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24 de julio de 2012

Playlist para aprender inglés

Toca irse de campamento de verano, así que lo haremos con una lista de reproducción que no sé si servirá para aprender inglés pero, por lo menos, debería servir para practicar y acabar hablando con una proper pronunciación perfecta y, sobre todo, finísima.

Evidentemente, esperen mucha baladita porque con el punk rock es un poco más difícil lo de practicar "properly".


Reconozco que no suelo prestar mucha atención a las letras, por lo tanto, podemos decir que no entiendo la mitad de lo que dicen las canciones que oigo, independientemente de que sean en inglés, en castellano o en esperanto. 
Sin embargo, sí que creo que con la edad he mejorado algo y ya no canto tanto en "wachu weri wó" o como se decía en los '90 (o más bien: alguien dijo alguna vez en los '90), en "yogur", que era ese idioma inventado que sonaba a inglés pero no quería decir nada y que algunos grupos indies utilizaron en España a principios de la década para sonar como My Bloody Valentine que, total, tampoco se les entiende un carajo. 
Aún así, siempre hay mejores soluciones que no decir nada. Siempre se pueden juntar aquellas palabras que nos suenan y soltarlas todas seguidas, un ejercicio muy popular en las clases de lengua extranjera que siempre resulta muy reconfortante para el alumno. Un método, por otro lado, que dominaron a la perfección Alfredo Landa y compañía en ese peliculón de obligado visionado que es Una vez al año ser hippy no hace daño (la censura no pasó el título inicial: Los Hippyloyas).

Empezamos la lista curiosamente con el himno de Francia (o similar) pero también con uno de los primeros hombres a los que le entendí cuando hablaba desde del escenario pese a hacerlo en inglés. The Divine Comedy en el '97 siguen estando en el top de grupos revelación, porque aquel concierto fue todo un descubrimiento. Entre Neil Hannon con su traje chaqueta y aquella banda que sonaba tan bien, parecía que habían dejado caer a la mismísima Filarmónica de Viena en medio del velódromo de Benicàssim. 
He escuchado el cassette donde tengo grabado aquel concierto un montón de veces y hasta repito los comentarios al más puro estilo "listening". En "The frog princess", el señor Hannon dijo: "I've given up smoking, but I always smoke in this song".
De toda la vida, desde que iba a clases de inglés a "ca Paqui", he utilizado las letras de las canciones (con el papel delante, claro) para aprender la pronunciation. Para los niveles más bajos -que no sé si es el A1 o el Z-, lo mejor es sin duda Roxette; el problema es que luego llega una al Reino Unido diciendo cosas como "how do you do" y la gente te dice que hablas como Tony Blair (o Cameron, que para el caso es lo mismo).
Pero una vez que ya logré abandonar a Roxette como método didáctico, me pareció que Pulp tenían bastante más jugo para practicar y utilicé "Something changed" en la única clase que hice con Milín como intercambio a una entrada que me regaló para ver a Suede. 
Así me las gasto con los tratos: tú me regalas una entrada para el último (supuesto) concierto de Suede en Londres y yo te doy una clase de inglés (se suponía que iban a ser más pero...) que consiste en ponerte la letra del "Something changed" y que rellenes los huecos.
Monsieur Jarvis Cocker
Ser guiri es bastante divertido y siempre te pasan anécdotas -las de vivir en zulos y limpiar toilets las obviaremos- con el inglés. Una con las que más vergüenza pasé fue con un cliente de una cafetería en la que llevaba poco tiempo trabajando. Le hice un double espresso que tenía una pinta asquerosa, así que como el customer is the king, en mi cabeza quería soltarle una completa construcción lingüística consistente en: "do you want me to try again?". En cambio le dije: "do you want to try me again?", que puede significar "¿quieres ponerme a prueba otra vez?" pero también puede ser directamente "¿quieres probarme otra vez?" que, por la cara del cliente, es lo que estaba entendiendo. Después de intentar en repetidas ocasiones y sin éxito decir la frase que tocaba y ponerme red like a tomato/tomatoe, opté por volver a hacer el café y callarme.
También me costó entender "fine arts", que viene siendo Bellas Artes. Es lo que estudiaba una de las chicas del primer concierto que vi en Londres de los Gorky's Zygotic Mynci -de los primeros en general en aquella ciudad. Inocente de mí, llegué al ICA (Institute of Contemporary Arts) sin la entrada pensando que habría de sobra. Cuál fue mi sorpresa y cuál debió ser mi careto cuando me dijeron que estaba sold out, que unas chicas que estaban en la puerta se me acercaron y me ofrecieron entrar con ellas porque les había fallado una amiga (o algo así, no las entendí mucho). Estaba tan emocionada y agradecida que tan sólo podía decir: I invite you please, porque no me quisieron cobrar la entrada. Se resistieron mucho pero al final me dejaron pagarles un zumo para las dos o una cosa así. En el bar, al fondo, en una mesa, estaban los Gorky's y, claro, no pude evitar intentar impresionarles con un "uy, mira, esos de allí creo que son los Gorky's, los del grupo, you know" (porque soy súper molona y los he visto mil veces y seguro que vosotras no: toma, toma). Ellas asintieron, se despidieron amablemente y se fueron a sentarse con ellos. Resulta que la que estudiaba "fine arts" era la novia de Euros Childs y, teniendo en cuenta que años después la he vuelto a ver en los conciertos de Childs en solitario, seguramente será también la madre de sus hijos. Ups.
En aquel concierto tocaron "Christina" y creo que es la única vez que les he visto tocarla en directo. Fue impresionante. Y ahora es cuando tendría que poner el vídeo que llevo preparando para esta canción desde los tiempos del "do you want to try me". Me lo tomé tan en serio que hice un storyboard y todo... pero en el storyboard se ha quedado.
Antes de ir al Reino Unido, para mí el Reino Unido eran Pulp y los Smiths. Sin embargo, no sé qué me pasó que dejé de escucharlos -especialmente a los Smiths- durante los años que estuve allí. Sería por no morir de redundancia. Además me di cuenta de que no son intocables -porque yo venía de España pensando que sí- pero resulta que no. Mis compañeros de trabajo se pillaban unas enganchadas discutiendo sobre si eran una sh*t o no, que si sobrevalorados que si no, que si coñazo que si no... Lo de los Smiths es una auténtica cuestión de Estado.
Neil Hannon es de Irlanda del Norte, los Gorky's son galeses y, aunque Jarvis Cocker y Morrissey son ingleses, los acentitos de Sheffield y Manchester son de nivel muy avanzado, por lo tanto pudiera parecer que no son los más adecuados para dar lecciones de inglés. Sin embargo, eso de aprender en Londres es un mito total. Para muestra un botón: tengo un fantástico dominio del italiano y las palabrotas en polaco pero el inglés estándar me lo dejé nada más bajar del avión. 
Darren Hayman de Hefner sí es, sin embargo, todo un maestro. Es un Essex boy, aunque no lo parezca y no es que no lo parezca porque no tenga el refinado acento del sur de Inglaterra -algo "embrutecido" por la proximidad a Londres- sino porque las Essex girls tienen una fama que las sitúa como el equivalente de los participantes en Hombres, Mujeres y Viceversa, y no me veo a Darren Hayman de "tronista". 
En fin, que creo que Hefner son perfectos para practicar inglés y además hacerlo con humor, con inteligencia y a gusto. Hayman se aplica con el lenguaje en todas sus canciones, "I took her love for granted" es sólo un ejemplo, y lo hace de una forma directa y sencilla, que cualquiera entiende y que dice mucho con nada. Como ese estribillo de una de sus canciones en solitario: "let me let you let me down again, one more time". 
Cuando habla, eso sí, es un poco más complicado entenderle porque el tío acelera. En un concierto de Hefner en Valencia que se celebró poco después de haber visto un reportaje sobre Hugh Hefner (el de Playboy), aproveché que estaba el tipo por allí para preguntarle sobre el nombre del grupo, si tenía algo que ver. Empezó con que el nombre ya estaba cuando él llegó (o algo así) pero siguió y siguió... y como fui incapaz de reaccionar al final de su discurso -porque, evidentemente, no me había enterado de nada-, cogió aire, me miró con cara de "llevo diez minutos hablando solo" y me dio la respuesta: "eeh, NO". 
Claro, que todo eso fue antes de haber descubierto las lecciones del señor Adriano Celentano (y los bailes de Raffaella). Ciao!

2 de enero de 2012

Playlist Country de Mentira

Cuando era más joven me jactaba, aunque sólo fuese para mí misma, de tener un gusto musical muy amplio. Seguramente esto no sea tan cierto como a mí me gusta pensar pero, en cualquier caso, yo creía inocentemente que esa etiqueta de "pop rock" (lo que sueltas cuando te preguntan que qué tipo de música te gusta y no sabes qué decir) abarcaba todo lo abarcable en el universo musical... todo excepto tres géneros a los que juré que nunca me rendiría: el metal de ese que cantan eructando, el house europeo y el country.

El house me sigue pareciendo aburridísimo y sin duda la oveja negra de la música electrónica; al metal sucumbí tras presenciar y sobrevivir en Getafe a un concierto de Max Cavalera Conspiracy -de hecho todavía me arrepiento de no haberme hecho heavy-; y en cuanto al country, la culpa de mi reconciliación con ese género añejo la tuvieron los temas de esta playlist. Cuando te descubres a ti misma con los brazos en jarra y moviendo el pie como si fueras el muñequito de Sonny, sabes que te han vencido...


En principio las playlists de este blog tenían que ser de cinco canciones, más que nada por no aburrir y por no ponérmelo demasiado difícil, sin embargo en esta ocasión la lista es de seis porque las tres primeras no llegan ni siquiera a los dos minutos.

"My Honey" es una canción que fue cara B del single "Stood on gold" pero que también está como bonus track en la edición japonesa del How I long to feel that summer de los Gorky's Zygotic Mynci, y da la casualidad, dichosa que es una de entre todas las mujeres, que tengo esa edición. Es muy chula porque lleva un papel aparte con la traducción de las letras de las canciones en japonés, que no me sirve para nada pero es un detalle. [Esta canción no estaba disponible en Grooveshark, así que la cambié por "Heart of Kentucky" del disco 20 (singles '94-'96)]
El How I long... fue el penúltimo disco de los Gorky's y supongo que el "My Honey" fue una especie de broma. En su último disco, Sleep/Holiday, sin embargo, sí que incluyeron una canción que se llamaba simplemente "Country". Si se les tiene que denominar grupo de folk, es mejor hacer una canción que lo sabiertamente y que se les etiquete con motivo. pero para mí estos galeses siempre serán imposibles de colocar en ninguna escena; van por libre. 

Euros Childs, tras dejar los Gorky's, sigue yendo por libre. Resulta incluso difícil creer que este hombre que parece conservarse en formol -nunca aparenta más de 25 o 30 años pero es imposible que no tenga más-, pueda vivir de la música. Hiperactivo e incansable, está claro que es un auténtico artesano de la música. No lo digo por esa clara influencia de grupos viejos (los que sean, no sé, es que de clásicos no voy muy sobrada) sino por cómo trabaja todos los aspectos de un disco: el directo, los carteles, las portadas, sus webs... Ahora ha lanzado una con motivo de su último trabajo que es digna de admiración: The National Elf Library que incluye hasta una sección de ficción que tiene su punto jocoso. No sé de dónde saca el tiempo porque hasta verano ha estado girando junto a Norman Blake de Teenage Fanclub con Jonny. Por desgracia me perdí a ese pedazo de dúo pero a ver si hay más suerte con la presentación del nuevo disco de Childs. Por favor, promotores de Valencia y alrededores: ¡traed a Euros Childs! 

Otro artista a quien también le gusta el country y que también suele colaborar con mucha gente, es Richard Hawley. Lo vimos hace algunos años compartir escenario con Paul Weller y hoy, youtubeando, he visto videos tanto de Hawley actuando con los Artic Monkeys como de su cantante, Alex Turner, colaborando en un concierto del de Sheffield. Supongo que esta amistad habrá surgido en parte por aquel incidente en una entrega de premios en la que los Artic Monkeys ganaron el galardón de mejor disco del año y Turner, al recoger el premio, pidió que llamasen a emergencias porque alguien le había robado a Richard Hawley. Hay que recordar también aquellos tiempos en los que Hawley fue guitarrista de Pulp.
Alguien en este mundo debe tener una foto de mi espalda al lado de la de Jarvis Cocker en Benicàssim. Me di cuenta de que estaban haciendo fotos a la parada de discos donde estábamos y al girarme descubrí que el guiri de mi lado era el ilustre señor Cocker. Lo mejor fue ver a Richard Hawley meándose de la risa de ver cómo una chica posaba alegremente al lado del culo de Jarvis mientras su novio le sacaba una foto. Supongo que sería por no molestar; yo tampoco le dije nada por ese mismo motivo, aunque ahora lo pienso y no sé qué me da más vergüenza: no haberle dicho nada o haber sido tan pava de no haberle dicho nada.

De todos modos, la razón por la que he estado buscando vídeos en YouTube de Richard Hawley no han sido esas colaboraciones, sino la que incluyo a continuación. Creía recordar que la grabación que había visto en el pasado tenía más calidad pero sólo he encontrado esta, aunque como es un momento tan bonito, merece la pena.

La canción de Coles Corner, "Just Like The Rain", es la menos country de la playlist pero, igual que el resto, es un guiño más que evidente a este género por parte de un artista que no lleva sombrero de vaquero y que no se ha criado en Texas sino en Sheffield. Está claro que a Hawley le gusta una buena canción de la América más profunda. Lee Hazlewood (el de Nancy Sinatra y "These boots are made for walking") fue amigo personal y, de hecho, poco antes de que muriese, el propio Hawley le hizo una entrevista que probablemente será de las últimas.
Seguramente esta afición a la música tradicional americana le viene en parte gracias a su madre... Atención a cómo suena "Rovin Gambler", la canción que tocó junto a ella en el Royal Albert Hall, en la versión de los Stanley Brothers.
Micah P. Hinson, aunque sea de Abilene (Texas) y se le haya querido comparar con Johnny Cash, tampoco es un cantante de country pero, pese a no ceñirse del todo a la tradición, a menudo se rinde a las canciones que se supone que le rodearon mientras crecía, tal y como le sucede en "Diggin' a grave" o como ha demostrado ahora que es un hombre felizmente casado y su esposa le acompaña en sus actuaciones. La última vez que le vi en directo, lo que empezó como un bonito momento sobre el escenario de Hinson y su mujer cantando a dúo, acabo pareciéndose a una parodia de Joaquim Phoenix y Reese Witherspoon en Walk the line. Una canción vale pero no se puede abusar, especialmente cuando estás tocando con Tachenko, que eso era un lujo de lo bien que sonaba, no los puedes tener aparcados en una esquina para poder lucirte a gusto con tu mujer. Gracias a la Wikipedia puedo saber exactamente dónde estaba el 8 de Diciembre de 2007, lo cual me produce algo de pavor. Ese día Micah P. Hinson le pidió en matrimonio a su novia y todos los presentes en la Union Chapel de Londres fuimos testigos de uno de los momentos más "pastelosos" jamás vividos sobre un escenario: atmósfera excelente gracias al concierto previo de los Mountain Goats, la solemnidad de la capilla, el Micah con el anillo, ella que sube al escenario muerta de la vergüenza y dice que sí... Fue un concierto lleno de emociones, tanto que parecía que lo hacía a mala leche. Para mí fue "tocado y hundido" cuando, a pocos días para una Navidad en la que iba a estar lejos de casa, Micah P. Hinson se marcó una versión a lo Cash de "Silent Night" que todavía me dan ganas de llorar.
Micah P. Hinson y su esposa, Ashley Bryn Gregory
Entre Kerplunk! y American Idiot de Green Day hay 12 años de separación pero parece que estén a "2000 light years away" (a dos mil años luz de diferencia); el título de esta canción no sólo es perfecto para ilustrar la transformación de este grupo al que no puedo evitar haberles cogido mucha manía, sino que también es el nombre propio de uno de los reencuentros más agradables de los que he podido disfrutar en los últimos meses. Vi el disco en la sección de segunda mano de Discos Harmony y, aunque mi angelito me decía que no podía comprar un disco de esa gente vendida y MTVizada a muerte, mi demonio me hacía ver que por 3 euros no podía decir que no. Así que compré el disco por eso y porque vi que venía el "My Generation" de los Who, una versión que tenía en un cassette de mediados del siglo XX y siempre me ha gustado mucho. Lo que no recordaba es que también tenía grabada otra canción los Green Day de aquellos días verdaderamente verdes y por supuesto tampoco tenía ni idea de que la canción se llamaba "2000 light years away", y de hecho me costó mucho reconocer el título en el estribillo, así que la sorpresa y satisfacción al apretar el play fueron, cuanto menos, inenarrables. Además, ese disco de 1992 también incluye ese regalito que es "Dominated Love Slave" y cuya letra, que es del batería, no tiene desperdicio. Declaración de amor abiertamente masoquista, más country no se puede ser. Mi colega Abel siempre cuenta, como si fuera una historia de la mili, que él llegó a ver a Green Day en un local okupa de Valencia por 500 pesetas. Ahí queda esa. Por sólo 3 euros señores. Lo mismo que me costó el CD de segunda mano. Qué dinero más bien gastado.

20 de diciembre de 2011

Playlist Un Lugar En El Mundo

Esta es la segunda entrada de este blog y la verdad es que estoy sorprendida de lo fácil que resulta hacer playlists. Creía que iba a tener que pensar mucho pero, en realidad, sólo tengo que elegir un tema... y ya está: lo primero que se me venga a la cabeza.
En este caso, al pensar en canciones dedicadas a lugares en el mundo -ciudades, países o el patio de mi casa-, el resultado tendría que haber sido "Sweet home Alabama", "London Calling" o "[I want to live in] America". Casi, pero no.



Ya tengo mi entrada para ver el año que viene a los Magnetic Fields, aunque no creo que les dé por tocar "Washington D.C."; estaría muy bien que saliesen con pompones y todo... Me encantan estos señores, en especial este discazo sin fin que es el 69 Love Songs (no os lo metáis en el iPod si pensáis utilizar el modo aleatorio porque, de cada dos canciones, una será de los Magnetic Fields), no los he visto nunca en directo, y además no se dejan ver mucho, y el abono de dos días para el SOS 4.8 me ha salido muy barato, pero vaya disgusto que me he llevado.

Estaba muy contenta con mis cualidades adivinatorias, propias de una descendiente directa de gallegos. A veces me dan "meigadas" y hace poco me dio una.
Me compré la entrada para el Primavera Sound de 2012, ya ni me acuerdo cuándo, pero en el momento en que empezaron a sonar los nombres de los grupos confirmados, se cumplió la ley de Murphy: compras el abono anticipado para que no pase como siempre (no lo compras antes porque te prometiste que no volverías jamás, pero cuando sale el cartel te quieres morir y al final la entrada te cuesta el doble), y resulta que el cartel te parece de todo menos para morirse y no sabes qué hacer con la entrada. Entonces pensé: "¿por qué grupo me merecería la pena haber pagado ya más de 100 euros?", y se me ocurrió que por los Magnetic Fields -seguramente porque los estaba escuchando en ese momento, pero bueno, tuve una revelación al fin y al cabo. Y a la semana siguiente veo en un email, de estos que normalmente ni abro, que los americanos estarán de gira por el Reino Unido en mayo. El Primavera es en mayo; lo de traer a Björk como plato fuerte suena a broma; el FIB trae a los Stone Roses; es de cajón: ¡los Magnetic Fields en el Primavera Sound!

Pues no. Me entero de que van a ir al SOS 4.8; que no tengo nada en contra de "Murcia, qué hermosa eres" pero es que yo no quería ir a Murcia, y no me va a quedar otra. Y además he dejado de creer en las meigas.
Estos disgustos se evitarían si los festivales sacasen las entradas cuando tuviesen los carteles cerrados, en lugar de tomarle el pelo a la gente con que si ahora te cobro una cosa y luego te cobro otra, que si ahora te doy pistas sobre los grupos que van a tocar, que si una semana antes de que empiece lanzo una bomba y contrato a los Beatles... Dan ganas de no ir.

Se me ha alegrado el día -menos mal que soy facilona- gracias a haberme acordado de "Costa Rica" para esta playlist. Se me vino a la cabeza cuando pensé en canciones sobre lugares pero cuando quería entonar la canción, me salía "Monkey Island", que también está en el disco y supongo que también se puede considerar un lugar pero sabía que no era ese tema y he recuperado el Chops de Euros Childs para refrescar la memoria. Qué discazo. Ahora me encanta el hecho de tener la oportunidad de ir a Murcia, porque nunca he estado y encima se supone que hay una ensaladilla con anchoas que es mítica.


Soy fan total de Euros Childs. Lo he contado en más de una ocasión y es el artista que, entre sus actuaciones con Gorky's Zygotic Mynci y en solitario, más veces he visto en directo: unas doce (bueno, no: exactamente doce). Cuando sacó Chops, su primer disco tras la separación de los Gorky's, fui a la presentación que hizo en Londres, en un teatrito pequeño llamado Bush Hall, y no sólo me compré el disco sino que hasta hice la cola para que me lo firmase, algo que, aun con todo lo freaky que soy, nunca suelo hacer. Sin embargo, hice llegar esa copia a mi amiga Mireia, que también es muy fan (años más tarde volaría desde Holanda a Londres para ver Childs, y a Yo La Tengo, en el Roundhouse conmigo). Así que mi disco es una grabación "piratilla" "tuneada" a la que tengo mucho cariño.

En lugar de escanear la portada o volver a las imitaciones cutres con rotuladores Carioca (tengo algunas muy logradas), aproveché un flyer del concierto en el que sale la misma composición de costillas de cordero que en el disco y, como el original llevaba las letras, me las copié a mano con mucha paciencia incluidas las que están en galés, qué ya me dirás tú para qué. Lo mejor es que Chops no es precisamente un disco de la era pre-digital, ¡es del 2006! Con semejante predisposición hacia las tecnologías, creo que a nadie le extrañará que esté muy orgullosa de haber logrado montar un blog, aunque sea en 2011 y cuando ya se han pasado de moda.

Los Gorky's, como una servidora, son también un poco antiguos y simples. Que hacemos una canción medio tropical, pues le llamamos "Costa Rica" y nos quedamos tan anchos. Igual que en "Spanish Dance Troupe", que es muy española con ese "from Bilbao to Madrid", pero tiene un ligero aire mariachi que no sé yo si no se habrán colado un poco... En realidad, lo que quería hacer con este comentario es aprovechar para poner el fantástico videoclip.

Ahora, con la globalización, ya casi no nos acordamos de los tópicos pero esas historias sobre la selección de baloncesto de EE.UU. queriendo ir a los Juegos Olímpicos de Barcelona '92 en coche y cosas por el estilo, en el fondo eran graciosas. Hoy tenemos a Las Robertas de Costa Rica que suenan y parecen de lo más cool de Londres o Nueva York con un batería adolescente que lleva camisetas hechas a mano de Yo La Tengo (aunque la última "o" no se veía muy bien); yo me compré el disco Spanish Dance Troupe de un grupo galés que prácticamente no conocen ni en Gales, en una tienda del aeropuerto de Tel Aviv; Raimundo Amador apareció hace años en pleno concierto de Björk a colaborar con ella luciendo una camiseta de Los Enemigos. Todo esto dejará de sorprendernos y arrancarnos sonrisas cuando desaparezcan los tópicos, es algo que deberíamos tener en cuenta. Como decía Joan Fuster: "las apariencias no engañan, son apariencias"; y "un tópico es un tópico" y en el fútbol "son once contra once". Y eso es así.
Para aquellos que hemos vivido durante algún tiempo en Londres, el hecho de que lo que peor de esa ciudad sea el transporte no es un tópico que es tópico sino que es un tópico que es verdad. If you know what I mean. "We love the city" de Hefner abría el disco que lleva ese mismo título con una oda a la ciudad de Darren Hayman. De hecho, a lo largo del repertorio de We love the city hay varias referencias a lugares y situaciones que muchos hemos vivido en la capital inglesa. Hayman es un londoner que bebe té verde (doy fe: servidora ha sido servidora de cafés y tés durante mucho tiempo) más tarde de las cinco -ya se sabe que en Londres son un poco más modernos que en el resto de Inglaterra- y, por lo tanto, debe haber sufrido las inclemencias del transporte. "This is London, not Antartica, so why don't the tubes run all night"; la letra de Hayman es, además de estupenda para practicar inglés, una maravilla como muchas de las que hace: simple, directa, bonita y con más razón que un santo. Todos los que hemos vivido en Londres "amamos esa ciudad aunque nos decepcione".
Una vez, tomando cervezas en una happy hour con unos australianos, comentábamos que uno sabe que se ha vuelto totalmente londoner cuando se da la siguiente situación:
Vas en el metro cual sardina en lata y anuncian por megafonía, como cada semana, que tienen que parar el tren porque "there is a body on the tracks" o lo que es lo mismo: que se ha tirado alguien a las vías. Una persona normal pensaría: "Oh, qué horror, qué estado de desasperación más absoluto, ¿qué habrá llevado a esa pobre alma a arrojarse a las vías del metro?". Sin embargo, un londoner, proceda de donde proceda, pensará, con perdón (yo ya me he quitado de ser londoner), que "me cago en la p**a madre del tipo o la tipa esta, que ya podría haberse tirado por un puente o cualquier cosa más original porque otra vez voy a llegar tarde a trabajar". Sí, we love the city pero a veces nos hace un poco animalicos...
"Chicago", para mí, es un temazo tan temazo, que después de escucharlo ya no me ha vuelto a gustar ninguna otra canción de Sufjan Stevens. Lo único malo de esta canción es que, con la excusa de hacer una versión, haya reunido los "talentos" de Vetusta Morla y Christina Rosenvinge. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer.
En el pasado Primavera Sound tocaba el señor Stevens pero gracias a otra de esas fantásticas ideas que practican algunos festivales de hoy en día, muchos de los que compramos -por casi el doble del precio de salida- el abono para ver, en teoría, todos conciertos que nos saliese de donde te dije ver, no pudimos presenciar ese "acontecimiento del año", "el mejor espectáculo que he visto nunca", "lo más de lo más".
Es como cuando te emborrachas. Al día siguiente no quieres que te cuenten qué hiciste. Esto es lo mismo: no he ido porque no sabía que había que comprar otra entrada además de la entrada, y si lo hubiera sabido, no sé si la hubiera comprado, y si la hubiera querido comprar, no sé si hubiera sido lo suficientemente rápida como para comprarla antes de que se agotasen. Total: que no he ido y, por lo tanto, nunca podrá ser el mejor concierto de mi vida... así que no me interesa que lo haya sido de la tuya.

Foto de mikemikemike
Además, ver a Sufjan Stevens, sí que lo vi. Actuando con su voz aterciopelada en una 'extraordinaria' colaboración con The National que consistió en hacer: "Uuuuuh uh, uuuuuuuh uh". 
Ahora ya sin rencor, simplemente apuntar que mientras se producía el concierto del siglo, el resto de mortales pudimos ver a Of Montreal que, no sólo eran muy divertidos, sino que también tenían muchas plumas y cosas de colores fluorescentes y, además, hicieron lucha libre mexicana. Y como el concierto del siglo duró más que un día sin pan, también pudimos disfrutar de Sonny & the Sunsets que fue uno de los descubrimientos del festival, hicieron un concierto súper bonito para disfrutar bien a gusto al lado del mar con el sol poniéndose por el horizonte y además tienen más de un temazo. Chúpate esa Sufjan Stevens.
Esta entrada, en lugar de ser una playlist de canciones dedicadas a lugares, va a parecer una playlist de "vamos a rajar al Primavera Sound" pero es que resulta que Low también estuvieron este año en Barcelona. Si en 2012 el concierto que hay que ver es el de los Magnetic Fields -de verdad, qué triste tener que saber con cinco meses de antelación cuál va a ser tu concierto del año-, en 2011 la actuación a la que había que ir fue la de Low. Ellos fueron los que hicieron que me comprase la entrada; el cartel era amplio e interesante de sobra pero la confirmación de Low fue la anestesia para que no doliese la operación bancaria.
Low acabaron en Barcelona con "Canada" y esa fue probablemente su canción más "animada". Sin embargo, parece que el que programa en el Fòrum no se había enterado de por qué Low hacen honor a su nombre: tocan bajito. Si a la misma hora que actúan pones en el escenario de al lado (pegado) a un grupo guitarrero, se va a oir. Y se oía, claro; una situación, tal y como se diría en mi pueblo, un poco "corta rollos". Recordemos, a todo esto, que yo ya tengo la entrada para la edición de 2012...
Igual queda un poco cutre pero quiero dedicar esta canción ("Canada", por si nos hemos perdido) a Laura, que está muy pesada con que quiere irse a Canadá, y a Verónica, una checa con la que viví en Londres y que, tras superar una crisis en la que se bebía una botella de vino cada día antes de irse a dormir y se quedaba tan normal, quiso irse a Washington D.C. pero no se dio cuenta de que necesitaba un pasaporte con chip electrónico (o algo así) y, aunque ya se había comprado el billete, no pudo ir y al final acabó yéndose a Canadá. Historia verdadera; al final resultará que "haberlas, haylas".
Y para acabar: otra conexión mental, seguramente absurda, con la portada del disco Trust, donde se encuentra "Canada" de Low. Ese brazo que sostiene algo rojo me recuerda mucho a la chica de un vídeo que me encanta. La música seguramente nunca estará en ninguna de las playlists de este blog pero las imágenes, además de estar en mi lista de videoclips favoritos, describen muy bien mi día: el disgusto de los Magnetic Fields, el subidón de rescatar Chops, el recuerdo del concierto que no vi de Sufjan Stevens... Subida y bajada del Tourmalet sin moverse del sofá; con la cabeza también se viaja.