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2 de octubre de 2012

Playlist Políglota

Se solucionaron mis problemas de conexión a Internet y volvemos con una playlist que lleva tres semanas preparada. Por lo tanto, que no se me acuse de oportunismo ni de ningún -ismo, que esta lista se gestó antes de Diadas y anuncios varios.
De hecho, me reservaré aquí mi opinión sobre los nacionalismos y me quedo sólo con el hecho lingüístico porque, como decía una colega italiana que conocí en Londres: "Io sonno una apassionata de la lingua" (o algo así), y sólo añadiré que, como decía aquella postal que me regaló Vanesa: "Tes unha lingua, ensina-la".

He juntado canciones (unas cuantas para compensar la "sequía") de padres y madres muy diferentes pero llevo escuchando esta lista prácticamente todos los días desde hace un montón de tiempo y creo que se deja escuchar bastante bien. Eso sí, advertencia: contiene grandes dosis de azúcar, me ha quedado un poco cake, vaya.


Empezamos una playlist sobre idiomas con un grupo que es principalmente instrumental, manda carallo. "Dial: Revenge" es de Mogwai pero canta en galés Gruff Rhys de los Super Furry Animals. No hace mucho leí que revenge ("venganza" en inglés) en galés se dice o al menos se escribe igual que dial (que en inglés significa "marcar por teléfono") y de ahí el título.
Rhys no suele cantar en galés pero como es un chico tan activo y colaborador, aseat i bé, acaba haciendo de todo. Tuve la suerte de verle hace años en el Barbican de Londres con el Histoire de Melody Nelson de Serge Gainsbourg que se interpretaba en directo por una orquesta dirigida por Jean Claude Vannier (que no sé quién es, la verdad) y donde actuaban también -por eso fui- Jarvis Cocker, Laetitia Sadier de Stereolab, Badly Drawn Boy, Mick Harvey de los Bad Seeds (los de Nick Cave) y Brigitte Fontaine, que tampoco sabía quién era pero resultó ser una pedazo señora de la chanson française. Aún con semejante cartel, lo que más me impactó de la noche (que fue absolutely wicked) fue el tema que se gastó Gruff Rhys en bretón. Cantaba una canción que no era suya y en un idioma que debe estar casi más muerto que el esperanto pero a mí se me cayeron las lágrimas.

Hay que fiarse. Es el cartel de la noche del Barbican
De los Gorky's Zygotic Mynci podría haber incluido un montón de canciones en galés en la playlist (de hecho hasta pensé hacer una playlist sólo en galés) pero "Catrin" es taaaaaan bonita, que no hace ni falta saber de qué va. Gorky 5 fue mi primer disco de los Monos Cigóticos de Gorki (según ellos se hicieron el nombre cogiendo palabras al azar de un diccionario en galés) pero le tengo especial cariño a la compra de Spanish Dance Troupe porque lo conseguí en el aeropuerto de Tel Aviv y, sobre todo, a la de Barafundle unos años antes. 
Fui a Cymru a pasar el día en su capital, Caerdydd, y encontré una pequeña tienda de discos donde me puse a buscar como loca los de GZM. No los encontraba y le pregunté al chico de la tienda, muy ofendida por pensar que me encontraba ante un "nadie es profeta en su tierra", pero me equivoqué, el chaval me señaló la sección de "National" donde tenían todos los discos de grupos galeses. Los pobres tienen que estar hasta el moño de que les digan que son ingleses (porque lo de British no lo utiliza casi nadie) pero no me daba cuenta de hasta qué punto no se trataba del mismo país, y eso que me había pasado la mañana en el National Museum of Wales, donde te puedes encontrar desde El Beso de Rodin en bronce hasta una colección de cucharillas de té.

"Lela" me encanta. Esta canción está en un disco de Carlos Núñez que le grabaron a mis padres o se lo compramos, no sé, por esto de que es gallego y tal. Acabé escuchándolo yo más que ellos y lo hacía especialmente por esta canción donde las nubes están llorando por un amor que murió. Por muy tópico que parezca la letra y el tema en sí, Dulce Pontes, sin necesidad de cantar fado, pone los pelos de punta. El portugués es un idioma que ya es canción en sí. Hasta un tío que era igualito que Gaizka Mendienta (en su época del pelo-casco) fue capaz de hacer callar a toda A Taberna Do Chico cuando se levantó a cantar fado; por muy surrealista que fuera oír a Mendieta cantando "María la portuguesa", no hacía falta nada más.

Saudade de Lisboa (y eso que sólo estuve un día y medio). Saudade que en gallego es morriña y en inglés es homesick. Me parto cuando la gente confunde la morriña con la "modorra" (que lo hace muuuuuuuuucha gente) y dicen somnolientos "uy, me está entrando una morriña...". Anda ya, qué te va a entrar, cuando te descubras viendo L'Alqueria Blanca por internet ya hablaremos.


Mi idea no era poner al gran Seu Jorge y su "Life on Mars?", aunque su David Bowie en brasileiro siempre es bienvenido, sino a Manu Chao y su "Minha Galera", lo que pasa es que no he podido encontrar una versión digital para poner en la lista, merde! Si hay un grupo que haga de las lenguas una bandera es Mano Negra pero, como no he encontrado la canción que quería, me he enfadado, paso de Manu Chao y rescato la banda sonora de The Life Aquatic, que es beleza pura y de lo mejor de este peliculón.
Rabieta por culpa de la adolescente que llevo dentro, la que me hizo ir (esto es un poco freak pero lo confesaré) a hablar con el concejal de fiestas del ayuntamiento de Vilalba (Lugo), lugar ilustre por ser la ciudad de nacimiento de Fraga pero también de Ramón Chao, el padre de Manu. Había leído -allá por el año 1000 antes de Cristo- que Mano Negra habían dado unos conciertos secretos por Santander o por ahí; yo estaba en Galicia y pensé: "Ostras, son las fiestas de Villalba, el padre de los Chao (había otro hermano también en Mano Negra) es de Villalba y están por el norte. Me cague en tot, ¡¡¡seguro que vienen Mano Negra!!!". La cara del concejal es indescriptible, claro. No me pegó porque era una piccola ragazza de 15 o 16 años, que si no... (Nota: al final vinieron Los Enemigos, que tampoco estuvo nada pero que nada mal).

En portugués todo suena bien y por eso hay vida más allá de la bossa nova (que alguien se lo diga a los gavatxos de la Nouvelle Vague que parece que no se enteran los muy pesados). Para mí fue casi un shock escuchar en su día grupos como CSS y, sobre todo, Bonde do Role en revistas como el Vice y luego la MTV. No parecía que a los brasileños se les fuera a permitir salir del tópico y menos en su idioma y con canciones como "Solta o frango" (suelta el pollo), pero resulta que no sólo eso sino que, teniendo en cuenta que nos invadieron hace 5 o 6 años, hasta parece que inventaron lo "moderno".


En francés es difícil elegir porque hay mucho donde hacerlo. Pensé en Françoise Hardy pero, cuando recuperé Autour de Lucie para la Playlist de la Pool Party ya me acordé de por qué me compré el Faux Movement y fue por "Je reviens", que es très très très francesa pero también es meleta, nunca mejor dicho porque hasta empalaga un poco. Así que Hardy se queda en la recámara pero sin que falte algo de femme francesa que no se pase de susurreo como, por ejemplo, Charlotte Gainsbourg, que si su padre levantase la cabeza no sé yo... (bueno no, seguramente culpa suya). 

Otra canción que no se podría entender si no fuera en francés (en un sentido figurado, me refiero, porque en realidad je ne comprend pas) es "Le Twenty-Two Bar" en la versión Dominique A y Françoise Breut. Amor a primera vista cuando salió ella en ese Benicàssim del 96 y tocaron esta canción.
Dominique A es muy dado también al pluri-lingüismo como demostró en aquel concierto del Roxy de Valencia cuando le "petó" el ampli y siguió cantando y tocando él solo, casi a gritos, siguiendo el ritmo a patadas sobre el escenario... Mon Dieu, massa pa la carabassa!


El único idioma de la playlist con el que no ha sido difícil elegir, ha sido el alemán, porque no es una lengua en la que escuche mucha música, la verdad. Me cuesta. Ya he empezado el curso de Planeta Agostini dos veces pero me he quedado en el fascículo 15 y hay 96. Pero con las Dum Dum Girls y su "O Mein M" el alemán es super cool. Me pregunto si los alemanes entenderán algo de lo que dicen en la canción o les pasará como a mí con Beck y su "so I open the door", que resultó que al final era "soy un perdedor".

En valencià para acabar y sin que sea jota. Una de las cosas que me gustan de Senior i el Cor Brutal es que cantan en un valenciano que se usa y està viu pero precisamente en "Tothom Vol Tothom" se les cuela un poco la normativa. Se lo perdono porque me gusta el espíritu Fuenteovejuna de la canción y porque me pareció que quedaba bien para acabar, no tiene mucho más misterio. 
Me dejo el japonés de Pizzicato 5, el pakistaní de Cornershop, el hebreo (me compré un disco que me recomendó el del aeropuerto de Tel Aviv pero se lo dejé a una polaca y nunca más se supo) o, sobre todo, el italiano, pero bueno, "como es casi lo mismo que el castellano"... 
Esa frase para no hacer el esfuerzo debería ser pecado, así que me redimo de los míos al más puro estilo Juan de Pablos: con Adriano Celentano y su "Azurro" con los brazos cruzados. 

24 de julio de 2012

Playlist para aprender inglés

Toca irse de campamento de verano, así que lo haremos con una lista de reproducción que no sé si servirá para aprender inglés pero, por lo menos, debería servir para practicar y acabar hablando con una proper pronunciación perfecta y, sobre todo, finísima.

Evidentemente, esperen mucha baladita porque con el punk rock es un poco más difícil lo de practicar "properly".


Reconozco que no suelo prestar mucha atención a las letras, por lo tanto, podemos decir que no entiendo la mitad de lo que dicen las canciones que oigo, independientemente de que sean en inglés, en castellano o en esperanto. 
Sin embargo, sí que creo que con la edad he mejorado algo y ya no canto tanto en "wachu weri wó" o como se decía en los '90 (o más bien: alguien dijo alguna vez en los '90), en "yogur", que era ese idioma inventado que sonaba a inglés pero no quería decir nada y que algunos grupos indies utilizaron en España a principios de la década para sonar como My Bloody Valentine que, total, tampoco se les entiende un carajo. 
Aún así, siempre hay mejores soluciones que no decir nada. Siempre se pueden juntar aquellas palabras que nos suenan y soltarlas todas seguidas, un ejercicio muy popular en las clases de lengua extranjera que siempre resulta muy reconfortante para el alumno. Un método, por otro lado, que dominaron a la perfección Alfredo Landa y compañía en ese peliculón de obligado visionado que es Una vez al año ser hippy no hace daño (la censura no pasó el título inicial: Los Hippyloyas).

Empezamos la lista curiosamente con el himno de Francia (o similar) pero también con uno de los primeros hombres a los que le entendí cuando hablaba desde del escenario pese a hacerlo en inglés. The Divine Comedy en el '97 siguen estando en el top de grupos revelación, porque aquel concierto fue todo un descubrimiento. Entre Neil Hannon con su traje chaqueta y aquella banda que sonaba tan bien, parecía que habían dejado caer a la mismísima Filarmónica de Viena en medio del velódromo de Benicàssim. 
He escuchado el cassette donde tengo grabado aquel concierto un montón de veces y hasta repito los comentarios al más puro estilo "listening". En "The frog princess", el señor Hannon dijo: "I've given up smoking, but I always smoke in this song".
De toda la vida, desde que iba a clases de inglés a "ca Paqui", he utilizado las letras de las canciones (con el papel delante, claro) para aprender la pronunciation. Para los niveles más bajos -que no sé si es el A1 o el Z-, lo mejor es sin duda Roxette; el problema es que luego llega una al Reino Unido diciendo cosas como "how do you do" y la gente te dice que hablas como Tony Blair (o Cameron, que para el caso es lo mismo).
Pero una vez que ya logré abandonar a Roxette como método didáctico, me pareció que Pulp tenían bastante más jugo para practicar y utilicé "Something changed" en la única clase que hice con Milín como intercambio a una entrada que me regaló para ver a Suede
Así me las gasto con los tratos: tú me regalas una entrada para el último (supuesto) concierto de Suede en Londres y yo te doy una clase de inglés (se suponía que iban a ser más pero...) que consiste en ponerte la letra del "Something changed" y que rellenes los huecos.
Monsieur Jarvis Cocker
Ser guiri es bastante divertido y siempre te pasan anécdotas -las de vivir en zulos y limpiar toilets las obviaremos- con el inglés. Una con las que más vergüenza pasé fue con un cliente de una cafetería en la que llevaba poco tiempo trabajando. Le hice un double espresso que tenía una pinta asquerosa, así que como el customer is the king, en mi cabeza quería soltarle una completa construcción lingüística consistente en: "do you want me to try again?". En cambio le dije: "do you want to try me again?", que puede significar "¿quieres ponerme a prueba otra vez?" pero también puede ser directamente "¿quieres probarme otra vez?" que, por la cara del cliente, es lo que estaba entendiendo. Después de intentar en repetidas ocasiones y sin éxito decir la frase que tocaba y ponerme red like a tomato/tomatoe, opté por volver a hacer el café y callarme.
También me costó entender "fine arts", que viene siendo Bellas Artes. Es lo que estudiaba una de las chicas del primer concierto que vi en Londres de los Gorky's Zygotic Mynci -de los primeros en general en aquella ciudad. Inocente de mí, llegué al ICA (Institute of Contemporary Arts) sin la entrada pensando que habría de sobra. Cuál fue mi sorpresa y cuál debió ser mi careto cuando me dijeron que estaba sold out, que unas chicas que estaban en la puerta se me acercaron y me ofrecieron entrar con ellas porque les había fallado una amiga (o algo así, no las entendí mucho). Estaba tan emocionada y agradecida que tan sólo podía decir: I invite you please, porque no me quisieron cobrar la entrada. Se resistieron mucho pero al final me dejaron pagarles un zumo para las dos o una cosa así. En el bar, al fondo, en una mesa, estaban los Gorky's y, claro, no pude evitar intentar impresionarles con un "uy, mira, esos de allí creo que son los Gorky's, los del grupo, you know" (porque soy súper molona y los he visto mil veces y seguro que vosotras no: toma, toma). Ellas asintieron, se despidieron amablemente y se fueron a sentarse con ellos. Resulta que la que estudiaba "fine arts" era la novia de Euros Childs y, teniendo en cuenta que años después la he vuelto a ver en los conciertos de Childs en solitario, seguramente será también la madre de sus hijos. Ups.
En aquel concierto tocaron "Christina" y creo que es la única vez que les he visto tocarla en directo. Fue impresionante. Y ahora es cuando tendría que poner el vídeo que llevo preparando para esta canción desde los tiempos del "do you want to try me". Me lo tomé tan en serio que hice un storyboard y todo... pero en el storyboard se ha quedado.
Antes de ir al Reino Unido, para mí el Reino Unido eran Pulp y los Smiths. Sin embargo, no sé qué me pasó que dejé de escucharlos -especialmente a los Smiths- durante los años que estuve allí. Sería por no morir de redundancia. Además me di cuenta de que no son intocables -porque yo venía de España pensando que sí- pero resulta que no. Mis compañeros de trabajo se pillaban unas enganchadas discutiendo sobre si eran una sh*t o no, que si sobrevalorados que si no, que si coñazo que si no... Lo de los Smiths es una auténtica cuestión de Estado.
Neil Hannon es de Irlanda del Norte, los Gorky's son galeses y, aunque Jarvis Cocker y Morrissey son ingleses, los acentitos de Sheffield y Manchester son de nivel muy avanzado, por lo tanto pudiera parecer que no son los más adecuados para dar lecciones de inglés. Sin embargo, eso de aprender en Londres es un mito total. Para muestra un botón: tengo un fantástico dominio del italiano y las palabrotas en polaco pero el inglés estándar me lo dejé nada más bajar del avión. 
Darren Hayman de Hefner sí es, sin embargo, todo un maestro. Es un Essex boy, aunque no lo parezca y no es que no lo parezca porque no tenga el refinado acento del sur de Inglaterra -algo "embrutecido" por la proximidad a Londres- sino porque las Essex girls tienen una fama que las sitúa como el equivalente de los participantes en Hombres, Mujeres y Viceversa, y no me veo a Darren Hayman de "tronista". 
En fin, que creo que Hefner son perfectos para practicar inglés y además hacerlo con humor, con inteligencia y a gusto. Hayman se aplica con el lenguaje en todas sus canciones, "I took her love for granted" es sólo un ejemplo, y lo hace de una forma directa y sencilla, que cualquiera entiende y que dice mucho con nada. Como ese estribillo de una de sus canciones en solitario: "let me let you let me down again, one more time". 
Cuando habla, eso sí, es un poco más complicado entenderle porque el tío acelera. En un concierto de Hefner en Valencia que se celebró poco después de haber visto un reportaje sobre Hugh Hefner (el de Playboy), aproveché que estaba el tipo por allí para preguntarle sobre el nombre del grupo, si tenía algo que ver. Empezó con que el nombre ya estaba cuando él llegó (o algo así) pero siguió y siguió... y como fui incapaz de reaccionar al final de su discurso -porque, evidentemente, no me había enterado de nada-, cogió aire, me miró con cara de "llevo diez minutos hablando solo" y me dio la respuesta: "eeh, NO". 
Claro, que todo eso fue antes de haber descubierto las lecciones del señor Adriano Celentano (y los bailes de Raffaella). Ciao!

16 de julio de 2012

Playlist para el Dentista

Muchas veces la peor de las torturas de ir al dentista es la música que ponen. Es verdad que suele ser música tranquila para intentar relajar al personal y no excesivamente conocida para que el paciente no se ponga a hacer karaoke, pero a menudo está elegida con mejor intención que criterio. 

Con esta lista de reproducción vamos a intentar poner remedio a esta situación que tanto nos preocupa. 



Entiendo perfectamente que, en el dentista, cuanto menos se cante, mejor. Por eso he elegido este tema tan cinematográfico de Stuart A. Staples, el cantante de los Tindersticks.
Pretendía hacer una lista de reproducción con un espíritu popular porque otra de las características imprescindibles de la música del dentista es que pueda gustar a todo el mundo, sin embargo, sin querer me ha salido una playlist un poco rebuscada. En fin.
El tema de Staples no tiene título y está incluido en un disco que se llama Lucky Dog Recordings 03-04, su primer disco en solitario según la Wikipedia y, según una servidora, una de las mejores colecciones de canciones de la carrera de Staples. Encontrarse cosas así por casualidad es mejor que las ofertas dos por uno e incluso que las cosas regaladas, que es mucho decir  porque soy de las que no le dicen que no a algo gratis ni "jarta de vino" -es más, jarta de vino todavía menos.
El caso es que este disco estaba en una fundita de plástico, sin caja, entre un montón de CDs para olvidar de una "charity" (el Oxfam -aquí Intermón- con cosas de segunda mano). El disco es llamativo porque lleva la foto de la carátula en el propio CD y me sonaba que Stuart A. Staples era el de los Tindersticks, pero la verdad es que tenía pinta de disco que regalan con el periódico y no estaba muy segura de lo que compraba, pero total, por una libra o así que me costaría, lo cogí. Qué triunfo. Y qué imbécil el que se deshizo de él; a mí estas cosas es que me sientan mal y todo. 
No sé muy bien por qué pero en los dentistas siempre ponen música de cantantes femeninas. Enya, Cat Power (si es un poco más sofisticado), Regina Spektor o similares y, cómo no, Carla Bruni. Debe ser por retrotraer al paciente al rollo maternal, de protección, y al "sana sana culito de rana"que todo lo arregla de las mamás, pero a mí me dan una angustia... Sólo salvo de la quema a Alela Diane.
Pirate's Gospel es el disco por el que más nos han preguntado en las tiendas de discos donde he trabajado. Parece que a la gente le da vergüenza preguntarles a los de la tienda; no sé si porque intimidan más o porque siempre se hacen los distraídos como si estuvieran súper ocupados en colocar cuatro CDs, pero la cuestión es que siempre nos preguntaban a los de la cafetería. Así que doy fe de que Alela Diane tiene un público muy amplio y ecléctico, aunque eso no se viera demostrado cuando vino a tocar a Valencia (pedazo concierto, por cierto). Hasta me convenció a mí, que me aburren el folk y los gorgoritos, y no sólo me convenció sino que ya me enamoró cuando vino a tocar al Fopp (tienda de discos que dejó de existir cuando les dio por innovar y crear eso tan popular que ahora llaman ERE y que toda la vida ha sido "a la puta calle"). 
"Lady Divine" está en un EP homónimo que se hizo en exclusiva para Rough Trade y que los trabajadores de la tienda tuvieron a bien regalarme. Son modernos hasta lo exagerado pero qué majetes que son, de verdad. 
The Blue Trees es un disco oficial de Gorky's Zygotic Mynci pero a mí se me pasó totalmente cuando salió. Está entre Spanish Dance Troupe y How I Long to Feel that Summer, que ya son de la época en que eran conocidos (dentro de lo conocidos que puedan ser los Gorky's, claro) y, sin embargo, no se sacó ningún single de este disco. Seguramente es porque es un disco muy simple, que apenas tiene producción y que es muy sencillo. Un disco bonito desde "The blue trees", que lo abre, a la canción en galés que cierra ocho canciones mágicas. 
Otro chollo de tienda de segunda mano que llegó a bajar de 6 a 4 libras. Utilicé "The blue trees" para un vídeo que hice y que perdí cuando por fin logré acabar, así que, aunque sea una tontería, le tengo mucho cariño a este tema y no puedo evitar ver el montaje que hice con las cartas que me habían mandado de su puño y letra varios amigos, con ese barrrido de cámaras falsas del After Effects sobre la textura del papel y la tinta. Ni Spielberg, vamos, pero luego voy y no soy capaz de guardarlo como Dios manda. 
"Heartbeats" seguro que ha sonado en la consulta de más de un dentista. En mi época en el Fopp el ránking de discos por los que más nos preguntaban y, por lo tanto, que más poníamos porque así estábamos todos contentos, eran: Alela Diane, Blonde Redhead y The Knife. Ese grupo que ni se sabe muy bien de dónde salió ni qué ha sido de él.
Reconozco que fui de las que pensó que "Heartbeats" era de José González y que los de The Knife eran malos por copiarse y aprovechar el éxito del anuncio. Resulta que no era así y que las dos versiones son muy buenas, incluso la de la playlist que es en directo y que no recuerdo ni de dónde he sacado. Aunque seguramente me quedo con la de José González, que espero que nunca me la pongan en el dentista porque me pondría a llorar. Si no la puse en la playlist de obsesión fue porque ya se me ha pasado pero durante mucho tiempo, cada vez que la ponían -y en el Catch la ponían mucho-, mis heartbeats se podían oír desde la Patagonia de lo fuertes que batían... (uy, qué pastel me he puesto). Hasta el anuncio es bonito, por qué no vamos a reconocerlo. 
Si hay un disco por excelencia que se pone como música de fondo, que gusta a todo el mundo y que lo mismo te vale para el dentista que para una cafetería, es la banda sonora de Amélie de Yann Tiersen. Con ese disco nadie se puede enfadar, ya te pueden hacer esperar todo el día. Pero está tan trillado el pobre, que he preferido otro tema, mi favorito del señor Tiersen, el que hace con el mismísimo Dominique A
Nunca le agradeceré lo suficiente a Tiersen que la tocase el año pasado en el Rockomotives, aunque la cantase él (antes de ponerse todo borracho -hay fotos- en la fiesta de después), y aprovecho para pedir disculpas por extender la palabra -falsa- de que los conciertos del domingo del Primavera Sound no eran gratis y provocar, por consiguiente, que algunos no viesen a Tiersen y Richard Hawley en la ciudad condal. 
Buscando la foto de la portada de Lucky Dog Recordings 03-04 he acabado liándome y he visto que Tiersen colabora en uno de los temas de ese disco (claro, como no llevaba caja, no tengo los créditos de nada) y que -y esto es todavía mejor- Stuart A. Staples canta en una canción que Tiersen hizo para la banda sonora de otra película y que en los extras del DVD hay un vídeo en el estudio de los dos. Tiene muy buena pinta, así que habrá que investigar aunque es difícil llegar al nivel de "Monochrome". Incluso el vídeo es bueno.
La playlist acaba con 20 segundos de aplausos, que es exactamente lo que uno quiere hacer cuando puede cerrar la boca por fin y salir del dentista.

3 de julio de 2012

Playlist de Lluvia

Playlist de lluvia o de invocación a la lluvia o para que llueva o como sea, pero que llueva. Pese a que sea verano, hace falta que llueva por este Levante dejado de la mano de Dios.



Arrancamos lista de reproducción con un tema que suena a apocalipsis, a fin del mundo o a la película de The Road pero con la voz de Mark Lanegan, que parece siempre parece que así duela menos. Lo curioso es que "Kingdoms of rain" ni es el lamento de ecologistas en acción ni analiza la situación socio económica, sino que es de amor. Un poco animal el Lanegan con los Soulsavers -que con ese nombre también deben ser bastante dados a la exageración y el dramatismo-, dice que se va a colgar con clavos en una cruz, yo sinceramente no veo la necesidad (y además está muy visto) pero cada uno...
En cualquier caso, "Kingdoms of rain" va de rain y podría valer como banda sonora de la verdadera The Road, porque si alguien ha visto la película no encontrará muchas diferencias con esta foto de "la contornà".


Canciones de lluvia hay un montón. Están las de lluvia como lágrimas, están las de los que se suponen tristes porque les gusta la lluvia, las que relacionan la lluvia con el desamor porque se ve que cuando hace sol no te dejan, y las de "que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva" tipo "Singing in the rain" del enorme Gene Kelly. "Waking for winter" de los Gorky's Zygotic Mynci no entra en ninguna de estas categorías, más que nada, porque ni siquiera es de lluvia.
No es que no me guste el verano pero en esta guerra de piedra, papel o tijera entre los elementos, yo invocaba directamente al invierno. Como decían Diabologum, que nieve en verano, a ver si así se congelan las cenizas. 
Y además: que esta canción del Sleep/Holiday, que para algunos afortunados será un disco de mucha actualidad, es bonita a rabiar y que de alguna manera había que despertar después del señor Lanegan. ["Waking for winter" no está en Spotify, la cambio por "Tidal wave" que por lo menos es de agua] 
Está claro que no es exactamente una lista de reproducción de lluvia "clásica" porque faltan muchas canciones míticas sobre el tema. Iba a arreglarlo con vídeos pero voy a tener que sacrificar el clip superproducción del "November rain" de los Guns'n'Roses por esta maravilla de la historia de la realización audiovisual.



Es la primera vez que repito una canción en las playlists. "Just like the rain" de Richard Hawley ya salió en la Playlist Country de Mentira, aunque no sea muy country. Me siento un poco mal y todo. Digo yo que es una gilipollez porque tampoco veo por qué no iba a poder repetir canciones en las playlists y, en este caso además, está más que justificado. Canción con lluvia de por medio sencillamente impresionante. No creo que a nadie le moleste que repita a Hawley. Estoy descubriendo que suena mucho en las bodas, lo que quiere decir que es alguien muy especial para muchos y que, también importante y por fortuna, no se está extendiendo la tendencia del Reino Unido, donde dijeron que la canción que más suena en las bodas es "Every breath you take" de The Police, que ya hay que tener humor, porque yo con ese "I'll be watching you...", no firmaba nada.
Hawley siempre será artista predilecto porque un verano lluvioso de los que salieron malos en el Reino Unido, fue el primero en tocar en Rough Trade East. Después de estar tres semanas trabajando contrarreloj para convertir un bajo vacío y sucio en algo parecido a una tienda de discos y cafetería, el señor Hawley se paseó muy serio por ella con una Guinness en la mano que se pilló del bar de al lado -dijo que lo del café y el té: tu tía- y acabó haciendo un concierto de bonito de verdad que hizo que a todos los que trabajábamos allí se nos olvidase la nómina y los clientes pesados y los borrachos en la puerta los domingos por la mañana y los "kinkis" y los "snobs" y todo lo demás...

Tengo uno igual que este que robé del Rough Trade jeje
¿Qué tienen en común The Jesus & Mary Chain, Garbage y Los Planetas? Esto no sólo no es un chiste sino que me costó mucho tiempo y esfuerzo (y horas muertas) entender cómo podía ser que "Mi hermana pequeña" y "When I grow up", que era esa canción famosa de Garbage del "papapapápapapapá", se podían parecer tanto... Pues bien, la respuesta es "Something's wrong" de los Jesus & Mary Chain. Así en principio podría parecer que un grupo como Garbage no se iba a poner a copiar (o a homenajear) a los escoceses pero recordemos que el batería era el productor de Nirvana -que digo yo que algo de "sensibilidad" musical tendrá- y que la cantante, Shirley Manson, es escocesa, y además cuando salieron no eran ningunos jovencitos que no supiesen nada, que estos en los 90 ya tenían una edad. Y encima en el primer disco tenían el "I'm only happy when it rains" (acabo de ver que Metallica lo versionea, que es ya la rizadura del rizo), que viene siendo "Happy when it rains" de los Jesus & Mary Chain. Y encima -otra vez- coincidieron en 1996 en Benicàssim (por lo menos en el cartel, en el día ya no me acuerdo), así que nadie puede negar que no los conocieran. Sólo que unos cardan la pana y otros tejen la lana, que nunca he sabido muy bien qué quiere decir pero creo que en este caso se ajusta a la trama de "Enredos de familia indis". Ah, y en cuanto a "Mi hermana pequeña" plagiando "Something's wrong" no hace falta ni decir nada. 



Qué exageradamente noventera  me parece ahora pero cómo me flipó la Shirley Manson en aquel concierto del 96. La tía no sólo cantaba de maravilla y tenía el pelo más envidiado del universo (anda que no lo intenté con el tinte cobrizo del Mercadona pero no, no era lo mismo y siempre acaba siendo naranja descolorido, también conocido en el mundo del tinte juvenil como "naranja estándar", que es aquel color al que tienden todos los tintes tras unos pocos lavados -sí, tengo un Máster), sino que además ella era más chula que un ocho. Ni siquiera perdió la compostura cuando se le plantó en el escenario uno de Velvet Crush todo borracho y empezó a hacer el idiota; la tita Shirley se fue hacia él, se quedó a un palmo de su cara mirándole sin inmutarse y sin hacer un sólo gallito, y el tipo se quedó tan chafado que se le pasó la borrachera de golpe y se fue por donde vino. 

Es muy curioso esto de la memoria selectiva, porque he tenido que mirar cinco veces cómo se escribía Shirley Manson pero me acuerdo perfectamente que el tipo del 96 era el cara calavera de Velvet Crush. Igual que recuerdo que me enteré de que Kurt Cobain había muerto de vacaciones de Semana Santa en Galicia y que de camino para allí, bastantes años después, me enteré también del fallecimiento de Layne Staley. Todavía me sigue impactando lo bien que hizo suyo el concierto de Alice in Chains el "sustituto" de Staley; es que el muy bestia incluso se atrevió con "Rain when I die", que cada vez que lo pienso se me ponen los pelos de punta. Ahí sí que llovió, aunque no sirviera de precedente, a gusto de todos.

29 de mayo de 2012

Playlist de Verano

Primer chapuzón de la temporada este fin de semana y por lo tanto: ¡queda inaugurado el verano! El problema es que me salía una playlist de tropecientas canciones, así que lo he tenido que acotar al primer ingrediente fundamental del verano: el sol. 


Con el primer chapuzón han aparecido las primeras pecas y como los Gorky's Zygotic Mynci no podían faltar en una playlist del verano, he elegido "Freckles". No es un grupo que vaya a tocar la pachanga del pueblo en fiestas pero son perfectos para tumbarse bajo el sol, aunque sólo sea un ratito. Me estoy reconciliando con el sol gracias a la edad, a la ausencia del mismo durante unos cuantos verano y después de recorrer muchos protectores solares y perder la cuenta de los lunares que tengo en la espalda.
Ni soy persona de día ni persona de verano pero con los Gorky's me convierto si hace falta, porque como dicen en "How I long to feel that summer": "...and the days were so long and nothing could go wrong".

Lo de los Beach Boys es evidente. Y eso que, aunque "Wouldn't it be nice"  no es su canción más veraniega, a mí me siempre me ha parecido que lo era. Antes de los blogs, algunos hacíamos cintas y CD's recopilatorios de temas varios; tengo uno titulado "No Aloha" con canciones de verano entre las que está esta de los Beach Boys y algunas otras que no recordaba y que me darán para unas cuantas playlists más. Era un gran CD para escuchar en el patio de casa el último verano que tuvimos buen tiempo durante más de una semana en Londres, antes de que empezase el cambio climático: Mundial de fútbol 2006, en el paro y "buscando" trabajo con la mente desde la piscina (¡en Londres!). Fue nuestro "Verano Azul" particular, al menos hasta que se nos pinchó la Toy. 


Mira que dan de sí los amores de verano. "Amores de estío son como los brotes, que cuando florecen es para morir" que decía Nino Bravo. Mi amor por Ash empezó en la adolescencia, con un agobio importante. En el festival de Benicàssim de 1996 parece que sólo les daba para poner dos canciones desde los altavoces entre concierto y concierto. A mí al final me parecían la misma y tardé tiempo en distinguirlas: una era "Oh Yeah" de Ash y la otra "Slight Return" de los Bluetones. Lo gracioso es que Ash no tocaban y los Bluetones cayeron de cartel, por lo que no tenía mucho sentido ponerlos porque, aunque eran dos temazos, me dio mucha rabia comprobar que no era de ninguno de los grupos que tocaban. Lo gracioso es que entonces creí que mi amor forever sería para los Bluetones, porque su canción me gustaba más, pero no, al final me quedé con la más fea. Cosas de la adolescencia. Eso sí: los bailes del cantante de Bluetones son impagables y nunca los olvidaré...


A Ash les prometí amor eterno en otro Benicàssim, con uno de esos Momentos en Vivo para Morirse que debieron en gran parte a Weezer. Si hay una canción de sol es "Island in the sun" que marcó un verano que empezó y acabó con Weezer. En el primer concierto, Rivers Cuomo parecía que estuviera de funeral, presentaban el Make Believe que, así de golpe, me pareció más cercano a Camela que a Weezer y, como primer concierto de grupo favorito -el primero al que fui con falda para celebrarlo (madre mía, qué tonterías tiene una...)- fue una decepción. Pero de rebote me valió un amor de verano. En el segundo concierto de Weezer de aquel verano, Rivers tocó a pelo, guitarra en mano, el "Island in the sun" desde el centro del teatro y se me pusieron los pelos de punta, ya me encantaba el Make Believe y por fin lo dieron todo, pero el amor de verano me colgó cuando le llamé para que escuchase "El Scorcho", su canción favorita, y fue una decepción. Pero de rebote me valió un conciertazo, así que: tan feliz. 

Ostia, no lo he hecho a propósito pero la última vez que vi a ese amor de verano, él estaba tomándose unas cervezas en una terraza con unos colegas y yo pasé por allí, como quien no quiere la cosa, de camino a un concierto de Dinosaur Jr. Qué miedo me doy con tanta casualidad.
"Take a run on the sun" es de las canciones más marcianas de Joe Mascis y además también tiene un vídeo curioso, con esa guitarra que vale para todo, pero como las dos versiones del vídeo de "Island in the sun" también son muy chulas, al final no pongo ninguno de todos. [Pues que no está el "Take..." en Spotify, lo qué hay que ver. Nada, tendré que poner "Freak Scene"]

Para acabar y dar un poco de acción a la playlist: "Memory of a Festival" de dEUS. Un tema que también podría entrar en una lista de canciones para prepararse para salir de fiesta  pero que se cuela en esta playlist porque es veraniega, buenrollera y, evidentemente, muy festivalera.
Los festivales, aunque tengan gran parte de coñazo, son una buena manera de pasar los fines de semana del verano. Y si no hiciera tanta calor en algunos, serían todavía mejor porque más de una vez me he visto obligada a dormir a la intemperie porque no había manera de meterse en la tienda de campaña (y encima una vez me robaron el bolso que tenía como almohada). 
Este veranito caerá algún que otro festival, aunque me parece que este año dEUS no toca. Recuperaremos a los Suede, que también tienen alguna cancioncita que otra que es muy veraniega.

Así que nada, habrá que disfrutar del verano lo mejor que se pueda. Pidamos respeto al calor para que no sea muy pesado y festivales baratitos para pasar un buen rato. Amén.

6 de febrero de 2012

Playlist Para Viajar

Tras el lapsus animicus de la semana pasada, volvemos a las canciones de menos de cinco minutos con una playlist para la evasión. No para la de impuestos, que de esa ya hay bastante (seguimos con el Festival del Humor), sino para la que nos proporcionan las canciones que ejercen de buenas compañeras de viaje. En el sentido más literal; nada de psicodelia ni de "ay cómo me lo flipo con este tema que mi mente se aleja de mi cuerpo". Simplemente canciones para viajar.


EN AVIÓN. Pese a haber perdido recientemente la capacidad de saber comprar un billete de avión por culpa de un problema de déficit de atención que cada vez tengo más acentuado, lo cierto es que en el pasado he cogido unos cuantos aviones. Saber dormir en una aeronave es fundamental pero también complicado. Por suerte, hay grupos que ayudan. La clave está en buscar algo que te transporte independientemente del avión y así poder olvidar que los humanos no tenemos alas. 
Una vez estuve en el nordeste de Brasil de vacaciones. Veinte días de playa, cerveza fría y un intento frustrado de aprender a hacer surf, pero también de sesiones en la "balada" (la discoteca) con temas del tipo "Ai se eu te pego". Muy divertido y muy integrador pero tras diez días moviendo el culo de un lado a otro como si se me fuera la vida en ello (si no sabes bailar no eres nadie), estaba ya a punto de perder del todo la cordura. En una escapada a Salvador de Bahía tuve que coger el avión y en cuanto despegó: Galaxie 500. Delícia, delícia. Después del empacho de manos arriba y acordeones, el efecto de canciones como "Strange" fue todavía más efectivo que en otras ocasiones. Entre nubes, ni estaba despierta ni dormía y tampoco llegué a levitar porque nunca me quito el cinturón pero la sensación fue fantástica y sólo comparable a algo que no voy a describir aquí. 

EN AUTOBÚS. Antes de poder permitirme hacer viajes a Brasil, tuve una época en la que exploté el National Express, la compañía británica de autobuses más importante del Reino Unido. Ofrecían billetes que te costaban menos que el autobús interurbano así que, armada de un bocata y un discman, aprovechaba mis días libres para visitar todo aquello que se pudiese visitar en el mismo día. Siempre en la ventanilla y con los ojos bien abiertos. Verde, verde, verde y algo de autopista, ese es básicamente el paisaje. Una experiencia que Michel Gondri retrató a la perfección en ese gran vídeo de "Star Guitar" que les hizo a los Chemical Brothers.

La música electrónica de acompañamiento, como UNKLE u Orbital, y casi que cualquier cosa que sea instrumental, son perfectos para ir en un vehículo con ruedas pero a mí en autobús me gustan particularmente los Gorky's Zygotic Mynci. Su música en conjunto es un viaje, coherente pero sin quedarse nunca en el mismo sitio. Hacen cosas muy distintas que sólo pueden entenderse porque son los Gorky's los que las hacen. Ya me he declarado fan de Euros Childs en otras playlists pero en esta quería destacar también a Richard James, el autor e intérprete del "Stood on gold" de How I long to feel that summer in my heart, que también tiene un vídeo bastante chulo, y que continuó en solitario tras el fin de los GZM; no tiene ese punto de genialidad de Childs pero hace canciones bonitas y es muy... bonico. 
En mi primer viaje con el National Express fui a Cardiff. No tenía ningún plan, sólo ir; así que ni siquiera me enteré de que la ciudad estaba en una bahía hasta que me iba y me tiré la mañana en el Museo Nacional de Gales entre colecciones de cucharillas de té y una versión en bronce de "El Beso" de Rodin.  Así se las gastan los galeses. Luego me fui a cumplir mi misión: encontrar una tienda de discos y comprar uno de los Gorkys. Encontré una pequeña, perfecta para mis intenciones pero, para gran decepción e incluso ira personal, no encontraba en su tierra ningún disco de un grupo que tiene un nombre impronunciable porque resulta ser galés. Y cuando vi que tampoco tenían a los Super Furry Animals y ya estaba a punto de insultar a los dependientes por su falta de apoyo a su propia cultura, me di cuenta de que estaba buscando mal. Tenía que mirar en la sección de "Nacional". Pese a los carteles en galés de los que se salían las palabras de lo largas que son  y de haberme perdido por los pasillos del Museo Nacional, no me daba cuenta de que estaba en otro país. Total, que me compre el Barafundle y volví a Inglaterra más contenta que unas castañuelas (o lo que sea que toquen en Gales). 
EN METRO. Para pasar del National Express a poder viajar a Brasil, tuve que trabajar un tiempo en una oficina que estaba en las Antípodas de mi hogar. Unos 45 minutos de metro -además de ir al metro, pegarse y subir- para ir y otros tantos para volver. Necesitaba algo desestresante, enérgico y "buen rollero". Como un huevo Kinder musical. Dinosaur Jr. son los que mejores huevos tienen. No sé cuántas veces habré escuchado el Ear-Bleeding Country: The Best Of, un fantástico recopilatorio en el que no sobra nada pero  en el que siempre me salto "Repulsion", que es la canción que lo abre. Por ahí iba yo: sonriente y con un tic en la cabeza como si tuviese Parkinson. "Freak Scene" en particular es además un temazo de los que se denominan "rompe pistas" (ejem). Creo que sólo lo he escuchado en un pub/fiesta un par de veces en mi vida pero ese momento de comunión melenuda en el "just don't let me fuck up, will you/ 'cause when I need a friend it's still you/... what a mess" es inolvidable; todos gritando la letra más o menos inventada y buscando a algún amigo para poder dedicarle el momento.
EN COCHE. Para conducir lo mejor es cualquier cosa que se pueda cantar. Por tradición, mi máxima admiración para Juan Pardo (aunque no sea con Los Brincos), que acompañó tantos viajes a Galicia y nos distrajo mientras sujetábamos la bolsa de plástico para vomitar mientras recorríamos aquellas curvas de Dios. Y para conducir por la ciudad, tienen que ser Los Chichos; se te olvida el tráfico y las miles de vueltas para aparcar. Esas letras y ese karaoke privado que te montas en el coche y que ni siquiera queda interrumpido cuando ves al señor de al lado mirándote con cara extraña... Grandes.
No sé si por suerte o por desgracia, ya no conduzco vehículos con reproductor de cassette. Así que ahora, si tengo la ocasión de ir en un coche más de media hora, intento llevarme siempre el I will be de las Dum Dum Girls. Las vi en un festival en Polonia (Off Festival, muy barato y muuuy recomendable) porque la descripción que daban de ellas era interesante. Luego resultó que las tías eran más secas que la mojama, por muy monas que sean, y que sólo se salvaba la cantante, Dee Dee, pero nos lo pasamos muy bien y hasta salimos en el YouTube; Salva y yo pasando por delante de la cámara de alguien como si no fuera con nosotros la cosa. Es una pena que ya no esté el vídeo en la red pero todavía es peor que las californianas vengan de gira a España en abril y se salten Valencia alegremente como si no estuviese en el mapa (y dEUS, y Jon Spencer Blues Explosion, y Mark Lanegan... aquí todo el mundo pasando de largo).
Este vídeo no lo iba a poner pero me he acordado de cómo me gusta esta canción, que no sé por qué no incluyeron en el disco, y como me ha costado un huevo encontrarlo porque no sabía el título, pues lo voy a poner. Se supone que es su primera actuación en directo. Ahora son todo chicas y están mucho más estilizadas. Se podían haber quedado como al principio.
PARA PASEAR. Incluso ahora, con el frío que hace, si caminas escuchando a los Teenage Fanclub, todo parece bonito y, aunque te caiga una bomba al lado, todo te va a parecer fenomenal. A mí me costó bastante escuchar discos enteros de los escoceses porque me aburrían pero en directo son tan buenos y el Howdy! es tan espectacular, que cambié de opinión. O puede que sea la edad. El caso es que una mañana de domingo (que es cuando siempre hace sol) con un paseo acompañado de este disco, es como convertirse en Gene Kelly por un rato y protagonizar un musical de los de la vieja escuela. 48 minutos de perfección. "Dumb, dumb, dumb" es uno de mis temas favoritos. Sobre un escenario es sublime y hasta los hooligans más duros se rinden a él. En un concierto de los Teenage Fanclub coincidí con unos muchachos de Manchester que me doblaban en tamaño -y no soy precisamente pequeña- y parecía que estuvieran de despedida de soltero en algún país del este. En realidad habían venido a Londres a propósito para acompañar a uno de ellos que sí era fan del grupo y al que le dieron una sorpresa por su cumpleaños. Al final me confesaron, mientras yo intentaba esquivar la cerveza que se les caía del vaso, que Teenage Fanclub no eran tan buenos como los Stone Roses -la joya de la corona mancuniana- pero que les había gustado mucho y que ya no se iban a reír más de su amigo.
EN BARCO. No voy mucho en barco. Me mareo demasiado. Una vez fui al Isla De Encanta, el festival que hacían en Mallorca, y estuvimos ocho horas en un buque rollo "Vacaciones en el Mar" horroroso. La banda sonora la puso un señor que tocaba el organillo. La Biodramina con cafeína no me dejó dormir y me pasé la noche en una tumbona junto a la piscina viendo como unos se daban el lote y bebían Jack Daniel's en el jacuzzi, haciéndome la dormida para no "cortarles el rollo". Eso no lo arreglan ni Teenage Fanclub. 

2 de enero de 2012

Playlist Country de Mentira

Cuando era más joven me jactaba, aunque sólo fuese para mí misma, de tener un gusto musical muy amplio. Seguramente esto no sea tan cierto como a mí me gusta pensar pero, en cualquier caso, yo creía inocentemente que esa etiqueta de "pop rock" (lo que sueltas cuando te preguntan que qué tipo de música te gusta y no sabes qué decir) abarcaba todo lo abarcable en el universo musical... todo excepto tres géneros a los que juré que nunca me rendiría: el metal de ese que cantan eructando, el house europeo y el country.

El house me sigue pareciendo aburridísimo y sin duda la oveja negra de la música electrónica; al metal sucumbí tras presenciar y sobrevivir en Getafe a un concierto de Max Cavalera Conspiracy -de hecho todavía me arrepiento de no haberme hecho heavy-; y en cuanto al country, la culpa de mi reconciliación con ese género añejo la tuvieron los temas de esta playlist. Cuando te descubres a ti misma con los brazos en jarra y moviendo el pie como si fueras el muñequito de Sonny, sabes que te han vencido...


En principio las playlists de este blog tenían que ser de cinco canciones, más que nada por no aburrir y por no ponérmelo demasiado difícil, sin embargo en esta ocasión la lista es de seis porque las tres primeras no llegan ni siquiera a los dos minutos.

"My Honey" es una canción que fue cara B del single "Stood on gold" pero que también está como bonus track en la edición japonesa del How I long to feel that summer de los Gorky's Zygotic Mynci, y da la casualidad, dichosa que es una de entre todas las mujeres, que tengo esa edición. Es muy chula porque lleva un papel aparte con la traducción de las letras de las canciones en japonés, que no me sirve para nada pero es un detalle. [Esta canción no estaba disponible en Grooveshark, así que la cambié por "Heart of Kentucky" del disco 20 (singles '94-'96)]
El How I long... fue el penúltimo disco de los Gorky's y supongo que el "My Honey" fue una especie de broma. En su último disco, Sleep/Holiday, sin embargo, sí que incluyeron una canción que se llamaba simplemente "Country". Si se les tiene que denominar grupo de folk, es mejor hacer una canción que lo sabiertamente y que se les etiquete con motivo. pero para mí estos galeses siempre serán imposibles de colocar en ninguna escena; van por libre. 

Euros Childs, tras dejar los Gorky's, sigue yendo por libre. Resulta incluso difícil creer que este hombre que parece conservarse en formol -nunca aparenta más de 25 o 30 años pero es imposible que no tenga más-, pueda vivir de la música. Hiperactivo e incansable, está claro que es un auténtico artesano de la música. No lo digo por esa clara influencia de grupos viejos (los que sean, no sé, es que de clásicos no voy muy sobrada) sino por cómo trabaja todos los aspectos de un disco: el directo, los carteles, las portadas, sus webs... Ahora ha lanzado una con motivo de su último trabajo que es digna de admiración: The National Elf Library que incluye hasta una sección de ficción que tiene su punto jocoso. No sé de dónde saca el tiempo porque hasta verano ha estado girando junto a Norman Blake de Teenage Fanclub con Jonny. Por desgracia me perdí a ese pedazo de dúo pero a ver si hay más suerte con la presentación del nuevo disco de Childs. Por favor, promotores de Valencia y alrededores: ¡traed a Euros Childs! 

Otro artista a quien también le gusta el country y que también suele colaborar con mucha gente, es Richard Hawley. Lo vimos hace algunos años compartir escenario con Paul Weller y hoy, youtubeando, he visto videos tanto de Hawley actuando con los Artic Monkeys como de su cantante, Alex Turner, colaborando en un concierto del de Sheffield. Supongo que esta amistad habrá surgido en parte por aquel incidente en una entrega de premios en la que los Artic Monkeys ganaron el galardón de mejor disco del año y Turner, al recoger el premio, pidió que llamasen a emergencias porque alguien le había robado a Richard Hawley. Hay que recordar también aquellos tiempos en los que Hawley fue guitarrista de Pulp.
Alguien en este mundo debe tener una foto de mi espalda al lado de la de Jarvis Cocker en Benicàssim. Me di cuenta de que estaban haciendo fotos a la parada de discos donde estábamos y al girarme descubrí que el guiri de mi lado era el ilustre señor Cocker. Lo mejor fue ver a Richard Hawley meándose de la risa de ver cómo una chica posaba alegremente al lado del culo de Jarvis mientras su novio le sacaba una foto. Supongo que sería por no molestar; yo tampoco le dije nada por ese mismo motivo, aunque ahora lo pienso y no sé qué me da más vergüenza: no haberle dicho nada o haber sido tan pava de no haberle dicho nada.

De todos modos, la razón por la que he estado buscando vídeos en YouTube de Richard Hawley no han sido esas colaboraciones, sino la que incluyo a continuación. Creía recordar que la grabación que había visto en el pasado tenía más calidad pero sólo he encontrado esta, aunque como es un momento tan bonito, merece la pena.

La canción de Coles Corner, "Just Like The Rain", es la menos country de la playlist pero, igual que el resto, es un guiño más que evidente a este género por parte de un artista que no lleva sombrero de vaquero y que no se ha criado en Texas sino en Sheffield. Está claro que a Hawley le gusta una buena canción de la América más profunda. Lee Hazlewood (el de Nancy Sinatra y "These boots are made for walking") fue amigo personal y, de hecho, poco antes de que muriese, el propio Hawley le hizo una entrevista que probablemente será de las últimas.
Seguramente esta afición a la música tradicional americana le viene en parte gracias a su madre... Atención a cómo suena "Rovin Gambler", la canción que tocó junto a ella en el Royal Albert Hall, en la versión de los Stanley Brothers.
Micah P. Hinson, aunque sea de Abilene (Texas) y se le haya querido comparar con Johnny Cash, tampoco es un cantante de country pero, pese a no ceñirse del todo a la tradición, a menudo se rinde a las canciones que se supone que le rodearon mientras crecía, tal y como le sucede en "Diggin' a grave" o como ha demostrado ahora que es un hombre felizmente casado y su esposa le acompaña en sus actuaciones. La última vez que le vi en directo, lo que empezó como un bonito momento sobre el escenario de Hinson y su mujer cantando a dúo, acabo pareciéndose a una parodia de Joaquim Phoenix y Reese Witherspoon en Walk the line. Una canción vale pero no se puede abusar, especialmente cuando estás tocando con Tachenko, que eso era un lujo de lo bien que sonaba, no los puedes tener aparcados en una esquina para poder lucirte a gusto con tu mujer. Gracias a la Wikipedia puedo saber exactamente dónde estaba el 8 de Diciembre de 2007, lo cual me produce algo de pavor. Ese día Micah P. Hinson le pidió en matrimonio a su novia y todos los presentes en la Union Chapel de Londres fuimos testigos de uno de los momentos más "pastelosos" jamás vividos sobre un escenario: atmósfera excelente gracias al concierto previo de los Mountain Goats, la solemnidad de la capilla, el Micah con el anillo, ella que sube al escenario muerta de la vergüenza y dice que sí... Fue un concierto lleno de emociones, tanto que parecía que lo hacía a mala leche. Para mí fue "tocado y hundido" cuando, a pocos días para una Navidad en la que iba a estar lejos de casa, Micah P. Hinson se marcó una versión a lo Cash de "Silent Night" que todavía me dan ganas de llorar.
Micah P. Hinson y su esposa, Ashley Bryn Gregory
Entre Kerplunk! y American Idiot de Green Day hay 12 años de separación pero parece que estén a "2000 light years away" (a dos mil años luz de diferencia); el título de esta canción no sólo es perfecto para ilustrar la transformación de este grupo al que no puedo evitar haberles cogido mucha manía, sino que también es el nombre propio de uno de los reencuentros más agradables de los que he podido disfrutar en los últimos meses. Vi el disco en la sección de segunda mano de Discos Harmony y, aunque mi angelito me decía que no podía comprar un disco de esa gente vendida y MTVizada a muerte, mi demonio me hacía ver que por 3 euros no podía decir que no. Así que compré el disco por eso y porque vi que venía el "My Generation" de los Who, una versión que tenía en un cassette de mediados del siglo XX y siempre me ha gustado mucho. Lo que no recordaba es que también tenía grabada otra canción los Green Day de aquellos días verdaderamente verdes y por supuesto tampoco tenía ni idea de que la canción se llamaba "2000 light years away", y de hecho me costó mucho reconocer el título en el estribillo, así que la sorpresa y satisfacción al apretar el play fueron, cuanto menos, inenarrables. Además, ese disco de 1992 también incluye ese regalito que es "Dominated Love Slave" y cuya letra, que es del batería, no tiene desperdicio. Declaración de amor abiertamente masoquista, más country no se puede ser. Mi colega Abel siempre cuenta, como si fuera una historia de la mili, que él llegó a ver a Green Day en un local okupa de Valencia por 500 pesetas. Ahí queda esa. Por sólo 3 euros señores. Lo mismo que me costó el CD de segunda mano. Qué dinero más bien gastado.

20 de diciembre de 2011

Playlist Un Lugar En El Mundo

Esta es la segunda entrada de este blog y la verdad es que estoy sorprendida de lo fácil que resulta hacer playlists. Creía que iba a tener que pensar mucho pero, en realidad, sólo tengo que elegir un tema... y ya está: lo primero que se me venga a la cabeza.
En este caso, al pensar en canciones dedicadas a lugares en el mundo -ciudades, países o el patio de mi casa-, el resultado tendría que haber sido "Sweet home Alabama", "London Calling" o "[I want to live in] America". Casi, pero no.



Ya tengo mi entrada para ver el año que viene a los Magnetic Fields, aunque no creo que les dé por tocar "Washington D.C."; estaría muy bien que saliesen con pompones y todo... Me encantan estos señores, en especial este discazo sin fin que es el 69 Love Songs (no os lo metáis en el iPod si pensáis utilizar el modo aleatorio porque, de cada dos canciones, una será de los Magnetic Fields), no los he visto nunca en directo, y además no se dejan ver mucho, y el abono de dos días para el SOS 4.8 me ha salido muy barato, pero vaya disgusto que me he llevado.

Estaba muy contenta con mis cualidades adivinatorias, propias de una descendiente directa de gallegos. A veces me dan "meigadas" y hace poco me dio una.
Me compré la entrada para el Primavera Sound de 2012, ya ni me acuerdo cuándo, pero en el momento en que empezaron a sonar los nombres de los grupos confirmados, se cumplió la ley de Murphy: compras el abono anticipado para que no pase como siempre (no lo compras antes porque te prometiste que no volverías jamás, pero cuando sale el cartel te quieres morir y al final la entrada te cuesta el doble), y resulta que el cartel te parece de todo menos para morirse y no sabes qué hacer con la entrada. Entonces pensé: "¿por qué grupo me merecería la pena haber pagado ya más de 100 euros?", y se me ocurrió que por los Magnetic Fields -seguramente porque los estaba escuchando en ese momento, pero bueno, tuve una revelación al fin y al cabo. Y a la semana siguiente veo en un email, de estos que normalmente ni abro, que los americanos estarán de gira por el Reino Unido en mayo. El Primavera es en mayo; lo de traer a Björk como plato fuerte suena a broma; el FIB trae a los Stone Roses; es de cajón: ¡los Magnetic Fields en el Primavera Sound!

Pues no. Me entero de que van a ir al SOS 4.8; que no tengo nada en contra de "Murcia, qué hermosa eres" pero es que yo no quería ir a Murcia, y no me va a quedar otra. Y además he dejado de creer en las meigas.
Estos disgustos se evitarían si los festivales sacasen las entradas cuando tuviesen los carteles cerrados, en lugar de tomarle el pelo a la gente con que si ahora te cobro una cosa y luego te cobro otra, que si ahora te doy pistas sobre los grupos que van a tocar, que si una semana antes de que empiece lanzo una bomba y contrato a los Beatles... Dan ganas de no ir.

Se me ha alegrado el día -menos mal que soy facilona- gracias a haberme acordado de "Costa Rica" para esta playlist. Se me vino a la cabeza cuando pensé en canciones sobre lugares pero cuando quería entonar la canción, me salía "Monkey Island", que también está en el disco y supongo que también se puede considerar un lugar pero sabía que no era ese tema y he recuperado el Chops de Euros Childs para refrescar la memoria. Qué discazo. Ahora me encanta el hecho de tener la oportunidad de ir a Murcia, porque nunca he estado y encima se supone que hay una ensaladilla con anchoas que es mítica.


Soy fan total de Euros Childs. Lo he contado en más de una ocasión y es el artista que, entre sus actuaciones con Gorky's Zygotic Mynci y en solitario, más veces he visto en directo: unas doce (bueno, no: exactamente doce). Cuando sacó Chops, su primer disco tras la separación de los Gorky's, fui a la presentación que hizo en Londres, en un teatrito pequeño llamado Bush Hall, y no sólo me compré el disco sino que hasta hice la cola para que me lo firmase, algo que, aun con todo lo freaky que soy, nunca suelo hacer. Sin embargo, hice llegar esa copia a mi amiga Mireia, que también es muy fan (años más tarde volaría desde Holanda a Londres para ver Childs, y a Yo La Tengo, en el Roundhouse conmigo). Así que mi disco es una grabación "piratilla" "tuneada" a la que tengo mucho cariño.

En lugar de escanear la portada o volver a las imitaciones cutres con rotuladores Carioca (tengo algunas muy logradas), aproveché un flyer del concierto en el que sale la misma composición de costillas de cordero que en el disco y, como el original llevaba las letras, me las copié a mano con mucha paciencia incluidas las que están en galés, qué ya me dirás tú para qué. Lo mejor es que Chops no es precisamente un disco de la era pre-digital, ¡es del 2006! Con semejante predisposición hacia las tecnologías, creo que a nadie le extrañará que esté muy orgullosa de haber logrado montar un blog, aunque sea en 2011 y cuando ya se han pasado de moda.

Los Gorky's, como una servidora, son también un poco antiguos y simples. Que hacemos una canción medio tropical, pues le llamamos "Costa Rica" y nos quedamos tan anchos. Igual que en "Spanish Dance Troupe", que es muy española con ese "from Bilbao to Madrid", pero tiene un ligero aire mariachi que no sé yo si no se habrán colado un poco... En realidad, lo que quería hacer con este comentario es aprovechar para poner el fantástico videoclip.

Ahora, con la globalización, ya casi no nos acordamos de los tópicos pero esas historias sobre la selección de baloncesto de EE.UU. queriendo ir a los Juegos Olímpicos de Barcelona '92 en coche y cosas por el estilo, en el fondo eran graciosas. Hoy tenemos a Las Robertas de Costa Rica que suenan y parecen de lo más cool de Londres o Nueva York con un batería adolescente que lleva camisetas hechas a mano de Yo La Tengo (aunque la última "o" no se veía muy bien); yo me compré el disco Spanish Dance Troupe de un grupo galés que prácticamente no conocen ni en Gales, en una tienda del aeropuerto de Tel Aviv; Raimundo Amador apareció hace años en pleno concierto de Björk a colaborar con ella luciendo una camiseta de Los Enemigos. Todo esto dejará de sorprendernos y arrancarnos sonrisas cuando desaparezcan los tópicos, es algo que deberíamos tener en cuenta. Como decía Joan Fuster: "las apariencias no engañan, son apariencias"; y "un tópico es un tópico" y en el fútbol "son once contra once". Y eso es así.
Para aquellos que hemos vivido durante algún tiempo en Londres, el hecho de que lo que peor de esa ciudad sea el transporte no es un tópico que es tópico sino que es un tópico que es verdad. If you know what I mean. "We love the city" de Hefner abría el disco que lleva ese mismo título con una oda a la ciudad de Darren Hayman. De hecho, a lo largo del repertorio de We love the city hay varias referencias a lugares y situaciones que muchos hemos vivido en la capital inglesa. Hayman es un londoner que bebe té verde (doy fe: servidora ha sido servidora de cafés y tés durante mucho tiempo) más tarde de las cinco -ya se sabe que en Londres son un poco más modernos que en el resto de Inglaterra- y, por lo tanto, debe haber sufrido las inclemencias del transporte. "This is London, not Antartica, so why don't the tubes run all night"; la letra de Hayman es, además de estupenda para practicar inglés, una maravilla como muchas de las que hace: simple, directa, bonita y con más razón que un santo. Todos los que hemos vivido en Londres "amamos esa ciudad aunque nos decepcione".
Una vez, tomando cervezas en una happy hour con unos australianos, comentábamos que uno sabe que se ha vuelto totalmente londoner cuando se da la siguiente situación:
Vas en el metro cual sardina en lata y anuncian por megafonía, como cada semana, que tienen que parar el tren porque "there is a body on the tracks" o lo que es lo mismo: que se ha tirado alguien a las vías. Una persona normal pensaría: "Oh, qué horror, qué estado de desasperación más absoluto, ¿qué habrá llevado a esa pobre alma a arrojarse a las vías del metro?". Sin embargo, un londoner, proceda de donde proceda, pensará, con perdón (yo ya me he quitado de ser londoner), que "me cago en la p**a madre del tipo o la tipa esta, que ya podría haberse tirado por un puente o cualquier cosa más original porque otra vez voy a llegar tarde a trabajar". Sí, we love the city pero a veces nos hace un poco animalicos...
"Chicago", para mí, es un temazo tan temazo, que después de escucharlo ya no me ha vuelto a gustar ninguna otra canción de Sufjan Stevens. Lo único malo de esta canción es que, con la excusa de hacer una versión, haya reunido los "talentos" de Vetusta Morla y Christina Rosenvinge. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer.
En el pasado Primavera Sound tocaba el señor Stevens pero gracias a otra de esas fantásticas ideas que practican algunos festivales de hoy en día, muchos de los que compramos -por casi el doble del precio de salida- el abono para ver, en teoría, todos conciertos que nos saliese de donde te dije ver, no pudimos presenciar ese "acontecimiento del año", "el mejor espectáculo que he visto nunca", "lo más de lo más".
Es como cuando te emborrachas. Al día siguiente no quieres que te cuenten qué hiciste. Esto es lo mismo: no he ido porque no sabía que había que comprar otra entrada además de la entrada, y si lo hubiera sabido, no sé si la hubiera comprado, y si la hubiera querido comprar, no sé si hubiera sido lo suficientemente rápida como para comprarla antes de que se agotasen. Total: que no he ido y, por lo tanto, nunca podrá ser el mejor concierto de mi vida... así que no me interesa que lo haya sido de la tuya.

Foto de mikemikemike
Además, ver a Sufjan Stevens, sí que lo vi. Actuando con su voz aterciopelada en una 'extraordinaria' colaboración con The National que consistió en hacer: "Uuuuuh uh, uuuuuuuh uh". 
Ahora ya sin rencor, simplemente apuntar que mientras se producía el concierto del siglo, el resto de mortales pudimos ver a Of Montreal que, no sólo eran muy divertidos, sino que también tenían muchas plumas y cosas de colores fluorescentes y, además, hicieron lucha libre mexicana. Y como el concierto del siglo duró más que un día sin pan, también pudimos disfrutar de Sonny & the Sunsets que fue uno de los descubrimientos del festival, hicieron un concierto súper bonito para disfrutar bien a gusto al lado del mar con el sol poniéndose por el horizonte y además tienen más de un temazo. Chúpate esa Sufjan Stevens.
Esta entrada, en lugar de ser una playlist de canciones dedicadas a lugares, va a parecer una playlist de "vamos a rajar al Primavera Sound" pero es que resulta que Low también estuvieron este año en Barcelona. Si en 2012 el concierto que hay que ver es el de los Magnetic Fields -de verdad, qué triste tener que saber con cinco meses de antelación cuál va a ser tu concierto del año-, en 2011 la actuación a la que había que ir fue la de Low. Ellos fueron los que hicieron que me comprase la entrada; el cartel era amplio e interesante de sobra pero la confirmación de Low fue la anestesia para que no doliese la operación bancaria.
Low acabaron en Barcelona con "Canada" y esa fue probablemente su canción más "animada". Sin embargo, parece que el que programa en el Fòrum no se había enterado de por qué Low hacen honor a su nombre: tocan bajito. Si a la misma hora que actúan pones en el escenario de al lado (pegado) a un grupo guitarrero, se va a oir. Y se oía, claro; una situación, tal y como se diría en mi pueblo, un poco "corta rollos". Recordemos, a todo esto, que yo ya tengo la entrada para la edición de 2012...
Igual queda un poco cutre pero quiero dedicar esta canción ("Canada", por si nos hemos perdido) a Laura, que está muy pesada con que quiere irse a Canadá, y a Verónica, una checa con la que viví en Londres y que, tras superar una crisis en la que se bebía una botella de vino cada día antes de irse a dormir y se quedaba tan normal, quiso irse a Washington D.C. pero no se dio cuenta de que necesitaba un pasaporte con chip electrónico (o algo así) y, aunque ya se había comprado el billete, no pudo ir y al final acabó yéndose a Canadá. Historia verdadera; al final resultará que "haberlas, haylas".
Y para acabar: otra conexión mental, seguramente absurda, con la portada del disco Trust, donde se encuentra "Canada" de Low. Ese brazo que sostiene algo rojo me recuerda mucho a la chica de un vídeo que me encanta. La música seguramente nunca estará en ninguna de las playlists de este blog pero las imágenes, además de estar en mi lista de videoclips favoritos, describen muy bien mi día: el disgusto de los Magnetic Fields, el subidón de rescatar Chops, el recuerdo del concierto que no vi de Sufjan Stevens... Subida y bajada del Tourmalet sin moverse del sofá; con la cabeza también se viaja.