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26 de marzo de 2012

Playlist Obsesión

Ya no me aguanto más. Tenía esta playlist preparada desde hace semanas pero me la estaba reservando como cuando te dejas lo que más te gusta de la comida para el final. Hoy ya no he podido más y esta semana toca. Es una lista muy sui géneris que consiste básicamente en agrupar cinco temas que escucho sin parar; canciones que nunca podría interrumpir ni aunque me apuntasen con una pistola y que soy incapaz de escuchar sólo una vez cuando las pongo. 

El problema es que estaba acostumbrada a escuchar cada uno de estos temas en loop, de manera obsesiva  una vez tras otra sin parar y, con el formato playlist, no sabía si iba a poder escucharlas una sola vez y pasar a la siguiente. Por suerte, he estado ensayando desde hace dos o tres semanas gracias a un simulacro que he hecho en el iTunes y lo he superado. Está mal que yo lo diga, pero creo que me ha quedado una lista de reproducción muy apañada. 


Algunos temas, como la versión del Galaxie 500 de "Ceremony" que ya puse en Playlist Versiones Propias o como el "Revival" de Soulsavers, tienen efectos curativos. Ni aspirinas ni Tranquimazin ni sustancias ilegales. A veces necesito -del verbo "tener necesidad de"- escuchar estas canciones, en especial "Revival". Creo que son ya cinco años desde que me hipnotizó este gospel del siglo XXI y se me sigue paralizando el corazón cada vez que la escucho. Al principio ni sabía de quien era ni que era Mark Lanegan el que cantaba, y tampoco me importaba no saberlo, pero por fortuna acabé descubriendo que se trataba de los Soulsavers y por culpa de ello acudí a un festival donde tocaban (el ATP Nightmare Before Christmas 2008), sólo para poder escuchar esta canción en directo. No sólo eso: me monté una película tal, que convencí a unos amigos para que viniesen a propósito desde Barcelona y Holanda hasta el Reino Unido. La culpa de todo la tuvo "Revival". Pocas veces me pongo en primera fila pero en este concierto casi me subo al escenario... Para mí que el Lanegan no abría los ojos para no tener que verme el careto de loca de la pradera, aunque el del tipo de al lado tampoco era mucho mejor.

Descubrí "Revival" gracias a un recopilatorio que hicieron en Rough Trade Shops, titulado Counter Culture '07, que evidentemente ponían sin cesar y que me regalaron cuando dejé de trabajar allí (no en la tienda sino en la cafetería pero los de la tienda eran más majos y me despidieron con honores). Pasar horas y horas en una tienda de discos tiene sus ventajas y sus inconvenientes; cuando presentaron In Rainbows de Radiohead y lo ponían de ocho a ocho todos los santos días del mes, a mí me daban ganas de poner una bomba. Sin embargo, cuando estuvieron machacando con la recopilación, no me importó en absoluto. Había de todo y muchas cosas buenas, pero yo esperaba en especial dos canciones: "Revival" y ese gran comienzo de "You'll never get that guy" de The Manhattan Love Suicides.


Burnt out landscapes fue uno de los discos que me llevé en la súper compra del último día para aprovechar el descuento de empleado e incluso Neil, que es un tipo con un gusto muy raro especialista en "world music" (que sabe Dios qué es eso realmente), me dio su beneplácito cuando me vio con el CD de los Manhattan Love Suicides.
Tuve la suerte de ir a un concierto del grupo de Leeds  antes de que desapareciesen (he intentado encontrar su manifiesto de despedida pero han cambiado el MySpace y ya no está) y, aunque las fotos que he encontrado por ahí no se ajustan del todo a lo que vi, en su momento me hicieron mucha gracia porque me parecieron como una especie de Spice Girls del indie (que Dios sabrá también qué es eso realmente). Estos, en lugar de tener a la spice deportista, la pija y la que fuera, contaban con:
el guitarra típico de los grupos de Manchester con ese abrigo verde y el pelo a lo Paul Weller como si fuera un imitador de Oasis; la batería casi adolescente, muy andrógina y con una camiseta de los Ramones que había roto para que pareciese vieja pero que seguramente era del H&M; el bajo que directamente era gótico (o "emo", ya no sé cómo se dice) y que, además del maquillaje y el pelo cardado, llevaba hasta guantes de dedos recortados; y la cantante, que parecía que se fuese a romper, toda seria, poniendo morritos y explotando al máximo la caída de ojos, que perfectamente hubiera encajado en cualquiera de los muchos grupos bonitos que hay ahora, como The Pains Of Being Pure At Heart o Veronica Falls. Era un auténtico "destarifo" -supongo que por eso no duraron- pero a mí me parecieron muy entrañables y me hizo convencerme más de que, si yo tuviese un grupo, me gustaría que fueran The Manhattan Love Suicides.

Cuando una canción se convierte en un obsesión, creemos que el problema lo tenemos sólo nosotros. Sin embargo, cuando un tema es bueno, es bueno. Da igual de quien sea o si suena mucho a esto o a lo otro. "I am a girlfriend" es uno de esos ejemplos de un secreto que todo el mundo conoce. Cuando te encuentras a alguien enganchado al mismo tema que tú, se crea una complicidad sólo comparable a encontrarse a alguien de tu pueblo en el extranjero. Nobunny es un grupo para compartir. Me "flipa" mucho -pero mucho, mucho- que la gente (también conocidos como Radio Slaps) con la que descubrí este tema, y los que vinieron después, vayan a tocar con unos amigos de los susodichos: los incomensurables, gracias en parte al cantante de Nobunny, Hunx and his Punx.

La de Weezer es la canción de esta playlist con la que más tiempo llevo obsesionada pero, en realidad, sé que ha habido alguna que otra antes y unas cuantas después, lo que pasa es que ya no me acuerdo -es mucho pensar. Supongo que llegará un momento en el que esas canciones de las que ahora no puedo desengancharme ya no tendrán el mismo efecto. Con "I just threw out the love of my dreams" va a ser complicado. Siempre se debate -entre los que somos fans freaks, claro está- si esta canción pertenece a Rivers Cuomo o a Matt Sharp, que si es de Weezer o de los Rentals (la chica que canta estuvo con Sharp en este grupo) pero lo cierto es que es perfecta en todas sus formas. En YouTube hay un montón de versiones distintas de uno y otro grupo; hoy mismo he descubierto una acústica que aparece en una serie de vídeos colgados por un tal sandwichesonmymind donde Cuomo demuestra una vez más que es un currante, que está un poco loco y que, pese a todo el tiempo que pase y todo el dinero que gane, no tiene ni trampa ni cartón. Además, también demuestra que el "I just threw out..." es muy difícil de cantar; llevo años intentándolo pero me ahogo siempre. Como en el caso de "I am a girlfriend", el "atrape" que produce "Getting away with it (All messed up)" está científicamente demostrado. El trabajo de campo no falla y con esta canción tengo pruebas. En la boda de unos amigos la pusieron y creo que fue, junto con el "Common People" de Pulp y la del "ooooh ooooh ooh ooh..." de Arcade Fire hacia el final de la pinchada, cuando ya íbamos todos bien, el clímax del banquete. Momento de unión y éxtasis como cuando ponen el "With or without you" de U2 para cerrar los pubs. Hubiera sido la celebración perfecta si no fuera porque esa misma noche me enteré de que había fallecido el cantante del Niño Gusano y porque me habían matado el nervio de una muela esa misma mañana y todavía llevaba la boca medio dormida; fue un auténtico infierno tener que enfrentarse a ese señor chuletón que me decía "cómeme" e intentar controlar que la saliva no me cayese durante el banquete. Cosas que pasan.
Vídeo "buen rollero" y temazo que no encontré en mi casa cuando volví de la boda. No estaba en ninguno de mis discos de James, ni en la recopilación de grandes éxitos ni en el Laid. Convencida de que mi memoria emocional reconocería el tema, empecé una exhaustiva investigación por la red hasta que, por fin, di con "Gettin away with it...". No sé qué cara que puse pero Fátima, que trabajaba conmigo en la oficina y se sentaba frente a mí, me obligó a confesar lo que me traía entre manos y le tuve que pasar esta canción. Se enamoró. Nos pasamos dos semanas fundiendo una de las versiones en directo que aparecen en YouTube y maldiciendo a los clientes que nos molestaban cuando nos entraban llamadas. No soy la única obsesiva. Pero bueno, cada uno es como es. Hay gente que con sólo oír una canción una vez, ya tiene suficiente, o peor, los que la ponen unos segundos y la quitan. Yo soy más bien del tipo de persona capaz de pasarse la noche vomitando por culpa de un empacho de... sandía. Y es que: cuando me pongo, me pongo.

7 de marzo de 2012

Playlist Noise

Esta lista de reproducción se podría haber llamado también "Playlist Mascletà" pero he querido dejar lo de noise para que quede completamente claro: RUIDO. A mí no me gusta hacerlo pero me gusta -si es que es esa la palabra. ¿Que el ruido no es música? No lo será pero me gusta -si es que es esa la palabra. Tampoco a las hamburguesas vegetales se les debería llamar hamburguesas y se hace.

Los residentes en Valencia, como una servidora, tienen en esta playlist un arma de alto calibre. A los que les gusten las Fallas, les servirá de complemento para la fiesta porque esta lista desprende incluso olor a pólvora, más en concreto, a dinamita. A quienes no les gusten, que abran las ventanas y contraataquen poniendo esto a todo volumen. Son 21 minutos y aunque parezca la misma canción, no lo es. El que avisa no es traidor.



Cuando vas a un concierto y en la entrada te regalan unos tapones para los oídos, no te queda más remedio que sospechar que estás entrando en la boca del lobo. Si encima vas a ver a My Bloody Valentine, aunque sea en una reunión tras muchos años de silencio, te ca**s -con perdón- por la pata abajo. Tuve la "suerte" de ver a este grupo mítico, que sólo necesitó sacar el Loveless (donde se encuentra el "Only shallow") para que se les encumbre, en el Roundhouse de Londres, que es una excelente sala de conciertos con forma de plaza de toros y que para la ocasión vistió los laterales de bafles desde el suelo hasta el techo. Un tercio escenario, dos tercios bafles. La ecuación no falló y aquello metía más ruido que una batalla de "corralito" contra "chirigota". 
Una, que es muy chulita, se intentó no poner los tapones y vivir la experiencia como tenía que ser: a pelo. Lo logré a ratos pero en el último tema, "You made me realize", acabé pidiendo la epidural a gritos. Los chavales más jóvenes, que se habían acercado a las primeras filas, se tapaban los oídos y la sala acabó medio vacía porque, después de 15 minutos de "tortura sonora", no importa lo joven y moderno que seas... sólo una buena tauro como yo podía resistir aquello. Para muestra un botón -sólo son dos minutos-, a ver si hay huevos...

"Upside Down" es el primer single de los Jesus & Mary Chain y, como se suele decir, toda una declaración de intenciones. Los temas que le siguieron no son tan ruidosos pero con esta canción los escoceses dejaron claro que la distorsión es un instrumento más para ellos. Los bafles de My Bloody Valentine te dejan sordo pero los de los JAMC incluso te despeina: tiran el pelo hacia atrás y te ponen los ojos chinos si estás muy cerca; lo sé porque lo he vivido (cuando era joven, así me he quedado...). Y es que: the Jesus & Mary Chain are always going to be better than My Bloody Valentine. Lo pongo en inglés para que mi amigo Jay no tenga problemas con el Google Translator y se entere de una vez. 
A veces gasto energías que no sé ni de dónde salen en cosas absurdas como discutir con Jay, viernes sí y viernes también, sobre cuál de esos dos grupos es mejor. He invertido muchas cervezas y muchas horas en el tema pero el placer de discutir por discutir es impagable. 
Necesitaba un poco de ruido en mi vida. 
Este fin de semana he estado haciendo un poco de trabajo de investigación y he visitado mi antiguo barrio de Londres para descubrir que han cambiado las tiendas de comida caribeña y las peluquerías africanas por locales de conciertos. En las mismas calles por las que antes pasábamos casi corriendo para ir del autobús a casa, ahora se aglutinan jóvenes borrachos tan flacos que ni se verían si no fuera porque son muchos. El caso es que he confirmado con satisfacción que hay toda una nueva generación de grupos que hacen ruido.
Los culpables, en parte, de esto son los americanos No Age que, gracias a los tiempos que corren y a la sobre producción de discos, se han convertido en todo un clásico en menos de cinco años. Los artífices de "Boy Void" son sólo dos pero qué manera de aporrear la batería a la vez que se canta y qué manera de sacarle partido a una guitarra. 
Otros jóvenes, guapos y rescatadores de las camisas de cuadros son A Place To Bury Strangers que, con ese nombre, temas como "Everything always goes wrong" y un disco que se llama Exploding Head, no esconden de qué pie cojean.
Los descubrí en Polonia, en una carpa llena de ruido, jóvenes guapos con novias guapas, ruido, vaho, ruido, humo, sudor y ruido. Descrito así suena muy erótico festivo pero, en realidad, de erótico nada y de festivo depende de cómo te lo quisieras tomar. A mí me hipnotizaron. Puede que suenen demasiado a esto o a lo otro pero creo que está claro que no intentan engañar a nadie. Han cogido una característica de los Jesus & Mary Chain y le han subido aún más el volumen para explotarla del todo. No han inventado nada pero el directo me impactó, y lo digo  de manera literal, porque estar allí era darse en los morros contra una pared de un sonido que ya no funciona tan bien en disco.
Las portadas de Liars son, especialmente las primeras, un poco raras pero su cantante, en directo, lo es mucho más. Está entre el desaliño, la epilepsia, la hiperactividad y la ida de olla directamente. Me costó años situarlos, ya que la primera vez que los vi no sabía quiénes eran y no me quedé con el nombre; sólo los recordaba como aquel concierto de unos raros en el Primavera que nos gustó tanto. Tras repasar carteles de ediciones anteriores del festival (fue en 2004) y atar cabos, descubrí quiénes eran los Liars.
Años después, la coincidencia quiso que ese disco que oía en la tienda donde trabajaba y que me acerqué a propósito a preguntar de quién era (eso es mucho esfuerzo, que conste), resultó ser de el Liars de los Liars. Era el destino. 
A los Raveonettes los he puesto para dar una tregua. Este dúo intenta hacer algo de ruido, como en "Sad Transmission", pero son demasiado monos y tienen alma pop. En realidad, tenía que haber puesto a Suicide porque, después de lo visto el año pasado, estos señores son el súmmum del ruido... pero también de la tocadura de hu***s para muchos -yo aún me estoy debatiendo-, así que no me he atrevido.
Cerramos otra lista de las largas con los Manhattan Love Suicides y su versión de "Orphans". Mi manía de no leer mucho los créditos de los discos hizo que me sorprendiera en un festival cuando vi a una señora vestida de negro y con cara de muy pocos amigos, tocar esta canción. Iba acompañada de un apuesto caballero que entró a la sala entre el público sosteniendo sin temblar su camisa bien planchada en una percha. Eran Teenage Jesus & The Jerks, que son los autores de esa canción y, según la Wikipedia, los precursores del No Wave, etiqueta que a saber a qué se refiere exactamente pero que se parece sospechosamente a No Age. Todo vuelve. Esa señora de armas tomar era Lydia Lunch, que será todo lo respetable que tenga que ser pero da un miedo...
El miedo, como la angustia, el agobio, la hinchadura de hu***s (cómo estoy hoy, lo siento), las patadas en el estómago, la intensidad y el desfici, que es una palabra valenciana de traducción imposible, también tienen derecho a traducirse en música. Y para eso está el ruido.