cortar y pegar" cutre para la versión del tema que aparece en la playlist, aunque no sé muy bien cómo habrá quedado porque hasta que no publique no podré ver (escuchar) el efecto. La idea era rescatar el principio de "You think I ain't worth a dollar but I feel like a millionaire", que abre de manera muy radiofónica el Songs for the deaf de Queens Of The Stone Age, y cambiar el tema original por el de los Ramones. Quería que se incluyese esa parte sin tener que renunciar luego a poner "God is on the radio" y pecar así de poner dos temas del mismo grupo y el mismo disco. 
Todo ese disco de los americanos es un homenaje a la radio. En concreto a la del coche. Es un disco para sordos pero también es muy Ruta 66 (imagino). Me veo con el descapotable, mascando tabaco y pensando cómo escupir sin que me rebote en la cara mi propio escupitajo. 
Aprovecho este "Dios está en la radio" para copiar a Rivers Quomo y hacer como él en una sentida canción ("My day is coming") que dedicó al equipo estadounidense de fútbol: enumerar, agradecer y animar. 
Paco Pérez Bryan, Juan de Pablos, Jorge Albi, Juan Vitoria, los de "La Sal de la Tierra" de Radio Funny, John Peel (aunque sólo le escuché dos programas), los del programa heavy de Radio L'Horta de hace 15 años por lo menos, Jesus Ordovás, el de "Duendeando", Fernando Tomás Flores y sobre todo los del "Buzón de Voz de Siglo 21", Mireia Romaguera, Miquel Taberner, Iván Navarro, Eduardo Guillot cuando estaba en Cadena 100 hace mil años, los de "Viaje a los sueños polares", Julián Ruiz aunque sólo sea por el concierto de Guns'n'Roses que retransmitió en el 92, Diego R. J. Manrique, los Pizarros, el de "Carne Cruda" y los de "Hoy empieza todo". 
La colaboración de Yo La Tengo tocando el "Speeding Motorcycle" de Daniel Johnston no hubiera sido igual sin la radio. Los del grupo en el estudio y Johnston por teléfono si no lo tengo mal entendido. Un momento fantástico que hubiera sido imposible sin la magia del medio pero tampoco sin el señor Johnston, que sólo por cómo dice "Hi band!" ya es especial. Y encima con unos Yo La Tengo tan grandes que le siguen sin problema; como hicieron en la gira de "The Freewheelin" donde adaptaban el repertorio a las preguntas que les fuera haciendo el público. En Londres salieron más que airosos de cuestiones tan interesantes como que qué habían desayunado esa mañana. Son unas bestias.
Otras actuaciones especiales en la radio de las que tengo están guardadas en cintas de cassette. Mi favorita es la de Dominique A con Françoise Breut en "Los 39 sonidos". Se marcaron una versión casi a cappella de "My wedding man" de Phil Spector que quita el sentido. A ver si aprendo de una vez qué hay que hacer para digitalizar bien cintas porque tengo algún que otro tesoro por ahí que me gustaría recuperar. De momento lo tendré que dejar como el final de la temporada de "Sherlock": to be continued
[Actualización: creo que esto de Phil Spector me lo he inventado, una mentira repetida mil veces... en mi cabeza. Aprovecho que hoy en día sí está el vídeo de la Breut para ponerlo, que es un tema muuuy bonito]
NOTA: La introducción de la playlist, "This is Radio Etienne", es un ¿tema? de Saint Etienne.
NOTA II: Confieso que en mi afán corta/pega también me he 'cargado' el inicio de "Radio Free Europe" porque no me sonaba que la de Juan empezase como la versión que he utilizado, que es la que está en el recopilatorio de R.E.M. I feel fine: The Best Of the I.R.S. Years, así que le he metido tijeretazo.