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17 de octubre de 2012

Playlist para la Siesta

Últimamente estoy oyendo hablar mucho de alteraciones del sueño -por unas causas u otras-, así que se me ha venido a la mente la música que escucho para hacer la siesta. No soy mucho de hacerla y tampoco de llegar a dormirme, así que he hecho una lista de reproducción a medio camino entre la siesta y la catatonia. 

Treinta y tres minutos con siete segundos. "Dormir" demasiado durante la siesta me descoloca, así que para poder escuchar esta playlist hay que ponerse el despertador porque si no sigue en "loop" (que hay mucha gente a la que le gusta eso de "loopear") y el atrape puede ser peligroso. 




Hasta hoy no había caído en lo apropiado que es este disco de Tindersticks para la siesta. Ya no es porque creo que nunca lo he escuchado si no ha sido en posición horizontal y con una sonrisa en los labios, sino que encima se titula Simple Pleasure. Este álbum no tiene tantos "hits" (si se puede llamar así a los temas más populares de este grupo) ni es tan dramático como otros discos, así que se puede hacer la siesta con él sin temor a sufrir un ataque al corazón. Cada vez menos, pero siempre he tenido una gran capacidad para quedarme dormida en los lugares más insospechados; incluso de pie, y lo digo en sentido totalmente literal. Encima de un congelador, en fiestas varias con las desastrosas consecuencias que eso conlleva, y ya de los autobuses y metros mejor ni hablar. Es una tendencia puramente "bahiana" (de Salvador de Bahía), según me explicaron, que no sé muy bien por qué tengo, aunque en la siesta prefiero no dormir y por eso me pongo música. [Simple Pleasure no está en Spotify, cambio a "Goodbye Joe" de The Something Rain]


Galaxie 500 son otro clásico siestero. Y un clásico a secas. Cual pieza de museo conservo un póster original del año en que se publicó This is our music (1990, según la Wikipedia) y que estaba sobre la pared de la nueva tienda de Rough Trade cuando todavía no habían pintado la pared (estaba tooooooodo empapelado de carteles muy míticos, algunos de conciertos como uno de Dinosaur Jr. en Londres en el que había costado la entrada unas 3 libras). Eran obras que se habían conservado de las antiguas tiendas de Rough Trade que, además, fue quién sacó a la luz el disco de Galaxie 500.
El caso es que contrataron a un señor artista un poco estilo Ripollés para que cubriese la pared de su obra y, aunque le advirtieron de que había pósters con los que tenía que tener cuidado porque tenían igual 25 años, el tipo puso allí a dos chiquillos a arrancar papel que no tenían ni pajolera idea y que no dejaron prácticamente nada. Resultó que yo andaba por allí pero, cuando me di cuenta, estaba todo en el suelo; vi el de Galaxie 500 en bastante buen estado y me surgió una duda moral que todavía me está atormentando: "¿lo rescato y se lo digo a los de la tienda? o ¿me lo quedo?". Decidí que el cartel estaba en el montón de la basura y que, si yo no lo hubiese visto, ahora mismo estaría triturado y perdido para siempre. Si lo pienso, todavía hoy, cinco años después, la duda no me deja dormir.


Ahora mismo no estoy pasando mi mejor momento con Los Planetas pero eso es algo que queda entre ellos y yo. Como pasa con las críticas a los amigos, la familia o a uno mismo, me puedo permitir el lujo de decirles las barbaridades que me dé la gana, ahora bien: que nadie se pase un pelo con ellos. Es como cuando uno dice: "osti, vaya culo he echao", que es perfectamente aceptable, pero otra cosa es que alguien venga y te diga: "uy tía, vaya culo te has echao ¿no?", que significa guantazo asegurado o, en su defecto, culazo demoledor.
A La leyenda del espacio le sobran tres canciones que no diré cuáles son, pero temas como "Si estaba loco por ti" me convencieron de que Los Planetas habían podido volver a alcanzar el nivel de Una semana en el motor de un autobús, algo que no se puede decir sobre muchos grupos y sus mejores discos. Me atrapé con La leyenda... hasta el punto de hacer un videoclip. Me da algo de apuro porque tiene bastante relleno, ya que la idea en principio era simplemente escanear algunos dibujos que tenía y ponerles música; pero bueno, hay momentos al principio y al final que tienen su punto.


Aquí, en la playlist, viene un silencio entre canción y canción porque ya deberíamos haber alcanzado y pasado la fase de la relajación y el "adormilamiento" (pongo comillas porque creo que me acabo de inventar el palabro); ahora deberíamos entrar en el REM -aunque nos hemos saltado un par de fases- y, por lo tanto, estamos en el momento en que "el tronco cerebral bloque las neuronas motrices de manera que no nos podemos mover (...) Ésta es la fase donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno debido a la alta actividad cerebral que tenemos" (Wikipedia de nuevo). 
Para entrar en el REM nos acompañan Joy Division con "Insight" del Unknown Pleasures (hoy va todo de pleasure) aunque Ian Curtis fuera todo lo contrario del REM porque a él las "neuronas motrices" no parece que se le bloqueasen.

Y para seguir sin enterarse de nada conscientemente, diez minutos de "Spec Bebop". Todo el I can hear the heart beating as one de Yo La Tengo tiene un efecto medicinal que cada uno utiliza para combatir su propio mal como el mejor de los placebos pero este tema, además de curativo, es hipnótico, catatónico y catapultónico, y ni siquiera necesita red de seguridad para el salto, todo el mundo sale de él como el colega austriaco del otro día.
Quería poner un vídeo del espectáculo que Yo La Tengo hizo en Londres con The Sounds of The Sounds of Science, que también tuvo un poco de todo esto y que encima utilizaba muchas imágenes marinas (la siesta y el mar son otro matrimonio bien avenido), pero no he encontrado ningún vídeo de ese conciertazo. Así que lo dejo con una nana.

3 de julio de 2012

Playlist de Lluvia

Playlist de lluvia o de invocación a la lluvia o para que llueva o como sea, pero que llueva. Pese a que sea verano, hace falta que llueva por este Levante dejado de la mano de Dios.



Arrancamos lista de reproducción con un tema que suena a apocalipsis, a fin del mundo o a la película de The Road pero con la voz de Mark Lanegan, que parece siempre parece que así duela menos. Lo curioso es que "Kingdoms of rain" ni es el lamento de ecologistas en acción ni analiza la situación socio económica, sino que es de amor. Un poco animal el Lanegan con los Soulsavers -que con ese nombre también deben ser bastante dados a la exageración y el dramatismo-, dice que se va a colgar con clavos en una cruz, yo sinceramente no veo la necesidad (y además está muy visto) pero cada uno...
En cualquier caso, "Kingdoms of rain" va de rain y podría valer como banda sonora de la verdadera The Road, porque si alguien ha visto la película no encontrará muchas diferencias con esta foto de "la contornà".


Canciones de lluvia hay un montón. Están las de lluvia como lágrimas, están las de los que se suponen tristes porque les gusta la lluvia, las que relacionan la lluvia con el desamor porque se ve que cuando hace sol no te dejan, y las de "que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva" tipo "Singing in the rain" del enorme Gene Kelly. "Waking for winter" de los Gorky's Zygotic Mynci no entra en ninguna de estas categorías, más que nada, porque ni siquiera es de lluvia.
No es que no me guste el verano pero en esta guerra de piedra, papel o tijera entre los elementos, yo invocaba directamente al invierno. Como decían Diabologum, que nieve en verano, a ver si así se congelan las cenizas. 
Y además: que esta canción del Sleep/Holiday, que para algunos afortunados será un disco de mucha actualidad, es bonita a rabiar y que de alguna manera había que despertar después del señor Lanegan. ["Waking for winter" no está en Spotify, la cambio por "Tidal wave" que por lo menos es de agua] 
Está claro que no es exactamente una lista de reproducción de lluvia "clásica" porque faltan muchas canciones míticas sobre el tema. Iba a arreglarlo con vídeos pero voy a tener que sacrificar el clip superproducción del "November rain" de los Guns'n'Roses por esta maravilla de la historia de la realización audiovisual.



Es la primera vez que repito una canción en las playlists. "Just like the rain" de Richard Hawley ya salió en la Playlist Country de Mentira, aunque no sea muy country. Me siento un poco mal y todo. Digo yo que es una gilipollez porque tampoco veo por qué no iba a poder repetir canciones en las playlists y, en este caso además, está más que justificado. Canción con lluvia de por medio sencillamente impresionante. No creo que a nadie le moleste que repita a Hawley. Estoy descubriendo que suena mucho en las bodas, lo que quiere decir que es alguien muy especial para muchos y que, también importante y por fortuna, no se está extendiendo la tendencia del Reino Unido, donde dijeron que la canción que más suena en las bodas es "Every breath you take" de The Police, que ya hay que tener humor, porque yo con ese "I'll be watching you...", no firmaba nada.
Hawley siempre será artista predilecto porque un verano lluvioso de los que salieron malos en el Reino Unido, fue el primero en tocar en Rough Trade East. Después de estar tres semanas trabajando contrarreloj para convertir un bajo vacío y sucio en algo parecido a una tienda de discos y cafetería, el señor Hawley se paseó muy serio por ella con una Guinness en la mano que se pilló del bar de al lado -dijo que lo del café y el té: tu tía- y acabó haciendo un concierto de bonito de verdad que hizo que a todos los que trabajábamos allí se nos olvidase la nómina y los clientes pesados y los borrachos en la puerta los domingos por la mañana y los "kinkis" y los "snobs" y todo lo demás...

Tengo uno igual que este que robé del Rough Trade jeje
¿Qué tienen en común The Jesus & Mary Chain, Garbage y Los Planetas? Esto no sólo no es un chiste sino que me costó mucho tiempo y esfuerzo (y horas muertas) entender cómo podía ser que "Mi hermana pequeña" y "When I grow up", que era esa canción famosa de Garbage del "papapapápapapapá", se podían parecer tanto... Pues bien, la respuesta es "Something's wrong" de los Jesus & Mary Chain. Así en principio podría parecer que un grupo como Garbage no se iba a poner a copiar (o a homenajear) a los escoceses pero recordemos que el batería era el productor de Nirvana -que digo yo que algo de "sensibilidad" musical tendrá- y que la cantante, Shirley Manson, es escocesa, y además cuando salieron no eran ningunos jovencitos que no supiesen nada, que estos en los 90 ya tenían una edad. Y encima en el primer disco tenían el "I'm only happy when it rains" (acabo de ver que Metallica lo versionea, que es ya la rizadura del rizo), que viene siendo "Happy when it rains" de los Jesus & Mary Chain. Y encima -otra vez- coincidieron en 1996 en Benicàssim (por lo menos en el cartel, en el día ya no me acuerdo), así que nadie puede negar que no los conocieran. Sólo que unos cardan la pana y otros tejen la lana, que nunca he sabido muy bien qué quiere decir pero creo que en este caso se ajusta a la trama de "Enredos de familia indis". Ah, y en cuanto a "Mi hermana pequeña" plagiando "Something's wrong" no hace falta ni decir nada. 



Qué exageradamente noventera  me parece ahora pero cómo me flipó la Shirley Manson en aquel concierto del 96. La tía no sólo cantaba de maravilla y tenía el pelo más envidiado del universo (anda que no lo intenté con el tinte cobrizo del Mercadona pero no, no era lo mismo y siempre acaba siendo naranja descolorido, también conocido en el mundo del tinte juvenil como "naranja estándar", que es aquel color al que tienden todos los tintes tras unos pocos lavados -sí, tengo un Máster), sino que además ella era más chula que un ocho. Ni siquiera perdió la compostura cuando se le plantó en el escenario uno de Velvet Crush todo borracho y empezó a hacer el idiota; la tita Shirley se fue hacia él, se quedó a un palmo de su cara mirándole sin inmutarse y sin hacer un sólo gallito, y el tipo se quedó tan chafado que se le pasó la borrachera de golpe y se fue por donde vino. 

Es muy curioso esto de la memoria selectiva, porque he tenido que mirar cinco veces cómo se escribía Shirley Manson pero me acuerdo perfectamente que el tipo del 96 era el cara calavera de Velvet Crush. Igual que recuerdo que me enteré de que Kurt Cobain había muerto de vacaciones de Semana Santa en Galicia y que de camino para allí, bastantes años después, me enteré también del fallecimiento de Layne Staley. Todavía me sigue impactando lo bien que hizo suyo el concierto de Alice in Chains el "sustituto" de Staley; es que el muy bestia incluso se atrevió con "Rain when I die", que cada vez que lo pienso se me ponen los pelos de punta. Ahí sí que llovió, aunque no sirviera de precedente, a gusto de todos.

26 de marzo de 2012

Playlist Obsesión

Ya no me aguanto más. Tenía esta playlist preparada desde hace semanas pero me la estaba reservando como cuando te dejas lo que más te gusta de la comida para el final. Hoy ya no he podido más y esta semana toca. Es una lista muy sui géneris que consiste básicamente en agrupar cinco temas que escucho sin parar; canciones que nunca podría interrumpir ni aunque me apuntasen con una pistola y que soy incapaz de escuchar sólo una vez cuando las pongo. 

El problema es que estaba acostumbrada a escuchar cada uno de estos temas en loop, de manera obsesiva  una vez tras otra sin parar y, con el formato playlist, no sabía si iba a poder escucharlas una sola vez y pasar a la siguiente. Por suerte, he estado ensayando desde hace dos o tres semanas gracias a un simulacro que he hecho en el iTunes y lo he superado. Está mal que yo lo diga, pero creo que me ha quedado una lista de reproducción muy apañada. 


Algunos temas, como la versión del Galaxie 500 de "Ceremony" que ya puse en Playlist Versiones Propias o como el "Revival" de Soulsavers, tienen efectos curativos. Ni aspirinas ni Tranquimazin ni sustancias ilegales. A veces necesito -del verbo "tener necesidad de"- escuchar estas canciones, en especial "Revival". Creo que son ya cinco años desde que me hipnotizó este gospel del siglo XXI y se me sigue paralizando el corazón cada vez que la escucho. Al principio ni sabía de quien era ni que era Mark Lanegan el que cantaba, y tampoco me importaba no saberlo, pero por fortuna acabé descubriendo que se trataba de los Soulsavers y por culpa de ello acudí a un festival donde tocaban (el ATP Nightmare Before Christmas 2008), sólo para poder escuchar esta canción en directo. No sólo eso: me monté una película tal, que convencí a unos amigos para que viniesen a propósito desde Barcelona y Holanda hasta el Reino Unido. La culpa de todo la tuvo "Revival". Pocas veces me pongo en primera fila pero en este concierto casi me subo al escenario... Para mí que el Lanegan no abría los ojos para no tener que verme el careto de loca de la pradera, aunque el del tipo de al lado tampoco era mucho mejor.

Descubrí "Revival" gracias a un recopilatorio que hicieron en Rough Trade Shops, titulado Counter Culture '07, que evidentemente ponían sin cesar y que me regalaron cuando dejé de trabajar allí (no en la tienda sino en la cafetería pero los de la tienda eran más majos y me despidieron con honores). Pasar horas y horas en una tienda de discos tiene sus ventajas y sus inconvenientes; cuando presentaron In Rainbows de Radiohead y lo ponían de ocho a ocho todos los santos días del mes, a mí me daban ganas de poner una bomba. Sin embargo, cuando estuvieron machacando con la recopilación, no me importó en absoluto. Había de todo y muchas cosas buenas, pero yo esperaba en especial dos canciones: "Revival" y ese gran comienzo de "You'll never get that guy" de The Manhattan Love Suicides.


Burnt out landscapes fue uno de los discos que me llevé en la súper compra del último día para aprovechar el descuento de empleado e incluso Neil, que es un tipo con un gusto muy raro especialista en "world music" (que sabe Dios qué es eso realmente), me dio su beneplácito cuando me vio con el CD de los Manhattan Love Suicides.
Tuve la suerte de ir a un concierto del grupo de Leeds  antes de que desapareciesen (he intentado encontrar su manifiesto de despedida pero han cambiado el MySpace y ya no está) y, aunque las fotos que he encontrado por ahí no se ajustan del todo a lo que vi, en su momento me hicieron mucha gracia porque me parecieron como una especie de Spice Girls del indie (que Dios sabrá también qué es eso realmente). Estos, en lugar de tener a la spice deportista, la pija y la que fuera, contaban con:
el guitarra típico de los grupos de Manchester con ese abrigo verde y el pelo a lo Paul Weller como si fuera un imitador de Oasis; la batería casi adolescente, muy andrógina y con una camiseta de los Ramones que había roto para que pareciese vieja pero que seguramente era del H&M; el bajo que directamente era gótico (o "emo", ya no sé cómo se dice) y que, además del maquillaje y el pelo cardado, llevaba hasta guantes de dedos recortados; y la cantante, que parecía que se fuese a romper, toda seria, poniendo morritos y explotando al máximo la caída de ojos, que perfectamente hubiera encajado en cualquiera de los muchos grupos bonitos que hay ahora, como The Pains Of Being Pure At Heart o Veronica Falls. Era un auténtico "destarifo" -supongo que por eso no duraron- pero a mí me parecieron muy entrañables y me hizo convencerme más de que, si yo tuviese un grupo, me gustaría que fueran The Manhattan Love Suicides.

Cuando una canción se convierte en un obsesión, creemos que el problema lo tenemos sólo nosotros. Sin embargo, cuando un tema es bueno, es bueno. Da igual de quien sea o si suena mucho a esto o a lo otro. "I am a girlfriend" es uno de esos ejemplos de un secreto que todo el mundo conoce. Cuando te encuentras a alguien enganchado al mismo tema que tú, se crea una complicidad sólo comparable a encontrarse a alguien de tu pueblo en el extranjero. Nobunny es un grupo para compartir. Me "flipa" mucho -pero mucho, mucho- que la gente (también conocidos como Radio Slaps) con la que descubrí este tema, y los que vinieron después, vayan a tocar con unos amigos de los susodichos: los incomensurables, gracias en parte al cantante de Nobunny, Hunx and his Punx.

La de Weezer es la canción de esta playlist con la que más tiempo llevo obsesionada pero, en realidad, sé que ha habido alguna que otra antes y unas cuantas después, lo que pasa es que ya no me acuerdo -es mucho pensar. Supongo que llegará un momento en el que esas canciones de las que ahora no puedo desengancharme ya no tendrán el mismo efecto. Con "I just threw out the love of my dreams" va a ser complicado. Siempre se debate -entre los que somos fans freaks, claro está- si esta canción pertenece a Rivers Cuomo o a Matt Sharp, que si es de Weezer o de los Rentals (la chica que canta estuvo con Sharp en este grupo) pero lo cierto es que es perfecta en todas sus formas. En YouTube hay un montón de versiones distintas de uno y otro grupo; hoy mismo he descubierto una acústica que aparece en una serie de vídeos colgados por un tal sandwichesonmymind donde Cuomo demuestra una vez más que es un currante, que está un poco loco y que, pese a todo el tiempo que pase y todo el dinero que gane, no tiene ni trampa ni cartón. Además, también demuestra que el "I just threw out..." es muy difícil de cantar; llevo años intentándolo pero me ahogo siempre. Como en el caso de "I am a girlfriend", el "atrape" que produce "Getting away with it (All messed up)" está científicamente demostrado. El trabajo de campo no falla y con esta canción tengo pruebas. En la boda de unos amigos la pusieron y creo que fue, junto con el "Common People" de Pulp y la del "ooooh ooooh ooh ooh..." de Arcade Fire hacia el final de la pinchada, cuando ya íbamos todos bien, el clímax del banquete. Momento de unión y éxtasis como cuando ponen el "With or without you" de U2 para cerrar los pubs. Hubiera sido la celebración perfecta si no fuera porque esa misma noche me enteré de que había fallecido el cantante del Niño Gusano y porque me habían matado el nervio de una muela esa misma mañana y todavía llevaba la boca medio dormida; fue un auténtico infierno tener que enfrentarse a ese señor chuletón que me decía "cómeme" e intentar controlar que la saliva no me cayese durante el banquete. Cosas que pasan.
Vídeo "buen rollero" y temazo que no encontré en mi casa cuando volví de la boda. No estaba en ninguno de mis discos de James, ni en la recopilación de grandes éxitos ni en el Laid. Convencida de que mi memoria emocional reconocería el tema, empecé una exhaustiva investigación por la red hasta que, por fin, di con "Gettin away with it...". No sé qué cara que puse pero Fátima, que trabajaba conmigo en la oficina y se sentaba frente a mí, me obligó a confesar lo que me traía entre manos y le tuve que pasar esta canción. Se enamoró. Nos pasamos dos semanas fundiendo una de las versiones en directo que aparecen en YouTube y maldiciendo a los clientes que nos molestaban cuando nos entraban llamadas. No soy la única obsesiva. Pero bueno, cada uno es como es. Hay gente que con sólo oír una canción una vez, ya tiene suficiente, o peor, los que la ponen unos segundos y la quitan. Yo soy más bien del tipo de persona capaz de pasarse la noche vomitando por culpa de un empacho de... sandía. Y es que: cuando me pongo, me pongo.