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22 de octubre de 2012

Playlist de Versiones Guatequeras

Entiendase guateque por fiesta americana con ponche, chorreras y pajaritas para ellos, y floripondios en las muñecas y mucha pestaña para ellas.

Empecé el blog con una playlist de versiones que creía que eran originales (Playlist Versiones Propias) pero como el círculo tiene que empezar a cerrarse, creo que me voy a permitir otra lista de versiones. Esta vez -aunque no en todos los casos- sabía que se trataba de copias pero, por cuestiones que ya desvelaré en otro momento, han aparecido todas juntas y me he dado cuenta de que valían como banda sonora ideal para el baile de fin de curso de Sandy y Danny Suco.


Yo La Tengo todo lo que hacen, lo hacen bien. Con "Cast a shadow" era fácil porque es una canción súper bonita pero, con todo el cariño que le tengo a Beat Happening, en este caso es incluso mejor que el original.
El año que cayó la de Dios es Cristo en Benicàssim y nos quedamos sin ver, entre otros, a Pavement, teníamos un vecino asturiano en la tienda de al lado que sólo nos habló para pedirnos papel (y yo le di una hoja de mi bloc de notas... en serio) pero el último día, después del diluvio y de haber vuelto a la zona de acampada tras dormir en el suelo del instituto donde nos habían alojado, resultó que el asturiano era muy majo y nos contó que tenía un bar en Oviedo y que bla bla (éramos todo chicas y más jóvenes que él, creo que quería echarse un poco el moco). A mí el enfado por no haber visto a Pavement no se me pasaba pero dio la casualidad de que, antes de irnos todos, el asturiano vino a nuestra tienda y tuvo la mala suerte de encontrarme sólo a mí (digo lo de mala suerte por la mala leche y antipatía del momento y mi timidez perpetúa de aquella época, no por otra cosa). Venía a regalarnos un cassette que había grabado él mismo y que -ah, se siente- me quedé yo, claro. Muchos de los grupos eran favoritos, como The Jesus & Mary Chain, Pavement o Yo La Tengo, pero había otros, como Beat Happening, por los que siempre estaré agradecida al asturiano por habérmelos descubierto. Lo mejor, o lo más curioso (marujo), era que dentro del cassette ponía "Para Elena". Pero ese cassette nunca llegó a Elena...

"Cast a shadow" está en el disco Black Candy, que se puede escuchar completo aquí
El año anterior a ese Benicàssim -mi primer festival, chispas- tuve la gran suerte de ver a Lush. Era una de las bandas que quería ver y no defraudaron, aunque me encontré con un grupo mucho más serio y diferente de lo que esperaba. 
La verdad es que no descubrí que "I wanna be your girlfriend" era una versión hasta que salió el "Girlfriend" de Avril Lavigne y la rayada fue máxima porque no entendía cómo el estribillo podía parecerse tanto a Lush. Resultó que The Rubinoos fueron los que denunciaron a la Lavigne por copiamocos y así me enteré de que era una versión. Iba a poner el vídeo con la comparación de las canciones de la discordia pero paso porque me ha dado angustia. 
Prefiero poner el vídeo de "500" de Lush que siempre me ha dado muy buen rollo. Con la idea de esas cabezas que bailan en el coche fui a ese Benicàssim pero Lush tenían mucho más que canciones alegres. Es curioso que ese mismo año, 1996, también tuviera en mi lista de grupos para ver era otros aparentemente muy happy, Heavenly, que desgraciadamente no llegaron a tocar porque el batería -hermano de la cantante- se había suicidado. Ese mismo año lo haría el batería de Lush.



En general, siempre prefiero el original o, al menos, la versión más conocida de una canción y, después de la pinchada de Rafa Cervera, todavía más. Pero hay veces, especialmente con los clásicos, que es difícil saber de quién es qué e incluso con qué versión quedarse. A mí me encanta el "Out of time" de los Ramones. Por supuesto, los Rolling Stones también me encantan (aunque tampoco sé si la original será suya), no hace falta reñir, y además les tengo que agradecer que de su influencia hayan salido cosas tan buenas por parte de otros grupos (incluidos The Rubinoos). 
A veces escucho clásicos de garage y todavía creo que están versioneando a Wau y los Arrrghs, cuando en realidad, evidentemente, es al revés. Pues eso, que a veces lo del original y la copia no está muy claro. Lo que sí lo está es que pinchar dos canciones a la vez ni es original ni es una versión ni digo lo que creo que es porque estaría feo.

En aquel Benicàssim del 96 se dijo que iban a tocar Weezer pero parece ser que Rivers Cuomo tuvo un accidente y fueron sustituidos por los Stone Roses. La verdad es que, menos mal, porque no creo que mi sistema nervioso adolescente lo hubiese soportado. 
Cuomo es un enfermo que no puede parar de hacer canciones pero, además, saca tiempo para las versiones y, casi siempre, le quedan muy bien. En "Don't worry baby" se esfuerza para rendir homenaje con grabaciones caseras a sus adorados Beach Boys. Me preguntó si quedará algo de aquel enfermo; yo creo que sí, supongo que seguirá con la doble personalidad, como el año que vi a Weezer (el único) dos veces: en el Brixton Academy tocó serio, no habló con el público y apenas miró por encima de las gafas de pasta, pero en Hammersmith (tres o cuatro meses después, una gira muy rara) parecía Freddie Mercury y ni siquiera llevaba las gafas. No sé. Un poco raro siempre ha sido pero bonico y fan agradecido, también.


Y aunque no lo parezca, Axl Rose también debe ser un fan agradecido. Y los Guns'n'Roses están tremendos en este "Since I don't have you" original de The Skyliners. Para mí los GNR fueron el primer grupo del que me consideré fan -aunque tenía unas luchas internas muy gordas porque también me gustaban los New Kids On The Block aunque no los escuchase ni la mitad de veces que el concierto de los Guns en París en el 92 que le hice grabar a mi hermano de los 40 Principales. Todavía guardo la gorra y la chapa que me compré en las paraetas de la falla del Raval; que pienso yo que eso es amor, porque seguro que tuve que sacrificar muchas Coca-colas y muchas golosinas para poder comprármelas. No puedo evitar una sonrisa de condescendencia cuando veo ahora a los chavalitos con sus camisetas de los Guns'n'Roses del H&M o el Pull'n'Bear.
Recuperar veinte años después ese cassette para ir al Costa de Fuego a ver al señor Rose reconvertido en la Eva Nasarre del heavy, no tiene precio. Y entre las luces, los fuegos artificiales y el confeti, a algunos ratos de las tres horas que duró el concierto, se intuía que de verdad era el mismo señor que me hizo ver la luz y flipar con sus camisetas de Kill Your Idols.



17 de octubre de 2012

Playlist para la Siesta

Últimamente estoy oyendo hablar mucho de alteraciones del sueño -por unas causas u otras-, así que se me ha venido a la mente la música que escucho para hacer la siesta. No soy mucho de hacerla y tampoco de llegar a dormirme, así que he hecho una lista de reproducción a medio camino entre la siesta y la catatonia. 

Treinta y tres minutos con siete segundos. "Dormir" demasiado durante la siesta me descoloca, así que para poder escuchar esta playlist hay que ponerse el despertador porque si no sigue en "loop" (que hay mucha gente a la que le gusta eso de "loopear") y el atrape puede ser peligroso. 




Hasta hoy no había caído en lo apropiado que es este disco de Tindersticks para la siesta. Ya no es porque creo que nunca lo he escuchado si no ha sido en posición horizontal y con una sonrisa en los labios, sino que encima se titula Simple Pleasure. Este álbum no tiene tantos "hits" (si se puede llamar así a los temas más populares de este grupo) ni es tan dramático como otros discos, así que se puede hacer la siesta con él sin temor a sufrir un ataque al corazón. Cada vez menos, pero siempre he tenido una gran capacidad para quedarme dormida en los lugares más insospechados; incluso de pie, y lo digo en sentido totalmente literal. Encima de un congelador, en fiestas varias con las desastrosas consecuencias que eso conlleva, y ya de los autobuses y metros mejor ni hablar. Es una tendencia puramente "bahiana" (de Salvador de Bahía), según me explicaron, que no sé muy bien por qué tengo, aunque en la siesta prefiero no dormir y por eso me pongo música. [Simple Pleasure no está en Spotify, cambio a "Goodbye Joe" de The Something Rain]


Galaxie 500 son otro clásico siestero. Y un clásico a secas. Cual pieza de museo conservo un póster original del año en que se publicó This is our music (1990, según la Wikipedia) y que estaba sobre la pared de la nueva tienda de Rough Trade cuando todavía no habían pintado la pared (estaba tooooooodo empapelado de carteles muy míticos, algunos de conciertos como uno de Dinosaur Jr. en Londres en el que había costado la entrada unas 3 libras). Eran obras que se habían conservado de las antiguas tiendas de Rough Trade que, además, fue quién sacó a la luz el disco de Galaxie 500.
El caso es que contrataron a un señor artista un poco estilo Ripollés para que cubriese la pared de su obra y, aunque le advirtieron de que había pósters con los que tenía que tener cuidado porque tenían igual 25 años, el tipo puso allí a dos chiquillos a arrancar papel que no tenían ni pajolera idea y que no dejaron prácticamente nada. Resultó que yo andaba por allí pero, cuando me di cuenta, estaba todo en el suelo; vi el de Galaxie 500 en bastante buen estado y me surgió una duda moral que todavía me está atormentando: "¿lo rescato y se lo digo a los de la tienda? o ¿me lo quedo?". Decidí que el cartel estaba en el montón de la basura y que, si yo no lo hubiese visto, ahora mismo estaría triturado y perdido para siempre. Si lo pienso, todavía hoy, cinco años después, la duda no me deja dormir.


Ahora mismo no estoy pasando mi mejor momento con Los Planetas pero eso es algo que queda entre ellos y yo. Como pasa con las críticas a los amigos, la familia o a uno mismo, me puedo permitir el lujo de decirles las barbaridades que me dé la gana, ahora bien: que nadie se pase un pelo con ellos. Es como cuando uno dice: "osti, vaya culo he echao", que es perfectamente aceptable, pero otra cosa es que alguien venga y te diga: "uy tía, vaya culo te has echao ¿no?", que significa guantazo asegurado o, en su defecto, culazo demoledor.
A La leyenda del espacio le sobran tres canciones que no diré cuáles son, pero temas como "Si estaba loco por ti" me convencieron de que Los Planetas habían podido volver a alcanzar el nivel de Una semana en el motor de un autobús, algo que no se puede decir sobre muchos grupos y sus mejores discos. Me atrapé con La leyenda... hasta el punto de hacer un videoclip. Me da algo de apuro porque tiene bastante relleno, ya que la idea en principio era simplemente escanear algunos dibujos que tenía y ponerles música; pero bueno, hay momentos al principio y al final que tienen su punto.


Aquí, en la playlist, viene un silencio entre canción y canción porque ya deberíamos haber alcanzado y pasado la fase de la relajación y el "adormilamiento" (pongo comillas porque creo que me acabo de inventar el palabro); ahora deberíamos entrar en el REM -aunque nos hemos saltado un par de fases- y, por lo tanto, estamos en el momento en que "el tronco cerebral bloque las neuronas motrices de manera que no nos podemos mover (...) Ésta es la fase donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno debido a la alta actividad cerebral que tenemos" (Wikipedia de nuevo). 
Para entrar en el REM nos acompañan Joy Division con "Insight" del Unknown Pleasures (hoy va todo de pleasure) aunque Ian Curtis fuera todo lo contrario del REM porque a él las "neuronas motrices" no parece que se le bloqueasen.

Y para seguir sin enterarse de nada conscientemente, diez minutos de "Spec Bebop". Todo el I can hear the heart beating as one de Yo La Tengo tiene un efecto medicinal que cada uno utiliza para combatir su propio mal como el mejor de los placebos pero este tema, además de curativo, es hipnótico, catatónico y catapultónico, y ni siquiera necesita red de seguridad para el salto, todo el mundo sale de él como el colega austriaco del otro día.
Quería poner un vídeo del espectáculo que Yo La Tengo hizo en Londres con The Sounds of The Sounds of Science, que también tuvo un poco de todo esto y que encima utilizaba muchas imágenes marinas (la siesta y el mar son otro matrimonio bien avenido), pero no he encontrado ningún vídeo de ese conciertazo. Así que lo dejo con una nana.

5 de junio de 2012

Playlist Surfeando en las Cloacas

Seguimos con la trilogía (que igual no lo llega a ser) sobre el verano; esta semana con una lista de reproducción para hacer surf. Lo único que pasa es que me ha quedado un poco oscura y distorsionada (y eso que he quitado la versión de "Surfin' Birds" de los Cramps y he puesto la de los Ramones), de ahí la licencia poética del título. Y de paso me marco un homenaje al Mierdofón.


Espero que se me dé mejor hacer la playlist del surf que practicarlo porque, aunque lo intenté con ganas, fracasé estrepitosamente en mi misión de mantenerme de pie sobre la tabla. Vamos, mantenerme no, ni siquiera logré ponerme de pie. Acabé frustrando al pobre monitor y con el culo quemado.

Los que tampoco tienen mucha pinta de hacer surf son los Jesus & Mary Chain. La verdad es que manda narices que aparezcan dos veces en esta lista de reproducción cuando éstos, si han visto la playa, debe haber sido sólo en fotos. En Benicàssim los vimos bajar del autobús para meterse directamente en el recinto, aunque entonces aún se hacía en el velódromo, que está más cerca del mar e igual algo de brisa marina les llegó. Los pobres casi se achicharran en ese concierto improvisado que dieron por la tarde pero lo peor fue cuando la hermana de los hermanos Reid salió a cantar en un par de temas y la gente ¡empezó a tirarle cosas! (y por la noche la tía volvió a salir con un par). Pobrecicos, con lo agradecidos que son ellos, que hacen canciones como "Kill Surf City" como homenaje, sólo que ellos en lugar de decir que van a coger la tabla, dicen que van a coger una pistola... así son, oye, a cada cual su leche Pascual.


Hay canciones que son patrimonio de la humanidad. Reconozco además que soy muy poco rigurosa y no le hago mucho caso al intérprete. El "Surf Talibán" es fantástico sea de quien sea la original. Igual que el "Surfin' Bird", que me ha costado la vida elegir entre los Ramones y los Cramps, aunque seguramente no será original de ninguno de los dos. Con la "música clásica" me confundo mucho... Luego me paso medio concierto -como ayer en los Cynics- en plan "aaaah, pero ¿esta canción es de estos?". Sobre todo con los "garajeros", van a ponerse a pensar en los derechos de autor...

Yo La Tengo son una banda "destroza" clásicos, aunque me parece que "Little Honda" no es una versión (y tampoco es de surf, es de motos, creo, pero en fin, son detalles sin importancia). Capaces de hacer propia cualquier versión y de tocar lo que les salga de... donde les salga. Y además bailan -la coreografía en directo con "You can have it all" no tiene desperdicio. Les podrán echar en cara la falta de imagen pero creo que incluso la imagen de "normales" es válida como imagen. Es lo que venden y yo se lo compro.
Me han contado que en el Primavera Sound se les oía muy mal y había gente que se iba. Me da mucha pena porque, no harán surf, pero en la vida me he aburrido en un concierto de Yo La Tengo o me ha parecido algo menos que extraordinario.

Vaya fotito más buena de Yo La Tengo que he encontrao...
Después de muuuuuuchos años escuchando a Weezer y de aprender algo de inglés, todavía no me entero de las letras. Son mi Prozac particular, mi antidepresivo natural, y sin embargo, a veces creo que no son tan "happy flowers" como parecen. De hecho recuerdo cuando explicaban en la radio, en De 4 a 3, qué quería decir "weezer"; si no recuerdo mal -que seguramente sí-, un weezer es el perro que se queda regazado cuando se llevan a un grupo de caza, y según entendí, así es como le llamaba el padre de Rivers Cuomo de pequeño. Es triste.
"Surf Wax America" supongo que no es realmente un himno surf, porque tampoco me veo al Cuomo o a Matt Sharp encima de la tabla, pero lo parece. No acabo de pillar si es irónica o no; si está con los surfistas repeinados o les tiene envidia o ninguna de las dos.

Me pasó algo parecido la primera vez que vi a Euros Childs. Tocó un tema muy lento, que a mí me pareció súper triste y casi me cae la lagrimilla y todo. Resulta que esa canción es "Surf Rage" y, básicamente dice "don't steal my wave, surf rage" (no me robes la ola, rabia surf); de cortarse las venas, vaya.
Puede que el "Surfin' USA" no sea el esperado pero para mí esta versión es prácticamente la original. La culpa la tienen Padres Forzosos y John Stamos (que no se puede ser más guapo), porque era muy fan y me veía todos los capítulos. Y claro, para mí los Beach Boys durante mucho tiempo fueron esos señores con camisas y peinados imposibles que visitaban al tío Jesse y compañía:

Atención a la miradita de Brian Wilson al fondo
Estaba traumatizada. Menos mal que existe el Pet Sounds que me hizo romper por primera vez una de mis reglas de oro: no comprar discos anteriores a mi fecha de nacimiento (menos mal que nací en un buen año). Una que era muy moderna de joven y no quería escuchar música de mayores; por mucho que dijeran que sonaba igual, prefería escuchar a Luna que a la Velvet Underground, que unos sacaban discos y venían a tocar en directo y los otros no. Ahora como todo el mundo está un poco machucho, pues ya me da lo mismo.

Total, que si me dicen cuando tenía 15 años que iba a pagar por ver a un señor de 74 tocar la guitarra, sin cantar y sin moverse, hubiera hecho un kame-ame de Bola de Dragón que ni Songoku de súper guerrero. Y sin embargo, qué gran momento vivimos con Nokie Edwards y temas como el "Hawaii Five-O". Qué grande el Surf-o-rama y cómo lo hemos echado de menos este año. Ese festival del que salimos proclamando: "el surforama ha cambiado mi vida". Del vermú a la música de los Ventures con Edwards, pasando por ese momento de "nosaltres, els valencians" con la "Muixeranga" surf de los A-Phonics. Para que luego digan que no se puede hacer surf en el Mediterráneo... ejem.


A todo esto, estaba escribiendo la entrada y se me ha ocurrido... ¡Felón y su Mierdofón al Surf-o-rama ya! Me voy a hacer unas camisetas o algo.

15 de mayo de 2012

Playlist de Música para Trabajar

Ironías del paro.

Esta no es una lista de reproducción para escuchar en el trabajo sino realmente una lista para trabajar. Es el último recurso, el "ay que me pilla el toro", la manía de acostumbrarse a estudiar con la tele y no poder concentrarse con el silencio (porque nunca el silencio lo es del todo y cualquier ruido suelto molesta más). Es una playlist para dejar que te atrape, te exprima y saque lo mejor de ti justo cuando lo necesitas.



Va a parecer que hago trampa en esta playlist pero, en realidad, lo que he hecho es un ejercicio de honestidad absoluta; hasta hoy, siempre que he necesitado ponerme a trabajar sí o sí, sólo me han sacado de la inopia tres grupos: Yo La Tengo, Built To Spill y Mogwai.
Iba a poner también a Sebadoh y a Tortoise (que además esta semana hay concierto, yuuupiiiiiii, y me retrotraen a la adolescencia y a lo que me rayaban esas canciones que no acababan nunca) pero la verdad es que la playlist de Sebadoh junto con Dinosaur Jr. es para cuando ya te quieres ir a casa y te lo vas poniendo fácil, y a Tortoise... creo que, en realidad, la última vez que eché mano de ellos estaba en primero de carrera.

Una no se pone a lavar el baño con Joy Division ni le da por la introspección con los Ramones. Por eso tampoco vale cualquier cosa para trabajar (trabajar de verdad, recordemos); a algunos nos pierde el karaoke y el pop no ayuda, o basta que tengas que trabajar para que suene cualquier cosa y te conviertas de repente en Nureyev (cuando no he trabajado en casa, sólo me he imaginado las coreografías, no se me va tanto la pelota -de momento), así que cuando hace falta, necesito a Yo La Tengo.


Gracias a I can hear the heart beating as one he sacado sobresalientes sin apenas dedicarle tiempo a estudiar. Este disco me ha hecho transformarme en súper guerrero académico en mis años universitarios una y otra vez sin fallarme nunca. 
"Moby Octopad" y compañía reúnen los ingredientes perfectos que necesita la música para trabajar (de verdad). Estas características son las siguientes -de verdad que funciona, estoy escuchando la playlist mientras escribo esto y me estoy asustando a mí misma de mi capacidad de concentración y eficacia: 
  • Canciones más bien largas 
  •  Discografía abundante para que se puedan escuchar los discos seguidos o entremezclados sin tener que parar a pensar qué escuchar. 
  • Que de vez en cuando puedan ofrecer canciones más "moviditas" o que podamos incluso cantar para que nos concentremos pero no nos acabemos quedando autistas. 
  • Letras que no se entiendan demasiado y, si se entienden, que no tengan demasiado sentido.
  • Que en el YouTube podamos encontrar listas de reproducción del grupo que ya estén hechas, sean muy largas (la de Mogwai tiene 92 vídeos) y no se repitan demasiado, o si se repiten demasiado, que no nos demos cuenta
  • Ayuda que se trate de grupos donde no haya componentes especialmente guapos o especialmente molones para que no tengamos ni que ver los vídeos. Que sea gente discreta y bien.

Tortoise me dio las primeras pistas pero I can hear the heart... fue la culminación de la música para concentrarse, aunque con el tiempo vi que cualquier disco de Yo La Tengo nos puede valer porque, en realidad, Yo La Tengo valen para todo. He empezado la playlist con "Pass the hatchet, I think I'm goodkind" (no es obligatorio pero parece que el hecho de poner títulos largos y surrealistas también es una constante de la música para trabajar) porque me parece un tema perfecto para empezar. Abre el disco I am not afraid of you and I will beat your ass de Yo La Tengo y me parece de los temas más atrapantes o atrapadores -o como se diga- que tienen.

Cuando empecé a escuchar a Built To Spill me dio un clásico "¿pero dónde me he metido yo todos estos años?", porque veía que en la lista de reproducción del YouTube parecía que cada tema era de un disco distinto y no entendía cómo no había escuchado antes a un grupo tan bueno. Nombro tanto al YouTube porque desde hace dos o tres años estoy descubriendo que es una forma fenomenal de escuchar mucha música seguida; seguramente dentro de cinco años me dará por recomendar el Spotify. Siempre con la calma. 
Descubrí a Built To Spill porque venían a tocar a Londres con Dinosaur Jr. y me di cuenta de que no los "vendían" como si fueran teloneros sino más bien parecía una "double bill". Tenía la entrada compradisísima y me puse a escucharlos a través de una lista de unos 37 vídeos que alguien había hecho en la red (no eran los recomendados por YouTube). No sé cuánto tiempo me pasé escuchándola Monday to Friday pero, por desgracia, ya no está. Destacaba en especial una versión en directo de "Goin' against your mind" que, por suerte, sí que sigue colgada. Cuando escuché la canción en el concierto hasta me decepcionó un poco; me parece de lo mejor, grabado en directo, que he escuchado nunca en Internet.



Y por último Mogwai. Me lo reconfirmó el otro día Mireia porque le escribí emocionada tras comprobar que en la nueva lista de vídeos de los escoceses que ha hecho YouTube -con muchos anuncios corta rollos, eso sí- hay muchas canciones del disco del año pasado Hardcore will not die but you will y que cada vez que sonaba una miraba a ver qué era, algo que antes no solía hacer porque con Mogwai parece que todo sea el mismo disco.
Por eso era difícil quedarse sólo con dos temas, pero bueno, no soy el YouTube. Un clásico del Rock Action: "2 rights make one wrong", y uno del nuevo: "San Pedro", más "escuchable" que otros pero sin dejar de ser Mogwai: para morirse. Especialmente en directo. El otro día en Murcia creo que llegué a levitar pese a los pesados de alrededor (¡cómo se puede intentar "cantar"/tararear en Mogwai!), en especial, el chiquillo borracho que acababa de ligar con otra también muy borracha y al que no se le ocurrió nada mejor que venir a contarse la vida y dar muestras de su amor en la cuarta fila. Aún así, entre algún clásico y los neoclásicos como "San Pedro" o ese pedazo temazo que es "Rano Pano", casi me muero de gusto y emoción, literalmente. 


El otro día fue mi cumpleaños y fui a comprarme el disco de Mogwai pero no estaba y acabé con el Incesticide y el In Utero de Nirvana por cinco euros, que tampoco está nada mal, aunque sabiendo que luego me iban a regalar un conversor de cassette a mp3 me los hubiera ahorrado.


Nunca me había dado cuenta de que mogwai era la raza de bicho del de los Gremlins antes de ser gremlin; antes lo he visto al buscar fotos del grupo para poner alguna de algún directo pero me han salido los muñequitos esos tan bonitos y ya me he puesto a ver fotos de gremlins y a buscar sobre la película en Wikipedia, y me ha dado lo que ya se ha bautizado como un "momento Naranjitooo, qué bonico eres", pero eso ha sido porque todavía no estaba escuchando la playlist.

En fin, que ya está bien de tanto trabajar.

20 de marzo de 2012

Playlist Radiofónica

Me he salido de la rutina por unos días y ya echo de menos la radio. Además de sus funciones básicas, que para mí se reducen a que pongan música, la radio da estructura a mis días. Antes hacía radio y cuando cambié de país fue lo primero que eché de menos; ese primer martes por la noche sin "El Contestador de Brian" fue tremendo. Hoy en día todavía tiene un gran valor para mí y para muchos de los grupos que me gustan, así que: ahí va una playlist dedicada a este medio. Y sin interferencias.


"Radio Free Europe" de R.E.M. es otro tema clásico que conocí gracias a los cassettes de Juan que ya mencioné en la Playlist Bajonera . El recopilatorio donde aparecía esta canción está especialmente logrado y también incluía "It's the end of the world", de la misma época que la otra canción del grupo de Michael Stipe. Había vida más allá del "Losing my religion". Era un momento en el que te hacían o te hacías cintas con canciones que sacabas de donde podías. En mi caso, la ausencia de tocadiscos en mi casa y la tardía aparición del reproductor de CD, que no llegó -agárrense- hasta la Navidad de 1998, me obligó a recurrir a la radio. Ahora hay mucha oferta pero entonces imagino que incluso los que hacían los programas tenían problemas para encontrar música. Cuando salía el nuevo single o disco de alguien, lo ponían todas las semanas hasta aburrir. Así te podías poner en guardia para el próximo programa: con la cinta de grabar preparada por donde tocaba y agazapada junto al transistor con el play, el rec y el pause pulsados a la vez para estar lista cuando pusiesen "lo nuevo de". 

Lo peor es que, cuando empecé a hacer radio, la mayor parte del material del que disponíamos eran  esas cintas caseras. Miquel se volvía loco cuando le decía: "Primer esta, després esta i li pegues la volta, i esta...". Pasábamos por completo, pese a que estábamos en Ràdio L'Om, de esas cuñitas de Radio 3 que aparecían a mitad canción, igual que tampoco existían los finales interrumpidos por la voz de otro locutor ni las intros suprimidas de algunas canciones. Creíamos que le hacíamos un favor al mundo por poner esa canción nueva de Fulanito o Menganito que tanto nos gustaba. 
Menos mal que me he dado cuenta de la de Joy Divison antes de publicar, porque si se me hubiese pasado, el problema no hubiese sido que alguien me hubiera matado sino que lo hubiera hecho yo. "Transmission", que era donde Ian Curtis más miedo daba, y ese "dance, dance, dance to the radio" no podían faltar. Aquí está actuando para uno de los más grandes de la historia del medio: John Peel. Los sensibles abstenerse, por favor.
Hubo una época en la que tuve algún ramalazo Curtis por culpa precisamente de la radio. Nada clínico ni preocupante sino más bien una simple y ligera "ida de olla". Durante mi época de instituto, el programa de Juan de Pablos era diario y empezaba a las doce de la noche pero el hecho de tener que madrugar mucho no me impedía esperar todos los días a que llegase la medianoche. No era por gusto, era por necesidad. Me resultaba humanamente imposible dormirme sin escuchar la sintonía de Flor de Pasión. 
Con el siguiente tema de la playlist he hecho trampa porque ni es una canción que tenga que ver con la radio, ni creo haberla escuchado nunca por ahí, ni nada que se le parezca. La conseguí de un CD recopilatorio (profesional) de las revistas que tiraban en una tienda de discos en la trabajé; creo que sólo rescaté ese tema, "Wolf like me", (el CD acabó en una "charity") porque me encantó pero no he vuelto a escuchar ninguna otra canción de ese grupo. Temazote. TV On The Radio, que es el nombre del grupo y la excusa para poner esta canción en esta lista, no necesitan hacer nada más el resto de su vida. 
Tampoco necesita mucha explicación "Rock'n'roll Radio" de los Ramones. He intentado hacer una especie de homenaje a aquellas cintas caseras y he hecho un "cortar y pegar" cutre para la versión del tema que aparece en la playlist, aunque no sé muy bien cómo habrá quedado porque hasta que no publique no podré ver (escuchar) el efecto. La idea era rescatar el principio de "You think I ain't worth a dollar but I feel like a millionaire", que abre de manera muy radiofónica el Songs for the deaf de Queens Of The Stone Age, y cambiar el tema original por el de los Ramones. Quería que se incluyese esa parte sin tener que renunciar luego a poner "God is on the radio" y pecar así de poner dos temas del mismo grupo y el mismo disco. 
Todo ese disco de los americanos es un homenaje a la radio. En concreto a la del coche. Es un disco para sordos pero también es muy Ruta 66 (imagino). Me veo con el descapotable, mascando tabaco y pensando cómo escupir sin que me rebote en la cara mi propio escupitajo. 
Aprovecho este "Dios está en la radio" para copiar a Rivers Quomo y hacer como él en una sentida canción ("My day is coming") que dedicó al equipo estadounidense de fútbol: enumerar, agradecer y animar. 
Paco Pérez Bryan, Juan de Pablos, Jorge Albi, Juan Vitoria, los de "La Sal de la Tierra" de Radio Funny, John Peel (aunque sólo le escuché dos programas), los del programa heavy de Radio L'Horta de hace 15 años por lo menos, Jesus Ordovás, el de "Duendeando", Fernando Tomás Flores y sobre todo los del "Buzón de Voz de Siglo 21", Mireia Romaguera, Miquel Taberner, Iván Navarro, Eduardo Guillot cuando estaba en Cadena 100 hace mil años, los de "Viaje a los sueños polares", Julián Ruiz aunque sólo sea por el concierto de Guns'n'Roses que retransmitió en el 92, Diego R. J. Manrique, los Pizarros, el de "Carne Cruda" y los de "Hoy empieza todo". 
La colaboración de Yo La Tengo tocando el "Speeding Motorcycle" de Daniel Johnston no hubiera sido igual sin la radio. Los del grupo en el estudio y Johnston por teléfono si no lo tengo mal entendido. Un momento fantástico que hubiera sido imposible sin la magia del medio pero tampoco sin el señor Johnston, que sólo por cómo dice "Hi band!" ya es especial. Y encima con unos Yo La Tengo tan grandes que le siguen sin problema; como hicieron en la gira de "The Freewheelin" donde adaptaban el repertorio a las preguntas que les fuera haciendo el público. En Londres salieron más que airosos de cuestiones tan interesantes como que qué habían desayunado esa mañana. Son unas bestias.
Otras actuaciones especiales en la radio de las que tengo están guardadas en cintas de cassette. Mi favorita es la de Dominique A con Françoise Breut en "Los 39 sonidos". Se marcaron una versión casi a cappella de "My wedding man" de Phil Spector que quita el sentido. A ver si aprendo de una vez qué hay que hacer para digitalizar bien cintas porque tengo algún que otro tesoro por ahí que me gustaría recuperar. De momento lo tendré que dejar como el final de la temporada de "Sherlock": to be continued. 
[Actualización: creo que esto de Phil Spector me lo he inventado, una mentira repetida mil veces... en mi cabeza. Aprovecho que hoy en día sí está el vídeo de la Breut para ponerlo, que es un tema muuuy bonito]
NOTA: La introducción de la playlist, "This is Radio Etienne", es un ¿tema? de Saint Etienne.
NOTA II: Confieso que en mi afán corta/pega también me he 'cargado' el inicio de "Radio Free Europe" porque no me sonaba que la de Juan empezase como la versión que he utilizado, que es la que está en el recopilatorio de R.E.M. I feel fine: The Best Of the I.R.S. Years, así que le he metido tijeretazo.

20 de febrero de 2012

Playlist Instrumental

Antítesis de la playlist de la semana pasada. Una serie de canciones que nos engullen. Inventar las palabras, pensar lo que nos dicen, bailar por dentro -sin moverse- y creer sin oponer resistencia. Una lista de reproducción larga y exigente que requiere de todos nuestros sentidos y de nuestro tiempo. Tiempo del bueno, del de calidad. Como decían en Doctor en Alaska: "Tiempo para estar".


El tema de Yo La Tengo es el que más me ha costado elegir. Los otros los tenía claros y sabía también que el grupo de Hoboken tenía que estar en esta playlist pero era difícil quedarse con una canción. Ellos, que han hecho de todo y siempre bien. Tienen todo un disco instrumental, en el doble recopilatorio que se llama Genius + Love = Yo La Tengo (el título puede sonar a que no tienen abuela pero es, objetivamente, el que mejor les define), y sin embargo, he preferido robar una canción de otro sitio y empezar la lista como ellos empezaron ese mítico I can hear the heart beating as one. Ese disco fue para mí el inicio de una historia de amor con YLT que todavía sigue; más que un amante, una familia. Gracias a ellos logré salvar, a veces in extremis, muchos exámenes de la universidad. "Return to hot chicken" abre un disco con el que me podía concentrar y desconcentrar en su justa medida. 
Maestros en todo, también lo son sin tener que hablar. La mejor muestra fue su espectáculo The Sound Of Science donde ponían música en directo (instrumental) a las películas sobre la vida marina de Jean Painlevé. Fue como ver documentales de La 2 pero sin que dieran ganas de dormir; un verdadero viaje submarino donde se hacía verdad eso de "sumergirse en el mundo de". Qué buen bañito nos pegamos en el Royal Festival Hall con Yo La Tengo. 

Folleto del concierto The Sounds Of Science 2007
He estado bicheando por la red y he averiguado que "Chemistry" es una canción del tercer disco de U.N.K.L.E., War Stories (2007), en la que resulta que colabora -supongo que a la guitarra- Josh Homme, el cantante de Queens Of The Stone Age. Pero la verdad es que no tengo ni idea de dónde he sacado este tema. Estaba en mi iPod, que lleva la misma música desde hará unos cuatro años o más, y siempre que sonaba (tengo tendencia a llevar el modo aleatorio), tenía que tirar la mano al bolsillo para mirar de quién era esta canción; hasta que al final ya se me grabó en la memoria emocional que era el temazo de U.N.K.L.E. 
Me gustaría escuchar más de este grupo y de ese pequeño genio precoz que es su responsable, James Lavelle, pero de momento me conformo con no poder dejar de escuchar "Chemistry". Es un ejemplo perfecto de cómo podemos llenar la música instrumental de nuestras vivencias o de las de otros. Cada vez que la escuchas te puedes imaginar una película distinta en tu cabeza.
Los que sean demasiado perezosos que no se preocupen porque U.N.K.L.E. también es un auténtico artesano en la parte visual y sabe, igual que en su música, sacar lo mejor de los demás. Es como si en un examen se copiase las respuestas de sus compañeros y luego consiguiera mejor nota que ellos. Sus vídeoclips son auténticas maravillas y, seguramente, parte de su éxito se lo deba a su trabajo con el sensei Jonathan Glazer en el impactante (en serio, si sois muy sensibles o hipocondríacos o simplemente empatizáis mucho, no lo veáis) Rabbit in your headlight. El buen gusto y espíritu de trabajo en equipo de Lavelle es indiscutible. Dicen que la unión hace la fuerza.

Yo también quise hacer vídeoclips un día. Explosions in the Sky me recuerdan por qué no los hago. Llevo toda la tarde escuchando esta playlist y cuando llega el minuto 2:35 de "First breathe after the coma" sigo sin poder evitar dejar caer un par de lagrimones. 
Hace tiempo tuve que hacer un trabajo para un curso de edición de vídeo digital pero, como no tenía cámara, me las tuve que ingeniar con fotos y trucos baratos de After Effects. El caso es que hice un homenaje de unos diez minutos a la correspondencia de papel y tinta que se tituló "Hymn to the Postal Service" (sí, me lo copié de Hefner). Reuní las cartas que me habían mandado, pedí a mis amigos que me mandasen más, y perseguí a mis compañeros de trabajo hasta que tuve varias caligrafías e idiomas que incluían, entre otros, el húngaro, el euskera, el italiano, el polaco, el hebreo, el afrikaans e incluso el somalí. El resultado fue mucho mejor de lo esperado y, aunque la edición era una patata, tuvo bastante éxito entre mis compañeros de curso. La profesora me perdonó la vida y me animó a mejorar el montaje para que el contenido no se viese mermado por la falta de técnica. Después de mucho tiempo, pude dar el vídeo por terminado y lo quise pasar a un disco duro externo, que había sido un regalo de cumpleaños. No sé qué pasó que se fue todo al carajo. Creo que, aparte de mí, sólo Emilia -a cuya sobrina estaba dedicado el vídeo, no sé muy bien por qué- llegó a ver la versión final. Todo el trabajo, todas esas cartas, al garete. Intenté repetirlo desde cero pero mi ordenador no lo resistió. 
Explosions in the Sky venían al final del vídeo, cuando la parte melancólica daba paso a la nostálgica: las postales. Esas imágenes que nos ayudan a imaginar a nuestros amigos en lugares exóticos a los que puede que nunca lleguemos a ir pero que ya formarán parte de nuestra memoria. Como dice el título del disco donde se encuentra "First breathe after the coma": The Earth is not a cold dead place. "Hay un millón de mundos por descubrir". 
Sé que está mal llorar por las cosas materiales y podría decir, para que quede mejor, que en realidad lloraba la pérdida pero no es verdad. Todavía lloro porque no supe grabar bien un archivo de mierda y ya casi ni me acuerdo de cómo era ese vídeo. 
Tanto con Diabologum como luego con Expérience, Michel Cloup siempre ha sabido muy bien cómo ir atrapando al personal. Pese a que su voz y sus textos (para quien los entienda) son una de sus mayores armas, con este "West Houston Street", que estaba en el gran Aujourd'hui, maintenant de Experiénce, demuestra que también es capaz de transmitir su rabia, su energía y su intensidad sin tener que hablar. [Este tema no está disponible en Grooveshark, así que he puesto "Madlic" de Goodspeed You! Black Emperor de Allelujah! Don't Bend! Ascend!]
Cuando escuchas a Mogwai imaginas a unos tipos con la imagen de Michel Cloup: cazadora de cuero, mirada de las que pone nerviosica, francés muy francés, y no precisamente alguien con quien te pondrías a hablar de fútbol o de la nueva entrega de X-Men. Y sin embargo, es todo lo contrario. Una de las cosas que más me gusta de Mogwai es su aspecto de hooligans, su acento escocés, lo majos que parecen sobre el escenario y lo normales que se les ve. 
Sus conciertos son toda una experiencia. Encienden la mecha, se va quemando y al final explota. Como el tema que he elegido para la playlist: Mogwai en estado puro. El problema es que no sé ni cómo se llama ni de qué disco es [Mireia, ajuda que me'l gravares tu!]. Creía hasta ayer que era del Rock Action pero resulta que en ese álbum sólo hay ocho temas y en mi CD hay 17. Por la duración de las canciones les he podido poner nombre a la mitad de temas pero los primeros no sé de dónde son. Me he fijado y en el compact disc puse: "Rock Action +", pero no puse más "qué". En cualquier caso, poco importa; la Pista 01 es para morirse o, mejor dicho: para dejar que Mogwai te maten. 
The Road
Sigo con falta de información. El disco de Stuart A. Staples parece una recopilación de grabaciones porque se titula Lucky Dog Recordings 03-04 pero no sé mucho más sobre él. Estaba en una charity (en este caso una tienda Oxfam de cosas de segunda mano), en un sobre, sin caja, porque seguramente era una copia promocional. Es una auténtica maravilla de disco y la canción que lo abre es pura belleza. Sé que he hecho algo de trampa porque hay voz pero creo que "uuuh uuuh" se puede entender como instrumental. 
Cuando vi la película The Road hubo un momento en que sonó una música que me hizo salir de un salto del agujero en el que estaba metiendo poco a poco. Era el mismo piano que suena en "Somerset House". Pensé: "Oh, Stuart Staples en la banda sonora, qué buena elección". Pero no. La banda sonora es de Nick Cave & Warren Ellis y parece que en el tema "The Road" eligieron la misma melodía que Staples. En los créditos ponía de qué compositor archi-famoso era la música de piano pero ya no me acuerdo. Me quedó la misma sensación de tonta que tuve una vez en que, paseando con una segunda cita, vi una pintada que ponía: "She walks in beauty like the night", a lo que solté yo toda emocionada: "Hala, ¡qué fuerte! ¡Han pintado una letra de Suede!" (es el inicio de "Heroine" en Dog Man Star). Mi acompañante, muy británico él, contestó: "Eeeeh, no. Es Shakespeare". 
Por aquellas cosas del "chincha rabia", he de constatar que el cantante de los Tindersticks lo hizo primero, así que, aunque sólo sea por eso, elijo su versión. Además, pese a que no está en la película, es una auténtica canción de supervivencia. La copia de la charity no estaba en el mejor estado (creo yo) y parece constantemente que "Somerset House" se va a enganchar, se asoma el desastre (odio que se quede enganchado un CD, lo odio con todas las letras), pero siempre sigue adelante junto a esa pandereta a la que le cuesta sonar pero que al final suena. 

10 de enero de 2012

Playlist Lo Bueno Si Breve

Poco misterio se desprende del título de esta lista de reproducción. Canciones de menos de dos minutos que no necesitan tener más. Como no era cuestión de tanto copiar y pegar para formar una playlist que durase apenas cinco minutos, he hecho una selección de diez temas. Ha sido difícil elegir porque había muchas candidatos que cumpliesen los requisitos de admisión en esta lista; al final, como se suele decir, son todos las que están pero no están todos los que son.



Varios de los grupos que aparecen en esta playlist son propensos a hacer canciones cortas y directas, aunque no por ello menos complejas. Nobunny son uno de esos grupos. Entre su primer disco, Love Visions, y el segundo, First Blood (no sé exactamente a qué se refieren con este título pero... se han quedado descansados), sólo hay tres temas que superen los tres minutos. La elección, sin embargo, estaba clara: "Mess me up". Un minuto y cuatro segundos para realizar una extraña (y supongo que irónica) declaración de amor incondicional: escúpeme, rómpeme el corazón... y si por una de aquellas te apetece dejarme, pues muy bien. No quiero recordarme a mí misma -ni puedo hacerlo adecuadamente- cantando esto a grito pelado, junto a una amiga, en un autobús lleno pese a las altas horas de la madrugada y creyendo además que lo hacíamos de maravilla. Menudo viajecito que le dimos al personal.

Nobunny son de lo mejor que ha salido de EE.UU. en los últimos años. Es difícil sin embargo llevar la cuenta de todos los grupos más o menos buenos que nos llegan de aquellos lares. Parece que ahora los británicos se están poniendo las pilas pero a finales de la década de los años pasados (no sé cómo se llama al periodo desde el 0 al 10), California y Nueva York han visto nacer a un montón de jovenzuelos con pantalones de pitillo y camisetas con el cuello desbocado que han hecho felices a los fabricantes de gafas Ray Ban de imitación. Times New Viking entran en esta categoría. Bueno, he dado por supuesto que eran americanos, aunque igual resulta que son de Northampton y quedo fatal. La verdad es que sé muy poco de este grupo. Me encontré la canción "Drop Out" en un recopilatorio de Matador Records y me encantó pese a que es lo-fi muy lo-fi; gracias a que descubrí la semana pasada que en los iPods existen carpetas ocultas, lo he podido recuperar. He estado intentando averiguar a qué disco pertenece pero me he liado viendo que esta gente ha teloneado a Guided By Voices y a Pavement, y al final no sé como se llama el álbum. Pero está claro que tienen buenos padrinos. Yo La Tengo, que son muy buena gente, los utilizó como imagen para una de las canciones de su Popular Songs, supongo que pensaron que a lo mejor así saltaban al estrellato de una vez.

Dávila 666 igual también son un "grupo de moda" pero mientras dure que nos quiten lo "bailao". Estos chicos de Puerto Rico fueron una recomendación de mi compañera de karaoke en el autobús. Como buena sobrada de la vida que soy, pasé bastante del vídeo que me mandó y, tras echarle un vistazo de unos diez segundos, los desterré en el olvido. Sin embargo, en el Primavera Sound 2011 vi que actuaban y decidí darles una oportunidad (y de paso grabar con un pulso inaudito en mí). Tocaron dos veces pero sólo hizo falta la primera canción para empezar a ver con otros ojos a un grupo que en primer momento llegué a comparar con los Hombres G (a saber por qué). Se han convertido en mi banda particular de 2011 y espero con ansia que vuelvan de gira algún día. No fue amor a primera vista pero ahora es amor total.
"Mala" es una canción de Tan Bajo, el segundo disco de Dávila 666. Igual que me pasa con Nobunny, pese a que en el primer álbum hay temas más directos y más "temazos", en conjunto prefiero la segunda entrega. Esto no sé a cuento de qué lo pongo pero lo voy a dejar. Dicho queda.
Una de las decisiones más difíciles al montar esta playlist ha sido tener que elegir un único tema de Milo goes to college de Descendents. Esta obra maestra contiene 15 canciones y dura poco más de 22 minutos, lo que resulta en una media de 1'46 minutos por tema (el seis es periodo pero no sé cómo ponerlo con el teclado). Un disco de 1982 que ha engendrado multitud de réplicas, algunas de las cuales, por desgracia, se han convertido en parodia. Descubrir de cuándo era este disco fue casi tan alucinante como el disco en sí; averiguar que Milo no sólo fue de verdad a la universidad sino que hoy en día es un doctor en bioquímica que sigue tan estupendo como hace más de 25 años, es la guinda del pastel. Esta colección de pequeñas joyas es un caso extraño de disco porque va en crescendo: empieza bien pero sigue mejor y acaba con tres temas que son para morirse. Quería incluir "Hope" en lugar de "Jean is dead" en la playlist pero me ha fastidiado un segundo; dura dos minutos exactamente pero ya había decidido que fueran menos de dos y no quería faltar a mis principios.
Vamos más atrás aún en el tiempo para demostrar que lo breve también puede marcar para siempre. Esto parece muy filosófico pero simplemente me estoy refiriendo a grupos como los Cramps o los Ramones, que no han necesitado mucho para ser grandes.
"The Crusher" de The Cramps es uno de los tantos mazazos que tiene este grupo. Como dicen en inglés, es muy "in your face". Este grupo es como una coctelera de buen gusto que hace unos chupitos que sientan estupendamente. Nos facilitan el trabajo de tener que escuchar multitud de discos y buscar las mejores versiones; ellos nos los encuentran y nos ofrecen su mejor cara. No me extraña nada la pasión que sienten algunos por estos monstruos. Deberían hacer un censo de gente tatuada con el logo verde de estos clásicos.
El tema de los Oblivians "She's a hole" está en la lista por un milagro del Señor. Me encontré el disco -bueno, lo compré, barato, pero lo compré- entre otros desechos de segunda mano y me lo llevé porque me gustó la portada, porque era un recopilatorio con un montón de canciones (la ecuación cantidad/precio me daba muy buen resultado) y porque me sonaba algún que otro nombre de los de la lista. Pues menudo tesoro, señores. No sé muy bien de qué es el recopilatorio pero se llama Beat Generation - Crypt y contiene auténticas maravillas, no sólo con Oblivians sino también con The Gories o Jon Spencer Blues Explosion entre muchos otros. Estoy muy contenta con mi disco pero, pese a la felicidad que me embriaga, no puedo dejar de preguntarme: ¿quién querría deshacerse de un disco así?
"Got a lot to say" no sólo es una de mis canciones favoritas de los Ramones sino que además está en mi playlist personal de canciones que me definen. Podría sentirme identificada con algo más complejo pero lo cierto es que eso de "tengo mucho que decir pero ahora mismo no me acuerdo", ha sido una constante en mi vida. Es gracioso que los Ramones hayan acabado conociéndome como nadie porque no es un grupo que me entrase fácil. Está claro que no tuvo nada que ver la parte musical; todavía no he conocido a nadie que diga que no le gustan los Ramones. Mi problema estaba en un recuerdo de la infancia: durante bastante tiempo asociaba al grupo con uno de los primeros vídeos que me vienen a la memoria. Esto debería ser muy guay pero no lo es. El vídeo del cementerio me daba un miedo que me moría. Me da vergüenza reconocerlo porque lo he visto ahora y la verdad es que da risa pero a mí de pequeña, esa delgadez y esos pelos, me causaban mucho respeto.
Los Jesus & Mary Chain también conocían la técnica del cardado pero no me daban miedo. Los artífices de "Taste of Cindy" son, racionalmente, mi grupo favorito de la vida. Hago el inciso del "racionalmente" porque si por alguna de aquellas acabase en "La Máquina de la Verdad" y me preguntasen que cual es mi grupo favorito, yo diría que los JAMC y seguramente saldría que es mentira. Sin embargo, si lo pienso, son mi grupo favorito. Cuando mi cabeza se dio cuenta de que "Snakerider" de la banda sonora de El Cuervo, una versión con apisonadora del "Surfin' USA" que tenía por ahí y la pastelada de "Sometimes always" eran del mismo grupo, me rendí a sus pies. Tres temas muy diferentes pero con una única manera de hacer, una fórmula tan característica que todavía hoy atrapa a gente nueva. Pese a tener un disco bastante menos bueno que el resto, no tienen un disco malo en toda su trayectoria (que no ha sido corta). He tenido la suerte de verlos y flipármelo en directo varias veces. Son escoceses. El cantane es guapo. Y además molan mucho.
La carrera de The Moldy Peaches no se parece mucho a la de los JAMC. Lo suyo no fue una canción breve pero intensa, fue una vida (musical) con un resultado breve pero intenso. El disco homónimo (prácticamente el único) de este grupo será recordado por la canción de marras de la película Juno pero, en realidad, todas las canciones que contiene son una maravilla. "Lazy confessions" es una muestra más del buen resultado que ofrece la mezcla de Adam Green y Kimya Dawson. Supongo que ellos se darían cuenta del potencial y por eso decidirían formar un grupo pero no deja de resultar curioso que ella sea nueve años mayor que él. El niño prodigo y el talento oculto se unieron para regalarnos unos años de canciones que deberían ser reivindicadas con más fuerza.
Rivers Cuomo es el líder de la banda en la que probablemente estaría yo pensando cuando se me descubriesen las mentiras en "La Máquina de la Verdad". Este señor es un auténtico genio o, por lo menos, un señor muy trabajador. En los disco con sus grabaciones caseras hay muchos temas sin acabar e ideas sacadas de los archivadores donde guarda hojas y hojas con canciones. "I admire you so much" es fruto de la enfermedad de incontinencia musical de Mr. Cuomo. Me parece que no se puede hacer más en 47 segundos.

20 de diciembre de 2011

Playlist Un Lugar En El Mundo

Esta es la segunda entrada de este blog y la verdad es que estoy sorprendida de lo fácil que resulta hacer playlists. Creía que iba a tener que pensar mucho pero, en realidad, sólo tengo que elegir un tema... y ya está: lo primero que se me venga a la cabeza.
En este caso, al pensar en canciones dedicadas a lugares en el mundo -ciudades, países o el patio de mi casa-, el resultado tendría que haber sido "Sweet home Alabama", "London Calling" o "[I want to live in] America". Casi, pero no.



Ya tengo mi entrada para ver el año que viene a los Magnetic Fields, aunque no creo que les dé por tocar "Washington D.C."; estaría muy bien que saliesen con pompones y todo... Me encantan estos señores, en especial este discazo sin fin que es el 69 Love Songs (no os lo metáis en el iPod si pensáis utilizar el modo aleatorio porque, de cada dos canciones, una será de los Magnetic Fields), no los he visto nunca en directo, y además no se dejan ver mucho, y el abono de dos días para el SOS 4.8 me ha salido muy barato, pero vaya disgusto que me he llevado.

Estaba muy contenta con mis cualidades adivinatorias, propias de una descendiente directa de gallegos. A veces me dan "meigadas" y hace poco me dio una.
Me compré la entrada para el Primavera Sound de 2012, ya ni me acuerdo cuándo, pero en el momento en que empezaron a sonar los nombres de los grupos confirmados, se cumplió la ley de Murphy: compras el abono anticipado para que no pase como siempre (no lo compras antes porque te prometiste que no volverías jamás, pero cuando sale el cartel te quieres morir y al final la entrada te cuesta el doble), y resulta que el cartel te parece de todo menos para morirse y no sabes qué hacer con la entrada. Entonces pensé: "¿por qué grupo me merecería la pena haber pagado ya más de 100 euros?", y se me ocurrió que por los Magnetic Fields -seguramente porque los estaba escuchando en ese momento, pero bueno, tuve una revelación al fin y al cabo. Y a la semana siguiente veo en un email, de estos que normalmente ni abro, que los americanos estarán de gira por el Reino Unido en mayo. El Primavera es en mayo; lo de traer a Björk como plato fuerte suena a broma; el FIB trae a los Stone Roses; es de cajón: ¡los Magnetic Fields en el Primavera Sound!

Pues no. Me entero de que van a ir al SOS 4.8; que no tengo nada en contra de "Murcia, qué hermosa eres" pero es que yo no quería ir a Murcia, y no me va a quedar otra. Y además he dejado de creer en las meigas.
Estos disgustos se evitarían si los festivales sacasen las entradas cuando tuviesen los carteles cerrados, en lugar de tomarle el pelo a la gente con que si ahora te cobro una cosa y luego te cobro otra, que si ahora te doy pistas sobre los grupos que van a tocar, que si una semana antes de que empiece lanzo una bomba y contrato a los Beatles... Dan ganas de no ir.

Se me ha alegrado el día -menos mal que soy facilona- gracias a haberme acordado de "Costa Rica" para esta playlist. Se me vino a la cabeza cuando pensé en canciones sobre lugares pero cuando quería entonar la canción, me salía "Monkey Island", que también está en el disco y supongo que también se puede considerar un lugar pero sabía que no era ese tema y he recuperado el Chops de Euros Childs para refrescar la memoria. Qué discazo. Ahora me encanta el hecho de tener la oportunidad de ir a Murcia, porque nunca he estado y encima se supone que hay una ensaladilla con anchoas que es mítica.


Soy fan total de Euros Childs. Lo he contado en más de una ocasión y es el artista que, entre sus actuaciones con Gorky's Zygotic Mynci y en solitario, más veces he visto en directo: unas doce (bueno, no: exactamente doce). Cuando sacó Chops, su primer disco tras la separación de los Gorky's, fui a la presentación que hizo en Londres, en un teatrito pequeño llamado Bush Hall, y no sólo me compré el disco sino que hasta hice la cola para que me lo firmase, algo que, aun con todo lo freaky que soy, nunca suelo hacer. Sin embargo, hice llegar esa copia a mi amiga Mireia, que también es muy fan (años más tarde volaría desde Holanda a Londres para ver Childs, y a Yo La Tengo, en el Roundhouse conmigo). Así que mi disco es una grabación "piratilla" "tuneada" a la que tengo mucho cariño.

En lugar de escanear la portada o volver a las imitaciones cutres con rotuladores Carioca (tengo algunas muy logradas), aproveché un flyer del concierto en el que sale la misma composición de costillas de cordero que en el disco y, como el original llevaba las letras, me las copié a mano con mucha paciencia incluidas las que están en galés, qué ya me dirás tú para qué. Lo mejor es que Chops no es precisamente un disco de la era pre-digital, ¡es del 2006! Con semejante predisposición hacia las tecnologías, creo que a nadie le extrañará que esté muy orgullosa de haber logrado montar un blog, aunque sea en 2011 y cuando ya se han pasado de moda.

Los Gorky's, como una servidora, son también un poco antiguos y simples. Que hacemos una canción medio tropical, pues le llamamos "Costa Rica" y nos quedamos tan anchos. Igual que en "Spanish Dance Troupe", que es muy española con ese "from Bilbao to Madrid", pero tiene un ligero aire mariachi que no sé yo si no se habrán colado un poco... En realidad, lo que quería hacer con este comentario es aprovechar para poner el fantástico videoclip.

Ahora, con la globalización, ya casi no nos acordamos de los tópicos pero esas historias sobre la selección de baloncesto de EE.UU. queriendo ir a los Juegos Olímpicos de Barcelona '92 en coche y cosas por el estilo, en el fondo eran graciosas. Hoy tenemos a Las Robertas de Costa Rica que suenan y parecen de lo más cool de Londres o Nueva York con un batería adolescente que lleva camisetas hechas a mano de Yo La Tengo (aunque la última "o" no se veía muy bien); yo me compré el disco Spanish Dance Troupe de un grupo galés que prácticamente no conocen ni en Gales, en una tienda del aeropuerto de Tel Aviv; Raimundo Amador apareció hace años en pleno concierto de Björk a colaborar con ella luciendo una camiseta de Los Enemigos. Todo esto dejará de sorprendernos y arrancarnos sonrisas cuando desaparezcan los tópicos, es algo que deberíamos tener en cuenta. Como decía Joan Fuster: "las apariencias no engañan, son apariencias"; y "un tópico es un tópico" y en el fútbol "son once contra once". Y eso es así.
Para aquellos que hemos vivido durante algún tiempo en Londres, el hecho de que lo que peor de esa ciudad sea el transporte no es un tópico que es tópico sino que es un tópico que es verdad. If you know what I mean. "We love the city" de Hefner abría el disco que lleva ese mismo título con una oda a la ciudad de Darren Hayman. De hecho, a lo largo del repertorio de We love the city hay varias referencias a lugares y situaciones que muchos hemos vivido en la capital inglesa. Hayman es un londoner que bebe té verde (doy fe: servidora ha sido servidora de cafés y tés durante mucho tiempo) más tarde de las cinco -ya se sabe que en Londres son un poco más modernos que en el resto de Inglaterra- y, por lo tanto, debe haber sufrido las inclemencias del transporte. "This is London, not Antartica, so why don't the tubes run all night"; la letra de Hayman es, además de estupenda para practicar inglés, una maravilla como muchas de las que hace: simple, directa, bonita y con más razón que un santo. Todos los que hemos vivido en Londres "amamos esa ciudad aunque nos decepcione".
Una vez, tomando cervezas en una happy hour con unos australianos, comentábamos que uno sabe que se ha vuelto totalmente londoner cuando se da la siguiente situación:
Vas en el metro cual sardina en lata y anuncian por megafonía, como cada semana, que tienen que parar el tren porque "there is a body on the tracks" o lo que es lo mismo: que se ha tirado alguien a las vías. Una persona normal pensaría: "Oh, qué horror, qué estado de desasperación más absoluto, ¿qué habrá llevado a esa pobre alma a arrojarse a las vías del metro?". Sin embargo, un londoner, proceda de donde proceda, pensará, con perdón (yo ya me he quitado de ser londoner), que "me cago en la p**a madre del tipo o la tipa esta, que ya podría haberse tirado por un puente o cualquier cosa más original porque otra vez voy a llegar tarde a trabajar". Sí, we love the city pero a veces nos hace un poco animalicos...
"Chicago", para mí, es un temazo tan temazo, que después de escucharlo ya no me ha vuelto a gustar ninguna otra canción de Sufjan Stevens. Lo único malo de esta canción es que, con la excusa de hacer una versión, haya reunido los "talentos" de Vetusta Morla y Christina Rosenvinge. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer.
En el pasado Primavera Sound tocaba el señor Stevens pero gracias a otra de esas fantásticas ideas que practican algunos festivales de hoy en día, muchos de los que compramos -por casi el doble del precio de salida- el abono para ver, en teoría, todos conciertos que nos saliese de donde te dije ver, no pudimos presenciar ese "acontecimiento del año", "el mejor espectáculo que he visto nunca", "lo más de lo más".
Es como cuando te emborrachas. Al día siguiente no quieres que te cuenten qué hiciste. Esto es lo mismo: no he ido porque no sabía que había que comprar otra entrada además de la entrada, y si lo hubiera sabido, no sé si la hubiera comprado, y si la hubiera querido comprar, no sé si hubiera sido lo suficientemente rápida como para comprarla antes de que se agotasen. Total: que no he ido y, por lo tanto, nunca podrá ser el mejor concierto de mi vida... así que no me interesa que lo haya sido de la tuya.

Foto de mikemikemike
Además, ver a Sufjan Stevens, sí que lo vi. Actuando con su voz aterciopelada en una 'extraordinaria' colaboración con The National que consistió en hacer: "Uuuuuh uh, uuuuuuuh uh". 
Ahora ya sin rencor, simplemente apuntar que mientras se producía el concierto del siglo, el resto de mortales pudimos ver a Of Montreal que, no sólo eran muy divertidos, sino que también tenían muchas plumas y cosas de colores fluorescentes y, además, hicieron lucha libre mexicana. Y como el concierto del siglo duró más que un día sin pan, también pudimos disfrutar de Sonny & the Sunsets que fue uno de los descubrimientos del festival, hicieron un concierto súper bonito para disfrutar bien a gusto al lado del mar con el sol poniéndose por el horizonte y además tienen más de un temazo. Chúpate esa Sufjan Stevens.
Esta entrada, en lugar de ser una playlist de canciones dedicadas a lugares, va a parecer una playlist de "vamos a rajar al Primavera Sound" pero es que resulta que Low también estuvieron este año en Barcelona. Si en 2012 el concierto que hay que ver es el de los Magnetic Fields -de verdad, qué triste tener que saber con cinco meses de antelación cuál va a ser tu concierto del año-, en 2011 la actuación a la que había que ir fue la de Low. Ellos fueron los que hicieron que me comprase la entrada; el cartel era amplio e interesante de sobra pero la confirmación de Low fue la anestesia para que no doliese la operación bancaria.
Low acabaron en Barcelona con "Canada" y esa fue probablemente su canción más "animada". Sin embargo, parece que el que programa en el Fòrum no se había enterado de por qué Low hacen honor a su nombre: tocan bajito. Si a la misma hora que actúan pones en el escenario de al lado (pegado) a un grupo guitarrero, se va a oir. Y se oía, claro; una situación, tal y como se diría en mi pueblo, un poco "corta rollos". Recordemos, a todo esto, que yo ya tengo la entrada para la edición de 2012...
Igual queda un poco cutre pero quiero dedicar esta canción ("Canada", por si nos hemos perdido) a Laura, que está muy pesada con que quiere irse a Canadá, y a Verónica, una checa con la que viví en Londres y que, tras superar una crisis en la que se bebía una botella de vino cada día antes de irse a dormir y se quedaba tan normal, quiso irse a Washington D.C. pero no se dio cuenta de que necesitaba un pasaporte con chip electrónico (o algo así) y, aunque ya se había comprado el billete, no pudo ir y al final acabó yéndose a Canadá. Historia verdadera; al final resultará que "haberlas, haylas".
Y para acabar: otra conexión mental, seguramente absurda, con la portada del disco Trust, donde se encuentra "Canada" de Low. Ese brazo que sostiene algo rojo me recuerda mucho a la chica de un vídeo que me encanta. La música seguramente nunca estará en ninguna de las playlists de este blog pero las imágenes, además de estar en mi lista de videoclips favoritos, describen muy bien mi día: el disgusto de los Magnetic Fields, el subidón de rescatar Chops, el recuerdo del concierto que no vi de Sufjan Stevens... Subida y bajada del Tourmalet sin moverse del sofá; con la cabeza también se viaja.