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26 de junio de 2012

Playlist Pool Party

He estado a punto de no acabar la trilogía veraniega que empezó con Playlist de Verano y la Playlist Surfeando en las Cloacas, más que nada porque se me da muy bien eso de "donde dije digo...". Sin embargo, los acontecimientos del fin de semana obligan.

El concierto al aire libre para sólo unos cuantos en medio de un jardín botánico y la fiesta-guateque con piscina (bueno, más o menos), hacen que hoy, con el calorazo, toque playlist para hacer fiestas con piscina.


Eso de las pool parties es muy de película y de bikinis en cuerpos a los que parece que les falten costillas, así que las Shangri-Las no pueden faltar. "Give him a great big kiss" es un ejemplo de lo grandes que son los temas de estas mujeres que siempre estaban amenazando a sus madres con irse de casa si no les dejaban salir con sus novios, que se preguntaban qué se supone que tiene que hacer una chica si no es besarle, y compartían cotilleos -bien podría ser en la orilla de la piscina- sobre cómo es Fulanito o Menganito. Lo mejor es cuando le pregunta la colega que cómo baila el muchacho y la otra, después de hacerse un poco la loca, le contesta que "muy muy cerca". Me las imagino sobre la toalla metiendo barriga y esperando a que las saquen a bailar.


La cantante de Autour de Lucie fue una especie de pin up del indie o música alternativa, que se decía entonces. Muy mona pero no se la veía muy "piscinera"; sobre todo porque en el concierto en el que la vi en algún Benicàssim de a saber cuándo pero seguro que en agosto, llevaba la pierna escayolada. Qué calor sólo de pensarlo.
Estaría bien que hicieran un programa en plan "Te'n recordes?" para saber qué ha sido de Autour de Lucie. L'Amour es uno de esos discos que tengo por ahí y ni me acuerdo ni cuándo ni cómo -y casi que ni por qué- lo conseguí. Y "Le Salon" es lo contrario de la piscina pero esta canción me parece muy de cocktail, perfecto para acompañar las veladas de música y piscina; nada de cerveza fría, que el francés es muy sofisticado.
Continuamos con más "remember" ahora de la mano de El Hombre Burbuja, que también tuvieron su momento aunque Julio De la Rosa sí que ha seguido haciendo cosas. "Mi rulot and I" fue canción de anuncio, supongo que por el buen rollo que transmite. Vacaciones Santillana, me lío la manta a la cabeza y me voy con mi "rulot" y mi brújula.
Tengo también un único disco de Dwomo, aunque es sólo un EP, y me he acordado mucho de él porque los he visto este fin de semana después de 10 u 11 años (por cierto, aprovecho para pedir disculpas a todo el mundo al que le he dado la brasa con la historia pero es que a mí me "flipa", no encuentro mejor expresión, este reencuentro en el tiempo y espacio).
Creo que fue en el Festival Isla de Encanta de Esporles pero igual fue el siguiente, aunque creo que no. Ese festival sí tenía una señora piscina con su pool party tranquilita, en medio de la montaña mallorquina, con sus duchas, menos mal, porque en el camping no había más que unos tristes arbustos...  Al año siguiente repitieron en Calvià pero la piscina municipal no tenía tanto encanto. Aún así, qué gran acierto. Piscina con música = lo mejor, de hecho, uno de mis primeros recuerdos de infancia es Albano sonando por los altavoces de la piscina de Picassent... fíjate qué cosas.


La que sí tiene pinta de piscinera, pero de la piscina del famoso backstage del FIB, es Sarah Cracknell de Saint Etienne, porque la mujer salía al escenario de un contento que no era normal. No sé lo que pasaría o dejaría de pasar por ahí... Nunca llegué a entrar y eso que teníamos un pase de prensa por la radio, pero siempre iba Mire que a mí me daba vergüenza. Eso sí, la cerveza que sacaba la compartíamos (¡daban cerveza a los periodistas -aunque fueran de radio local- hasta agotar existencias!). 
He buscado vídeos de Sarah y el gran número que hizo con "Soft like me" en el Wintercase pero la era pre-digital es lo que tiene: no está siquiera el vídeo de "Soft like me", que es de cuando a Saint Etienne se les empezó a ir un poco la olla -después del Good Humor y temas como "Split screen".
En ese momento en directo se les unió sobre el escenario una "chandaleira" -que dice una que yo me sé- y se juntaron dos de los prototipos femeninos más típicos del Reino Unido en un momento que no tuvo desperdicio ninguno. La Sarah, que no pierde la compostura ni aunque vaya del revés, lanzaba su "hey do you wanna be soft like me?" y la artista invitada, con su chándal rosa de rizo y sus pendientes de aro, "rapeando" sin venir a cuento de nada... uno de los mejores dúos que he visto nunca. Impresionante. 

Los Tindersticks entran en la playlist de manera inesperada. Precisamente por sorpresa me pilló que, el otro día, en la terraza de verano con piscina, después de un par de horas de guateque con los grandes éxitos de los Canapeps Gramoleros (o como se llamen porque me dijeron el nombre 20 veces pero no lo acabo de pillar), empezase a sonar "A marriage made in heaven" de los Tindersticks. Así, sin avisar ni nada. Y la verdad: funciona. El atardecer, la brisa por estar cerca del mar, la compañía, el domingo también existe... Gran momento. Lo que pasa es que, en lugar de ese dúo con Isabella Rosellini, he elegido "Buried Bones" porque me gusta todavía más y porque se me olvidó -imperdonablemente- incluirla en la Playlist Pimpinelera. [La versión de "Buried Bones" que hay en Spotify es a una voz, así que la cambio por el dúo con Carla Torgerson en "Travelling Light"]
Y como ya no son horas de piscina -aunque piscina de noche está muy bien- y no he podido encontrar vídeos ni fotos de la mitad de cosas que quería, lo dejo ya con un vídeo muy refrescante protagonizado por la mujer de Rod Stewart. Y me voy a consultar con la almohada dónde me puedo colocar la Toy.

24 de enero de 2012

Playlist de Señoras

Pese a que llevo toda la tarde con la preparación de esta entrada, me ha costado mucho sentarme a hacerla, porque entre esta o aquella canción, mientras elegía cuál ponía, no he podido evitar pegarme unos bailecitos.

Esta es una playlist que ya llevaba alguna semana en la lista de posibles listas; el anuncio de la nueva boda de Aretha Franklin y la muerte de Etta James prácticamente la misma semana, han hecho que me tenga que rendir a la actualidad. Es una lista de reproducción de señoras, de "grandes damas de la canción", como se suele decir. Con todo el dolor de mi corazón, quedan fuera las europeas pero es que estas son muy inmensas.


La verdad es que no iba a incluir a Etta James porque no conozco muchas canciones suyas aparte de ese archifamoso "I just want to make love to you" que nos dio a conocer la importancia de tomar Coca-Cola Light (Diet Coke en inglés) a la hora de tirar los trastos a jóvenes fornidos. Sin embargo, con su fallecimiento, no podía dejar de ponerla en la lista aunque tuviera que hacer una playlist de seis. 
Descubrí a James no por el anuncio sino por un programa de Radio Funny al que estaba enganchada y que me enseñó que había términos como soul o rythm'n'blues: "La Sal de la Tierra". Nunca me quitaré la espinita de no haber ido nunca a las fiestas que hacían sus presentadores en Matisse (que yo imaginaba acertadamente en algún lugar de Valencia capital); lo que tiene ser pequeña y vivir en un pueblo. Alguien, una amiga mía o algo, mandó una vez una carta al programa con algunas piedras de sal en una cajita de papel (hecha a mano) con una lacito rojo (un cacho de lana) y una nota de felicitación. Quiero suponer que era algún concurso, porque si no me parece demasiado freaky, pero me temo que no lo era porque recuerdo que, pese a que la carta no iba firmada, ellos supieron que era una chica porque al final ponía "Besos" (¡lo dijeron en antena!).

Es difícil elegir entre los grupos de chicas de los sesenta pero, en realidad, lo complicado es escoger entre canciones muy míticas como el "Be my baby", "It's my party" o "My boyfriend's back". Como grupo y como chicas, con diva incluida, las Supremes. El "Baby I need your loving" de la playlist venía, junto a un montón de temazos más, en el disco Supremes A' Go Go que formaba parte de una colección de esas que lanzan siempre a principios de curso o al empezar el año, de las de Planeta Agostini, sobre la Motown pero no sé por qué sólo tengo dos fascículos: el grupo de Diana Ross y uno de Stevie Wonder, seguramente eran los dos únicos que se incluían en la oferta de lanzamiento.
Qué fuerte que Beyoncé haya hecho tanto de Diana Ross en Dreamgirls como de Etta James en Cadillac Records porque, independientemente de que lo haga mejor o peor, hay que tener los ovarios bonicos para atreverse; igual que Mos Def, que también sale, aunque poco, en Cadillac Records y pese a ser rapero hace un buen Chuck Berry.


Me estoy dando cuenta de que hay mucho biopic en esta playlist. Reconozco que tengo debilidad por las historias basadas en hechos reales y si son de música, todavía más. Sin embargo, ni punto de comparación con una de las películas más grandes de la historia. Lo digo alto, claro y donde haga falta: peliculón. Los Blues Brothers es uno de mis filmes favoritos de toda la vida. No me canso de verla y eso es gracias, en parte, a gente como Aretha Franklin. Señora donde las haya, no es difícil imaginarla con el monedero bajo el sobaco haciendo cola para el pescado; sólo ella puede marcarse una coreografía en pantunflas y salir airosa. Es ídola total. Cuando era joven estaba en un grupo de teatro y siempre me tocaba hacer de madre, ricachona o limpiadora, de señora en general y maruja en particular, lo cual está muy bien pero no cuando tienes 16 años. Gracias a la Franklin no me sabía tan mal que nunca me tocase hacer de novia o seductora. Desde aquí: gracias Aretha.


Me he pasado la tarde intentando digitalizar mi cassette de 30 grandes éxitos de Aretha Franklin pero no ha sido posible. Parecía como si My Bloody Valentine (en cuyos conciertos ofrecen -y hacen falta- tapones para los oídos) hiciesen una versión de "Chain of fools"; no había manera de quitar el ruido y dejar el volumen. Supongo que el cable de 1.20€ no ha sido suficiente para conseguir una grabación como toca. Es una pena porque la música antigua con un fondo cassettero me gusta más que en mp3 pero mi experimento casero ha resultado en apisonadora/tele estropeada más que en sonido revival. Qué divertido que vuelvan a estar de moda las cintas; en las tiendas de discos de Londres las venden con las carátulas de papel y pocas canciones pero a precio casi de CD. Qué bien, qué tontos estamos.

La que sí que es moderna, por mucho tiempo que pase y por muy anclada en el pasado que se haya quedado, es Wanda Jackson. Parece que nunca superará aquello de haber sido novia de Elvis Presley (hasta hizo la canción "I wore Elvis' ring") y que al final él se casase con la rubia (que entonces era morena). Sin embargo a mí me parece que esta señora era demasiado para el Presley. Es increíble cómo toca la guitarra pese a las faldas de tubo con mini-cintura y cómo canta con esa cara de niña bien.
Seguramente que ella no tuviese nada que ver pero es inevitable encontrar el lado oscuro en temas como "Funnel of love"; hasta The Fall (que más macarra que su cantante no se puede ser) la han versioneado y es mortal de lo siniestra que resulta con la colaboración de The Cramps. Esa versión, que es la que está en la playlist, se incluye en un disco que se llama Heart Trouble (si cuando digo que se ha quedado un poco antigua...) y en el que también colabora con Elvis Costello. Esta mujer es de esos artistas que debe "flipar" con el mundo. Ignorada durante unos años, glorificada durante otros...

Wanda Jackson
De todos los recopilatorios de grandes éxitos (porque la mayoría de canciones de esta playlist vienen de ese gran invento), con el que acabo más reventada es con el de Ike & Tina Turner. Creo que Tina, además de haber tenido la mala suerte de compartir muchos años de su vida con ese animal, ahora ve como lo mejor (al menos para el público) de esa relación no está lo suficientemente valorado. Supongo que le da igual porque ella ha tenido más éxito en su carrera en solitario y preferirá pasar página, pero lo cierto es que a los fans de aquella época musical del matrimonio nos resulta difícil escucharlos por ahí. Parece que, como Tina Turner no se ha quedado haciendo sólo lo mismo que en los '60, ya no tengan mérito aquellas canciones. Las reivindico porque me parece que, pese a lo terrible de la historia que retrataban en un telefilme Angela Bassett y Lawrence Fishburne (cuando lo vi luego en Matrix me daba un miedo...), son muy grandes, tanto los temas de Ike como los de Tina como las versiones. Hay de todo: diversión, desesperación, sensibilidad, sexualidad... Como en "A fool in love", que es terrible.
Según mi recopilatorio del Carrefour, ese tema es de Ike y por eso, al escuchar la letra, se vuelve en algo retorcido y malo. El maltratador hace decir a su esposa, entre gritos que cobran un nuevo sentido, que "you know you love him, you can't understand why he treats you like he do when he's such a good man" (sabes que le quieres, no puedes entender por qué te trata como lo hace cuando es tan buen hombre) y que "I trust my man and all that he do, and I do anything you ask me to" (confío en mi hombre y en todo lo que hace, y haré cualquier cosa que me pidas que haga). Menos mal que ya no siempre tiene que ser "en lo bueno y en lo malo".
Fishburne y Bassett como Ike & Tina
Otra señora que ha envejecido casi tan bien como Tina Turner es Mary Weiss de las Shangri-Las. Sorprende verla tan joven hoy en día pero hay que pensar que tenía 14 o 15 años cuando empezó. Se le nota el paso de los años en la voz de carajillera que se le ha puesto pero aún así sus temas siguen siendo fantásticos. Es muy difícil escoger una canción -así que a lo más fácil: "Leader of the Pack", el Love Story de la música-, porque las Shangri-Las son un caso único, una maravilla que mezcla como nadie canción y spoken word (es un género muy popular en el Reino Unido que consiste como recitar pero sin que sea poesía; pese a que juega con el ritmo propio del lenguaje, es narrativo. Bueno, no sé cómo explicarlo, es "palabra hablada").
Las Shangri-Las cuentan historias de adolescentes como si estuviesen discutiendo la deuda externa, con una seriedad, entrega y sabiduría exquisitas. Unas auténticas niñas que ya entonces eran señoras: no de las que exageran sino de las que enfatizan, no de las que critican sino de las que dan su opinión. Que así queda mucho más bonito.